Por Emilio Grande (h.).- En el marco del 29° encuentro anual de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE), desarrollado recientemente en el Regimiento Patricios de la ciudad de Buenos Aires, entrevistamos a Silvia Bulla (ex presidente de ACDE Argentina), quien asumió como nueva presidente de UNIAPAC Latinoamérica, reemplazando al mexicano Manuel Fitzmaurice.
Oriunda de Rosario, Bulla es licenciada en Estadística por la Universidad Nacional de Rosario, orientando su carrera profesional hacia la gestión de personas y el desarrollo organizacional; estudió la Maestría en Administración de Empresas en IDEA y realizó una certificación como coach otorgada por la International Coaching Federation. Actualmente, se desempeña como presidente de Danisco Argentina y directora de Recursos Humanos para América Latina de International Flavors and Fragrances (IFF).
“Acabo de terminar hace un mes y medio tres años de presidencia en ACDE Argentina. Yo me había propuesto darle una fuerte impronta federal en toda Argentina para ejecutar la tarea de ACDE y creo que esa tarea fue bien cumplida con la ayuda de varios socios, entre ellos un rafaelino (Oscar Parra es integrante del consejo directivo nacional), que me dieron una mano grande. Anduvimos por todo el país llevando estos valores, que están en el evangelio, sobre todo a la práctica como lo hacía el fundador Enrique Shaw”, expresó a este cronista.
Y agregó: “Gracias a Dios que nos acompañó y a muchos otros colegas en el país hemos logrado abrir varias ACDE en el interior, siendo uno de mis objetivos y fue bien logrado, teniendo una presencia mucho más explícita de lo cristiano en todo lo que hacemos con una impronta espiritual a través de retiros, peregrinaciones y muchas charlas en distintos grupos. Estoy muy feliz con lo logrado”.
-Al recorrer el país, ¿cuáles son las mayores demandas de los socios en distintos lugares del país?
-Está el contacto comunitario, teniendo la posibilidad de interactuar con personas de otras regiones del país para poder formarnos más en la Doctrina Social de la Iglesia y en los liderazgos, y el significado sobre qué es ser un líder cristiano.
-De liderar ACDE Argentina ahora como flamante presidente de UNIAPAC Latinoamérica, ¿cuáles son los objetivos propuestos?
-UNIAPAC es la Unión Internacional Cristiana de Dirigentes de Empresa. Antes de fundar ACDE en 1952, Enrique Shaw se inspiró en UNIAPAC porque ya existía, fundada en 1931 con sede en París, y viajó para que le contaran cómo se juntaban los empresarios y de los valores que hablaban, volviendo a la Argentina; también asoció ACDE Uruguay a UNIAPAC, siendo una fuente de nutrición para nosotros. Es un lugar donde convivimos con una problemática global, teniendo ACDE muchos desafíos compartidos con otras instituciones similares en el mundo. Me toca liderar por tres años UNIAPAC en Latinoamérica con 10 instituciones como ACDE Argentina, quienes están procurando llevar el bien común al empresario y a los emprendimientos, por lo cual voy a poner todo mi corazón para lograrlo.

Silvia Bulla durante el 29º encuentro anual de ACDE en la ciudad de Buenos Aires.
-Se viene la beatificación de Enrique Shaw, ¿cuál es la enseñanza de su testimonio para el empresario argentino creyente y no creyente?
-Enrique es un modelo de que todo esto que pregonamos puede ser llevado a la práctica y no es sólo una declaración. Fue un trabajo del equipo grande de ACDE y Acción Católica, que ha llevado más de 30 años, que incluyó la aprobación del milagro que permite la beatificación, significando que todos los valores que él nos legó, pregonamos y se desprenden del evangelio pueden ser aplicados. Además, es un llamado a la santidad para toda la humanidad, cada uno puede armar un plan, como hizo Enrique, para convertirse en santo. ¿Qué puedo cambiar? ¿Cómo puedo acercarme más a Dios? ¿Cómo puedo convertirme en verdadero testigo con cada una de las personas que tengo porque es posible llevar el evangelio al mundo del trabajo?
-¿Todavía no hay fecha de la beatificación Enrique Shaw en la Argentina?
-No hay fecha, me encantaría que fuera mañana (risas) y no está en nuestras manos; rezamos todos los días para que sea pronto con un mensaje muy grande para la sociedad.








