{"id":4580,"date":"2016-07-28T15:21:28","date_gmt":"2016-07-28T13:21:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.sabado100.com.ar\/?p=4580"},"modified":"2016-07-28T15:21:28","modified_gmt":"2016-07-28T13:21:28","slug":"sinfonias-jonias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/sinfonias-jonias\/","title":{"rendered":"Sinfon\u00edas Jonias"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Felipe \u00c1ngel.-<\/strong> El horizonte paradigm\u00e1tico de las \u00faltimas d\u00e9cadas, el de T.S. Kuhn, en una manera cuya unicidad es requerida para este prop\u00f3sito, se encuentra aqu\u00ed confinado a la cuna que procrea. No es un escenario adulto aquel que decide no decidir. Si todos los paradigmas son igualmente validados, lo humano como un todo carece de los logros que los siglos necesitan para inclinar el destino hacia una permanencia cualificada en la Tierra. Esto no dicho como un argumento a favor de lo que busco. Las consecuencias no son auto-causadas. A trav\u00e9s del patr\u00f3n en la manera en que d\u00eda a d\u00eda toma decisiones, cada individuo se comporta de esta, de aquella o de otra manera. Esta es la intencionalidad civilizatoria; los hechos del horizonte paradigm\u00e1tico. Por ende, los cambios en ese horizonte obedecen menos al curso de los argumentos y m\u00e1s bien fluyen en lo colectivo de la pr\u00e1ctica paradigm\u00e1tica.<br \/>\nVemos en el horizonte paradigm\u00e1tico de Kuhn el cuchillo que hiri\u00f3 los<br \/>\n\u00faltimos cincuenta a\u00f1os. El atajo a trav\u00e9s del cual el caminar humano<br \/>\nignora los l\u00edmites de la naturaleza. La pr\u00e1ctica de un horizonte<br \/>\nparadigm\u00e1tico deriva en una manera colectiva de las cosas; por as\u00ed decirlo.<br \/>\nEsta manera colectiva de las cosas se desarrolla en una intencionalidad<br \/>\ncivilizatoria. En el caso de nuestros d\u00edas, el horizonte no es capaz de<br \/>\ndecidir si un paradigma porta m\u00e1s o porta menos certeza. Es como si no<br \/>\nsupi\u00e9semos cosa alguna del Abuelo Cosmos o de la Madre Tierra, no ya de<br \/>\nnosotros mismos. No hay manera de distinguir lo que hay que hacer.<br \/>\n6<br \/>\nEl horizonte paradigm\u00e1tico de Kuhn es necesario para la segunda mitad<br \/>\ndel Siglo XX para ser capaz de seguir adelante sin tener que lidiar con la<br \/>\nlocura de la primera mitad. El retrato de Kuhn abraza toda la parafernalia<br \/>\nde c\u00f3mo el Paradigma Plat\u00f3nico sit\u00faa el conocimiento desde la f\u00edsica a la<br \/>\nfilosof\u00eda.<br \/>\nLa m\u00e1s refinada manera de las cosas del Paradigma Plat\u00f3nico es arg\u00fcir<br \/>\nque todos los paradigmas son igualmente validados porque, al igual que el<br \/>\nresto de las cosas seg\u00fan Heisenberg, no se pueden medir;<br \/>\n\u201cinconmensurables\u201d devinieron. La po\u00e9tica del movimiento aqu\u00ed mover\u00e1<br \/>\nel vocabulario Jonio de las cosas. Es tu canci\u00f3n, vertida en la sinfon\u00eda de<br \/>\nnuestro cuerpo entero, el Universo.<br \/>\nDespu\u00e9s de 1945, Martin Heidegger no se refiri\u00f3 a sus previos a\u00f1os como<br \/>\nNazi. No conjeturo si estaba prohibido preguntarle pero nadie lo hizo. Su<br \/>\nfilosof\u00eda permite la respiraci\u00f3n de Kuhn. Su tarea es encontrar una<br \/>\nmanera filos\u00f3fica de las cosas que rechace tanto a Plat\u00f3n como a<br \/>\nHer\u00e1clito, tanto la carencia de movimiento del Ser como el ir hacia<br \/>\nadelante del Flujo. Esto es expl\u00edcito en el t\u00edtulo de su libro b\u00e1sico, Ser y<br \/>\nTiempo. Nada es una causa y nada es una consecuencia. Aquello que llega<br \/>\na ser una presencia en este mundo, florece en la unicidad de su<br \/>\nautonom\u00eda. En Heidegger, la individualidad, a un tiempo, deviene causa y<br \/>\nconsecuencia de s\u00ed misma. Aqu\u00ed muestro que es de otra manera.<br \/>\n7<br \/>\nHeidegger rein\u00f3 sin desaf\u00edos hasta que la naturaleza empez\u00f3 a decir No<br \/>\nm\u00e1s. Por lo tanto, el intento de explorar las posibilidades de los logros y<br \/>\nlas decepciones previos a Heidegger deviene un no menos obvio que<br \/>\nnecesario paso. Augusto Angel Maya hizo el trabajo que hace posible ese<br \/>\ntrabajo. Procrea en las Ciencias Sociales lo que Darwin en las Ciencias<br \/>\nNaturales: una manera de las cosas. Su influencia en muchos pa\u00edses de<br \/>\nhabla castellana var\u00eda de la filosof\u00eda a la legislaci\u00f3n, de la validaci\u00f3n de la<br \/>\nmitolog\u00eda end\u00f3gena a la educaci\u00f3n ambiental y en muchos otros esfuerzos<br \/>\nindividuales y colectivos, uno de los cuales es la presente propuesta.<br \/>\nDoy aqu\u00ed varios pasos en la consolidaci\u00f3n de lo que comenz\u00f3 en el a\u00f1o<br \/>\n2000, con mi in\u00e9dito libro El M\u00e9todo del Toto, Una Historia Ambiental de<br \/>\nlas Ciencias Naturales, de las Ciencias Sociales y de la Ingenier\u00eda, en donde<br \/>\nun mapa del tiempo desenvuelve el caminar humano comenzando con la<br \/>\nconstrucci\u00f3n del m\u00e9todo de la ciencia por el Australopiteco en su juntar<br \/>\nsabidur\u00eda a trav\u00e9s de la recopilaci\u00f3n ordenada de las consecuencias de las<br \/>\ncaracter\u00edsticas de las plantas en la alimentaci\u00f3n, en el crecimiento, en la<br \/>\nintoxicaci\u00f3n, salud, alteraci\u00f3n de los estados mentales, etc. De esta forma<br \/>\nestableci\u00f3 el rol social del conocimiento especializado. El punto de<br \/>\nquiebre ocurri\u00f3 cuando la comunidad supo que estaba en mejor manera si<br \/>\neste temprano m\u00e9dico dedicaba el d\u00eda entero \u00fanicamente a su labor<br \/>\nm\u00e9dica. El segundo hom\u00ednido trajo la domesticaci\u00f3n del fuego hace<br \/>\nalrededor de medio mill\u00f3n de a\u00f1os. Desde este paisaje humano inicial dos<br \/>\nflechas epist\u00e9micas son lanzadas. A partir de ah\u00ed, han viajado milenios<br \/>\nhasta hoy.<br \/>\n8<br \/>\nCada una posee una direcci\u00f3n aut\u00f3noma, a pesar de su constante<br \/>\ninteractuar. Un ejemplo de tales interactuaciones es el que vincula a una<br \/>\nnotable mejora en la eficacia m\u00e9dica a la posibilidad de hervir el agua, y<br \/>\npor ende mezclar, los ingredientes farmacol\u00f3gicos. Este ejemplo es simple<br \/>\nen cuanto que no permite vislumbrar la sutiliza de la profundidad y lo<br \/>\namplio de la semilla tra\u00eddas por las intra-inter complejidades<br \/>\nentremezcladas entre estos dos flechas epist\u00e9micas que llevan el<br \/>\nconocimiento a trav\u00e9s del tiempo y del espacio; esa es la tarea del libro<br \/>\nreferido.<br \/>\nDesde entonces, las rutas de estas dos flechas epist\u00e9micas abrazan los<br \/>\ndiferentes esfuerzos por enfocar el conocimiento en diferentes diversos y<br \/>\nespec\u00edficos objetos de estudio. El Herbario Australopiteco, con el hacha<br \/>\ncomo herramienta experimental, trajo la instrumentalidad, las Ciencias<br \/>\nNaturales y la medicina; el fuego domesticado del Pitec\u00e1ntropo trajo las<br \/>\nmatem\u00e1ticas, la altura de la ingenier\u00eda y las Ciencias Sociales. Esta es la<br \/>\nbase del Paradigma Jonio. Abarc\u00f3 todo el per\u00edodo Paleol\u00edtico de la<br \/>\nPrehistoria hasta hace, digamos, trece mil a\u00f1os, cuando termin\u00f3 la<br \/>\nGlaciaci\u00f3n de W\u00fcrm. No es un camino pavimentado disputar la extensi\u00f3n<br \/>\ny la continuidad del Paradigma Jonio durante el Paleol\u00edtico.<br \/>\nLos pr\u00f3ximos, digamos, siete mil a\u00f1os, llamados Neol\u00edtico, nutren la<br \/>\ntransici\u00f3n de la estrategia adaptativa causada por la diferencia entre<br \/>\ntratar con un kil\u00f3metro de hielo sobre lo que hoy es Par\u00eds y afrontar el<br \/>\nclima benigno que entonces comenz\u00f3, que continu\u00f3 hasta lo que los siglos<br \/>\n9<br \/>\nconocen como ayer y que hoy intentamos preservar. Estas son las \u00faltimas<br \/>\nvueltas que alrededor del Sol la Tierra dio libre de ciudades. En ese<br \/>\nper\u00edodo el sedentarismo gradualmente reemplaza al nomadismo. Es la<br \/>\nm\u00e1s grande transformaci\u00f3n manejada por la condici\u00f3n humana. Ninguna<br \/>\notra ha requerido el cambio completo de la estrategia adaptativa. Antes y<br \/>\ndespu\u00e9s, no importa los que fueren, los cambios se restringen a una dada<br \/>\nestrategia adaptativa.<br \/>\nLos primeros milenios neol\u00edticos marcan una de las escasas<br \/>\noportunidades cuando la humanidad creci\u00f3 su medida. La tierna<br \/>\nadmiraci\u00f3n inherente simplicidad de la complejidad de la Estatuilla de los<br \/>\nAmantes de Ain Sakhri datada en once mil a\u00f1os o la plenitud de la<br \/>\ncercan\u00eda espiritual con los flujos de la naturaleza que inspir\u00f3 los Renos<br \/>\nNadadores hace trece mil a\u00f1os, ambos en el Museo Brit\u00e1nico, nos lanzan<br \/>\nprofundo dentro de nosotros como pocas \u00e9pocas del arte lo logran. Para<br \/>\nel Neol\u00edtico he retratado el proceso de transici\u00f3n del Nomadismo al<br \/>\nSedentarismo como inclinado hacia el Paradigma Jonio la ley, la medicina,<br \/>\nel mito y la ritualidad entre otros aspectos. Esto dur\u00f3 hasta el arribo del<br \/>\nEstado alrededor de hace siete mil a\u00f1os, fecha que se\u00f1ala la definitiva<br \/>\ncohesi\u00f3n de la estrategia adaptativa sedentaria. Las l\u00f3gicas sedentarias<br \/>\nempezaron a agarrar zonas espec\u00edficas en el tejido simb\u00f3lico, en la<br \/>\nplataforma instrumental y la manera de organizar los conglomerados<br \/>\npara ocupar un territorio. La ciudad se volvi\u00f3 posible como una manera<br \/>\nde vivir en este planeta. El viejo actual entendimiento de la totalidad del<br \/>\n10<br \/>\ncamino humano sit\u00faa aqu\u00ed, en la ciudad, la frontera que separa la<br \/>\nPrehistoria de la Historia.<br \/>\nFue una lucha feroz que dur\u00f3 miles de a\u00f1os, has el Imperio Romano. En el<br \/>\na\u00f1o 150 de nuestra Era, los dos Claudios, Tolomeo1 y Galeno2, lograron<br \/>\nalgo nunca antes hecho. Sometieron el largo viaje Jonio de ambas flechas<br \/>\nepist\u00e9micas al Paradigma Plat\u00f3nico en la infraestructuras de sus l\u00f3gicas,<br \/>\nen el coraz\u00f3n del conocimiento de los objetos de estudio. Largos siglos se<br \/>\nmantuvo de esta manera. Las Ciencias Naturales de la Modernidad son el<br \/>\nesfuerzo por restaurar el Paradigma Jonio, a pesar de que las Ciencias<br \/>\nSociales mantienen el esp\u00edritu plat\u00f3nico. Mediante el esp\u00edritu plat\u00f3nico de<br \/>\nlas Ciencias Sociales son hoy concebidos muchos tipos de conocimiento3.<br \/>\nEst\u00e1s aqu\u00ed frente a un esfuerzo por deshacer eso.<br \/>\nBajo el t\u00edtulo de Sinfon\u00edas Jonias present\u00f3 aqu\u00ed el M\u00e9todo de los<br \/>\nParadigmas Referenciales y englobo los casos de la magia, de la familia,<br \/>\nlas matem\u00e1ticas y la Teor\u00eda de la Proximidad. Las mutuamente tripartitas<br \/>\ncuatro resonancias entre los textos no son todas obvias ni est\u00e1n todas a<br \/>\nmi alcance. Aguzados, los que vienen oir\u00e1n esas partes de las melod\u00edas de<br \/>\nlas sinfon\u00edas jonias; por mi parte, delineo aqu\u00ed lo que por formaci\u00f3n e<br \/>\ninformaci\u00f3n me pete. Cualquier m\u00e9todo, el de Plat\u00f3n, Galileo o Darwin,<br \/>\nusa ser mejor taladrador que la profundidad de su primera generaci\u00f3n a<\/p>\n<p>11<br \/>\nVer Fraude, Matem\u00e1ticas y Dogma en mi libro Nada es Mejor que el Universo.<br \/>\n2<br \/>\nVer \u00bfEst\u00e1 enferma la Medicina? en el mismo libro.<br \/>\n3<br \/>\nVer La fuga hacia la incertidumbre, m\u00e1s all\u00e1 de la Modernidad y de la Postmodernidad, de Augusto Angel<br \/>\nMaya y quien esto escribe.<br \/>\n11<br \/>\nmedida que por sus maneras las d\u00e9cadas moldean la historicidad de los<br \/>\nsiglos y devienen la extendida normalidad de los hechos sociales para el<br \/>\namor o el lamento, para gustar de la luz de luna o desear la ma\u00f1ana.<br \/>\nEl siguiente p\u00e1rrafo es del texto que presenta el caso de las matem\u00e1ticas:<br \/>\n\u201cFraccionar y juntar, o lo que es decir el m\u00ednimo de equilibrio de las<br \/>\ntensiones de la energ\u00eda seleccionando su camino hasta su m\u00e1ximo y<br \/>\nviceversa, se arrojan ellos mismos en procesos de cualificaci\u00f3n sim\u00e9trica,<br \/>\nno en una mera repetici\u00f3n. Los patrones son las proporciones<br \/>\nrelacionales de repetici\u00f3n cuantitativa expresadas por el forcejeo entre<br \/>\nun m\u00ednimo y un m\u00e1ximo. La repetici\u00f3n es dada por el desplazamiento de<br \/>\nesa tensi\u00f3n\u201d. Fraccionar y juntar es el proceso del aprendizaje; por ende,<br \/>\nes el saber, dentro del cual est\u00e1 la ciencia. Fraccionar y juntar es el<br \/>\nproceso organizacional del conglomerado hom\u00ednido; por ende, la tribu y<br \/>\nla familia fraccionan el conglomerado seg\u00fan unos patrones diferenciados,<br \/>\ncuyas acciones sim\u00e9tricas constituyen su cohesi\u00f3n. En el fraccionar y en el<br \/>\njuntar, as\u00ed como mientras se reh\u00fasa a hacerlo, habita el movimiento. Su<br \/>\nhogar no es un lugar; es un procedimiento.<br \/>\n12<br \/>\nPARADIGMAS REFERENCIALES<br \/>\n13<br \/>\n\u201c(\u2026) los paradigmas dominantes -tales como el positivismo cartesiano, el<br \/>\nmecanicismo newtoniano y el funcionalismo parsoniano.\u201d<br \/>\nDe la superaci\u00f3n del eurocentrismo<br \/>\nEduardo Mora Osejo y Orlando Fals Borda<br \/>\n14<br \/>\nA Augusto Angel Maya,<br \/>\nmi amigo y mi t\u00edo<br \/>\n15<br \/>\nEstos dos h\u00e9roes del pensar y del estar en \u00e9ste, nuestro lar natal, y qu\u00e9<br \/>\npena dejarlo expl\u00edcito, se mantienen dentro de los \u201cparadigmas<br \/>\ndominantes\u201d. Por ello, en el citado ensayo no escapan al candor ecologista<br \/>\nque propone una ciencia distinta para los \u201ctr\u00f3picos h\u00famedos\u201d; una<br \/>\ndistinta ciencia, por favor; o sea, un determinismo geogr\u00e1fico convertido<br \/>\nen paradigma de la ciencia. Esto sucede debido a que no tienen en<br \/>\nconsideraci\u00f3n que todos los paradigmas se remiten a s\u00f3lo dos, el Jonio y<br \/>\nel Plat\u00f3nico.<br \/>\nM\u00e1s que a las ciencias, el caso de Fals Borda para las Ciencias Sociales y el<br \/>\nde Mora Osejo para las Ciencias Naturales, o que a la cr\u00edtica de arte, caso<br \/>\ndel postmodernismo, deviene connatural a la filosof\u00eda la construcci\u00f3n de<br \/>\nparadigmas, pues se inclina a solidificar mediante las preguntas que<br \/>\npodr\u00edan tenerse por \u00faltimas, las que acercan los pilares que fundamentan<br \/>\nel fondo de las cosas. Por lo tanto, entiendo por filosof\u00eda la claridad de los<br \/>\nprincipios sin los cuales no hay conexi\u00f3n entre los otros. \u00bfQu\u00e9 es, pues, un<br \/>\nparadigma para la filosof\u00eda?<br \/>\nParadigma vendr\u00eda a ser, entonces, el primer pelda\u00f1o de la escalera que<br \/>\nexplica las cosas, en el cual los otros escalones se sustentan: as\u00ed discurre<br \/>\nla narrativa tradicional, no la m\u00eda. Para m\u00ed el ejemplo de la escalera sirve<br \/>\nigual pero no tomado de esa manera. Paradigmas Referenciales llamo a<br \/>\nlos dos maderos largos de la escalera, no a los peque\u00f1os maderos que los<br \/>\nunen, los escalones. Ahora bien, ya delimitado el campo la claridad deja su<br \/>\nlegado al ser herida por la rigidez mecanicista del ejemplo de la escalera y<br \/>\n16<br \/>\nse dedica a meditar de qu\u00e9 forma y con vocablos cu\u00e1les desplegar el<br \/>\nespiral del ADN unido por los lados en una especie de \u201clos dos maderos<br \/>\nlargos en la escalera de Escher\u201d. Es la imagen m\u00e1s cercana.<br \/>\nA los Paradigmas Referenciales se remiten todos los dem\u00e1s, en cuanto que<br \/>\nde esta manera se conectan entre s\u00ed y se convierten en organismos<br \/>\nargumentales m\u00e1s amplios que los universos particulares de cada saber,<br \/>\nsituaci\u00f3n, sensaci\u00f3n o de cada acci\u00f3n. Los Paradigmas Referenciales<br \/>\nproveen a los otros paradigmas un sentido hist\u00f3rico-social m\u00e1s all\u00e1 de la<br \/>\ninmediatez.<br \/>\nEl madero izquierdo de la escalera de Escher, el Paradigma Jonio, consiste<br \/>\nen precisar que \u201cla naturaleza se basta en todo y para todo\u201d, seg\u00fan el<br \/>\ndiagn\u00f3stico de Hip\u00f3crates. El madero derecho, el Paradigma Plat\u00f3nico,<br \/>\nconsiste en no considerar que la naturaleza se basta en todo y para todo y,<br \/>\npor lo tanto, centrarse en explicaciones sobrenaturales.<br \/>\nSi alguien encuentra algo que no se pueda remitir a uno o a ambos de<br \/>\nestos dos Paradigmas Referenciales le solicito a ella o a \u00e9l que me avise.<br \/>\nSinceramente, puesto en el rigor de tal tarea, no he podido cumplirla; no<br \/>\nlogro encontrar algo que no est\u00e9 referido a uno o a ambos Paradigmas<br \/>\nReferenciales.<br \/>\n17<br \/>\nLos pienso como principios \u00faltimos; Paradigmas Referenciales los<br \/>\nnombro. Son los dos maderos largos de la escalera de Escher. Abonados<br \/>\npor la continuidad compleja de su propio intra-inter-actuar posibilitan el<br \/>\norganismo aclaratorio, el Corpus Simb\u00f3lico, cualquiera que fuere. Es la<br \/>\nsemilla dual del pensar, del actuar, del valorar, del legislar, del poetizar,<br \/>\ndel urbanizar, del someter o del perdonar, del bien o del mal, del talar o<br \/>\ndel no talar, del gusto o del disgusto, etc.<br \/>\nNo pocas veces los autores que defienden uno de los dos Paradigmas<br \/>\nReferenciales manifiestan cierta carencia de sind\u00e9resis; eso s\u00ed, sazonada<br \/>\ncon la m\u00e1scara de proceder imparcialmente. Para mostrar lo cual quiz\u00e1 no<br \/>\nbaste el an\u00e1lisis del cap\u00edtulo Ser y Devenir, del libro de Franklin Baumer,<br \/>\nEl Pensamiento Europeo Moderno, Continuidad y Cambio en las Ideas,<br \/>\n1600-1950. Quiz\u00e1 no baste pero indica una extendida manera en el<br \/>\nproceder argumental. Cuando en el arbitrio colectivo la labor de las<br \/>\nd\u00e9cadas arruma centenarios siglos deja de percibirse lo obvio, lo que est\u00e1<br \/>\nall\u00ed enfrente, delante de nosotros. Otorga una suerte de \u201canteojeras de<br \/>\n\u00e9poca\u201d. Como a tantos otros pensadores de los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os,<br \/>\nesto le sucede a Baumer cuando asevera que la corriente denominada<br \/>\n\u201cHistoria de las Ideas\u201d, en la cual se basa su libro, \u201ccorrectamente<br \/>\nentendida (&#8230;) sirve de mediadora entre las explicaciones `idealista\u00b4 y<br \/>\n`mecanicista\u00b4 de la historia\u201d4. Lo que denomina \u201cexplicaciones `idealista\u00b4 y<br \/>\n`mecanicista\u00b4 de la historia\u201d son, en efecto, los dos Paradigmas<\/p>\n<p>4<br \/>\nP. 21.<br \/>\n18<br \/>\nReferenciales: el Jonio, que, sin evitar lo barato de la sa\u00f1a, llama<br \/>\n\u201cmecanicista\u201d, y el Plat\u00f3nico, que designa \u201cidealista\u201d.<br \/>\nEn vez de aceptar que existe un solo horizonte habitado por dos<br \/>\nParadigmas Referenciales, de antemano lo da por un hecho; uno sobre el<br \/>\ncual no se reflexiona porque, igual que el aire uterino, nos rodea, nos<br \/>\nmoldea, nos hace posibles pero s\u00f3lo con un esfuerzo de la conciencia<br \/>\nsobrepasamos su invisibilidad. En esto la Academia resulta igual de<br \/>\nanestesiada. Tal vez no es que no acepte sino que no ve lo que se le<br \/>\npresenta justo enfrente, que hay dos paradigmas generales. Por otra<br \/>\nparte, continuamente desea ejercer de mediador entre ellos, como si se<br \/>\npudiera mediar en el vac\u00edo. Aqu\u00ed menciono a Baumer. No obstante, la<br \/>\nlectura aguzada y futura de quien ahora me lee encontrar\u00e1 c\u00f3mo mi<br \/>\npropuesta de s\u00f3lo dos paradigmas gen\u00e9ricos, a los cuales se refieren los<br \/>\ndem\u00e1s, fundamenta lo que posibilita a las m\u00e1s diversas tendencias de los<br \/>\nsaberes, creencias y comportamientos.<br \/>\nAl acotar que \u201c(\u2026) el Ser mantuvo su superioridad sobre el Devenir como<br \/>\nsupuesto principal del pensamiento europeo\u201d5, identifica el Devenir con el<br \/>\nParadigma Jonio y el Ser con el Paradigma Plat\u00f3nico. Est\u00e1 obligado a<br \/>\nrespirar el aire uterino como nos toca a todos los habitantes de la<br \/>\natm\u00f3sfera paradigm\u00e1tica. En Jonia resuena el eco de Galileo: \u201cPero se<br \/>\nmueve\u201d. La realidad se mueve. Es un constante devenir en algo otro. En lo<br \/>\nPlat\u00f3nico lo central, lo que da fundamento y sost\u00e9n, est\u00e1 quieto, no se<\/p>\n<p>5<br \/>\nP. 49<br \/>\n19<br \/>\nmueve. El Ser de Parm\u00e9nides ha de permanecer quieto a fuer de caer en el<br \/>\nflujo del Devenir. El Mundo de las Ideas prevalece, o al menos ese es el<br \/>\nargumento, sobre este mundo diario, necesario y natal porque es m\u00e1s<br \/>\nconfiable, debido a que no se mueve, a que no cambia y se conserva igual.<br \/>\n\u201cEsta es una semilla. \u00bfMe va a decir que esta semilla no es una semilla?\u201d.<br \/>\nAs\u00ed confrontan cuando la ca\u00edda en la argumentaci\u00f3n arrincona su<br \/>\npaciencia. Con ese trato infantil con las maneras del pensar suponen que<br \/>\nnadie negar\u00e1, de estar frente a una semilla, que lo que tiene delante, c\u00f3mo<br \/>\nno, en efecto, no es m\u00e1s que una semilla. Se nota que no son de \u201caquellos<br \/>\nque se alimentan la ancha tierra\u201d, para casi decirlo con Homero. Me es<br \/>\ndif\u00edcil saborear una ensalada y razonar que una semilla es s\u00f3lo una<br \/>\nsemilla. \u00bfDe d\u00f3nde suponen que sali\u00f3 la zanahoria? \u00bfC\u00f3mo har\u00e1n? Y t\u00fa,<br \/>\nque lees, \u00bfc\u00f3mo haces? \u00bfHaces? Importa si har\u00e1s o no har\u00e1s. La calidez de<br \/>\nla sensatez te aguarda. Para entender lo que es el Ser, el Paradigma<br \/>\nPlat\u00f3nico, piensa en una semilla que jam\u00e1s ser\u00e1 otra cosa que una semilla;<br \/>\npara entender el Devenir, el Paradigma Jonio, piensa en lo que el<br \/>\nmovimiento, en lo que el flujo del tiempo, har\u00e1n con la semilla que como<br \/>\nsemilla ahora enfrente tienes y que pasado ma\u00f1ana almorzar\u00e1s como<br \/>\nzanahoria. El Devenir te regala la zanahoria que comes.<br \/>\nAquel que en serio se sit\u00faa en el Paradigma Plat\u00f3nico, resumido en la<br \/>\naseveraci\u00f3n de Heidegger: \u201cEl alma es un extra\u00f1a en la Tierra\u201d, no es<br \/>\ncapaz de hablar el mismo idioma que la naturaleza. Se desprende cu\u00e1n<br \/>\n\u00e1rido resulta un di\u00e1logo de saberes entre las Ciencias Naturales,<br \/>\n20<br \/>\nastrof\u00edsica incluida, para quienes el movimiento es inherente a su objeto<br \/>\nde estudio, y el Paradigma Plat\u00f3nico que no soporta el Devenir, que no<br \/>\nsoporta el movimiento precisamente porque cambia, precisamente<br \/>\nporque la semilla deja de ser semilla. La semilla resulta, tambi\u00e9n, reto\u00f1o y<br \/>\nflor, cosecha y ensalada.<br \/>\nBaumer, como muchos acad\u00e9micos, declara no estar a favor de ninguno<br \/>\nde los dos paradigmas. Sin embargo, el texto muestra otra cosa. Se inclina,<br \/>\nno desnudo de excesos, en favor de una de las dos \u201cexplicaciones\u201d, la<br \/>\n\u201cidealista\u201d, o sea el Paradigma Plat\u00f3nico, olvidando su promesa de servir<br \/>\ncomo mediador. Asevera: \u201c(En el Siglo XVII. N.A.) En general, el Ser<br \/>\nmantuvo su superioridad sobre el Devenir como supuesto principal del<br \/>\npensamiento europeo. Todo examen de las respuestas del Siglo XVII a las<br \/>\npreguntas perennes revelar\u00e1 este hecho\u201d6. La segunda frase comienza con<br \/>\nestas palabras \u201cTodo examen&#8230;\u201d. Ese planteamiento compone un cariz<br \/>\ndogm\u00e1tico sea cual fuere donde se localice, en el lado Jonio o en el<br \/>\nPlat\u00f3nico. En vez de entablar un di\u00e1logo, desde\u00f1a la labor de los<br \/>\nhistoriadores que sostienen la posici\u00f3n contraria, para quienes el Siglo<br \/>\nXVII fue una \u00e9poca de cambio, una \u00e9poca de Devenir.<br \/>\nLa intenci\u00f3n de Baumer no es \u00fanicamente establecer que ese siglo cae<br \/>\nbajo la \u00e9gida del Paradigma Plat\u00f3nico sino que ese es el caso de la<br \/>\nModernidad toda. Para posibilitar su elefantiasis argumental sit\u00faa el XVII<\/p>\n<p>6<br \/>\n. P\u00e1gina 49.<br \/>\n21<br \/>\ncomo \u201cel primer siglo moderno, que anunci\u00f3 una nueva Edad Moderna\u201d7.<br \/>\nEsa es la no simple careta de la pretensi\u00f3n de Luis XIV que porta el<br \/>\nantiguo rostro del Absolutismo en la premisa del Rey Sol: El Estado soy yo.<br \/>\nUno no logra preparase del todo para escucharlos pronunciar La filosof\u00eda<br \/>\nsoy yo. La falta de dudas es una incubadora de dogmas. No hay que<br \/>\nesperar. Baumer afirma: \u201cBaste decir aqu\u00ed que resulta dif\u00edcil ver c\u00f3mo una<br \/>\ncivilizaci\u00f3n puede soportar largo tiempo el mero Devenir\u201d. No act\u00faa<br \/>\nBaumer como \u201cun mediador\u201d, seg\u00fan su promesa. Toma partido.<br \/>\nEl Paradigma Jonio explica la historia de distintas civilizaciones durante<br \/>\n\u201clargo tiempo\u201d. Dentro de esta rama del \u00e1rbol del saber la Sociedad<br \/>\nLatinoamericana y del Caribe de Historia Ambiental (SOLCHA), congrega<br \/>\nfrutos significativos en el Siglo XXI; \u00e1rbol que fue arbusto, arbusto que<br \/>\nsemilla fue. El Devenir, como expresi\u00f3n filos\u00f3fica del Paradigma Jonio,<br \/>\ncomo actitud po\u00e9tica en el mundo, es anterior al Paradigma Plat\u00f3nico. El<br \/>\nidealismo es posterior, aun si se toma a Pit\u00e1goras como su fundador y no a<br \/>\nParm\u00e9nides o a Plat\u00f3n. Tales de Mileto, casi cincuenta a\u00f1os mayor que<br \/>\nPit\u00e1goras, no me deja mentir. Cosas como esta son de aquellas que lo<br \/>\nremediable aconseja no ignorar.<br \/>\nIncluso descalifica la manera en que Voltaire observa su propia \u00e9poca.<br \/>\nPregunta: \u201c\u00bfEquivali\u00f3 este movimiento a una revoluci\u00f3n, como sostuvo<br \/>\nVoltaire?\u201d8. Es decir, \u00bffue una \u00e9poca en que domin\u00f3 el Devenir? Su<\/p>\n<p>7<br \/>\n. P\u00e1gina 39.<br \/>\n8<br \/>\n. P\u00e1gina 42.<br \/>\n22<br \/>\nrespuesta es negativa: \u201cEl Devenir no desaloj\u00f3 al Ser en el Siglo XVII, ni<br \/>\nsiquiera lo desafi\u00f3 seriamente como categor\u00eda del pensamiento (&#8230;)\u201d9. Si<br \/>\nsobre esa disputa debo escoger entre Voltaire o Baumer el historiador de<br \/>\nla ideas queda en desventaja, por expresarlo con moderaci\u00f3n. Lamento la<br \/>\niron\u00eda que deja de recibir por el hecho de que Voltaire ya no puede<br \/>\nresponderle con su propia pluma.<br \/>\nEn su pretensi\u00f3n de catalogar al Siglo XVII como idealista, asevera que<br \/>\nVoltaire no entendi\u00f3 la filosof\u00eda de su \u00e9poca. Asegura que si no es por \u201csu<br \/>\nprejuicio contra Descartes, (\u2026) Voltaire tambi\u00e9n habr\u00eda hablado de la<br \/>\nnueva preeminencia de Francia en la filosof\u00eda\u201d10. Es bizarro no aceptar<br \/>\nque Voltaire escogi\u00f3 el Paradigma Jonio. Su concepto de filosof\u00eda no toma<br \/>\nnada del Paradigma Plat\u00f3nico, como Baumer lo establece en el mismo<br \/>\np\u00e1rrafo: \u201cPor filosof\u00eda, Voltaire quer\u00eda decir una mezcla de filosof\u00eda y<br \/>\nciencia, que era lo que la mayor\u00eda a\u00fan llamaba as\u00ed en su \u00e9poca\u201d11. Intenta<br \/>\ntrasladar al 1600 y al 1700 el imperio del Paradigma Plat\u00f3nico impuesto<br \/>\npor Kant en 1800 y que llega hasta hoy. Newton en el Siglo XVII y en el<br \/>\nXVIII Voltaire se sent\u00edan miembros de una antigua rama del saber, la<br \/>\nFilosof\u00eda de la Naturaleza. Hoy esta rama Jonia ni siquiera se menciona en<br \/>\nlos curr\u00edculos de la Academia. Esto se perdi\u00f3, esto ha de recuperarse.<br \/>\nVemos, entonces, la fals\u00eda en la pretensi\u00f3n de servir de mediador entre los<br \/>\ndos Paradigmas Referenciales. No se trata de buena o de mala voluntad;<\/p>\n<p>9<br \/>\n. \u00cddem.<br \/>\n10 . P\u00e1gina 50.<br \/>\n11 . \u00cddem.<br \/>\n23<br \/>\nse trata de la ausencia de un organismo argumental, tal como el M\u00e9todo<br \/>\nde los Paradigmas Referenciales, que ubique las orillas del camino, el<br \/>\ncar\u00e1cter de los pies que lo transitan, las din\u00e1micas que impulsan a<br \/>\nrecorrerlo y la val\u00eda de lo transitado. El \u00fanico mediador entre los dos<br \/>\nParadigmas es la investigaci\u00f3n misma, el hecho pedag\u00f3gico en su<br \/>\nejecutarse, el solaz en su distensi\u00f3n, el amor en su abalanzarse todo \u00e9l<br \/>\nsobre los que se enamoran, las decisiones personales.<br \/>\nPara no caer en lo que he se\u00f1alado, o sea que la pretensi\u00f3n de neutralidad<br \/>\ntermina inclin\u00e1ndose hacia uno u otro de los paradigmas, con claridad se<br \/>\nplantea y con directo rigor se expresa que el M\u00e9todo de los Paradigmas<br \/>\nReferenciales se concibe desde el \u00e1mbito Jonio. No porque quiz\u00e1 sea el<br \/>\nm\u00e1s propicio para vincular la alteridad, para garantizar las cuitas de la<br \/>\notredad sino porque, en efecto, lo es.<br \/>\nLa filosof\u00eda del Siglo XXI, dentro del marco del Pensamiento Ambiental<br \/>\nLatinoamericano, retoma, s\u00ed, claro, una tradici\u00f3n filos\u00f3fica, la Jonia, en la<br \/>\ncual \u201cla Naturaleza se basta en todo y para todo\u201d. Nace all\u00ed un nuevo<br \/>\norganismo paradigm\u00e1tico, el M\u00e9todo de los Paradigmas Referenciales. Su<br \/>\nfunci\u00f3n es retornar a una manera de vivir y entender el mundo cuya<br \/>\nantig\u00fcedad es tanta como la del estar hom\u00ednido en la biosfera. El<br \/>\nesqueleto de este tipo de tradici\u00f3n es su L\u00f3gica. En el caso del Paradigma<br \/>\nPlat\u00f3nico es la L\u00f3gica Formal y en el caso Jonio, aunque procrea varias,<br \/>\nprima la cualificaci\u00f3n evolutiva de L\u00f3gica Dial\u00e9ctica mediante una<br \/>\nrelaci\u00f3n entre contrarios, en una suerte de tensiones entre tesis y<br \/>\n24<br \/>\nant\u00edtesis cuyo reto\u00f1o deviene s\u00edntesis. De ah\u00ed que el M\u00e9todo de los<br \/>\nParadigmas Referenciales palpita no en esta o aquella de sus dos ramas<br \/>\nsino en lo permanente del mutuo contrapunteo entre ambas.<br \/>\nDurante un dado per\u00edodo hist\u00f3rico los contrargumentos del otro debilitan<br \/>\nal paradigma vigente. Luego se consolidan de tal manera que, con el ritmo<br \/>\npaulatino de las d\u00e9cadas, empiezan a cooptar espec\u00edficas zonas te\u00f3ricas,<br \/>\nactitudinales, tecnol\u00f3gicas, art\u00edsticas, acad\u00e9micas y comunitarias. En<br \/>\nocasiones el impulso alcanza para un cambio de paradigma en la sociedad<br \/>\nen general. Sucedi\u00f3 durante la Revoluci\u00f3n Francesa cuando el Paradigma<br \/>\nJonio reemplaz\u00f3 las milenarias maneras en las que se reclamaba la<br \/>\ngobernanza y se ejerc\u00eda el poder con base en un elemento sobrenatural.<br \/>\nEn cuanto a lo que se refiere a la fuente de la autoridad, a las maneras que<br \/>\ndeterminan qui\u00e9n accede al poder, qui\u00e9n gobierna y qui\u00e9n es due\u00f1o de<br \/>\nqu\u00e9 lo terrenal se consider\u00f3 suficiente para bastarse en todo y para todo.<br \/>\nNo fue la primera vez. En el Siglo XVII Oliverio Cromwell ya hab\u00eda matado,<br \/>\ncon Rey incluido, el argumento de que la autoridad la concede lo<br \/>\nsobrenatural. En el Siglo XIII la Magna Carta le arrebat\u00f3 la potestad de<br \/>\ndecidir qu\u00e9 es legal y qu\u00e9 ilegal al Rey Juan, que atribu\u00eda al arbitrio divino<br \/>\nsus intereses y su car\u00e1cter. Ahora se es juzgado por pares terrenales: \u201cel<br \/>\njuzgamiento legal entre pares\u201d. En el Egipto del Siglo XIV a.C. Akanet\u00f3n IV<br \/>\ny Neferteti en cuanto llegaron al poder cambiaron radicalmente de<br \/>\nparadigma del Plat\u00f3nico al Jonio. El arte egipcio incluye por primera vez<br \/>\nlo cotidiano. Ambos son retratados mientras almuerzan en familia, en una<br \/>\n25<br \/>\nescena terrenal por excelencia, destinada a des-divinizarlos. Para el<br \/>\nnoveno a\u00f1o borran los nombres de los dioses de los templos, de los<br \/>\nmurales, de las bocas y de los textos escolares. Queda el Sol como creador<br \/>\ndel mundo pero ya no es el del reinado del viejo Ra, que se impone sobre<br \/>\nlas dem\u00e1s divinidades, sino que, en vez, tenemos a At\u00f3n, el disco solar sin<br \/>\nintermediarios sobrenaturales, como la fuente natural que crea y ordena<br \/>\nel mundo. Los sucede Tutankam\u00f3n, el fara\u00f3n p\u00faber impuesto por los<br \/>\npoderosos sacerdotes para restituir ritos, dioses y diezmos. Es un p\u00e9ndulo<br \/>\nque va de un extremo al otro, de lo sobrenatural a lo terrenal y viceversa.<br \/>\nLos dos paradigmas no nacen como maneras de pensar o como<br \/>\nelucubraciones acad\u00e9micas. Los escogi\u00f3 lo que abarcan las posibilidades<br \/>\nde una poblaci\u00f3n asentada sobre una espacialidad geogr\u00e1fica. Cuando<br \/>\nentra en la dial\u00e9ctica del ir y del venir de un paradigma al otro y del otro<br \/>\nal uno, la ra\u00edz que cualifica un proceso civilizatorio deviene tronco.<br \/>\nFornido, flexible o bronco, igual da porque es de las ramas parte, de las<br \/>\nhojas juez y de los frutos madre. Cuando de nuevo el esp\u00edritu se viva a s\u00ed<br \/>\nmismo como un resultado de la biosfera el p\u00e9ndulo de la historia habr\u00e1<br \/>\ncambiado. Sobre ese ir y ese venir los siglos presencian la profundizaci\u00f3n<br \/>\ndel esp\u00edritu. Como parte de ese esfuerzo, el M\u00e9todo de los Paradigmas<br \/>\nReferenciales sirve de organismo de la diversidad; de la diversidad<br \/>\ncultural igual que de la biodiversidad. Si usarlo quita niebla de tus ojos,<br \/>\nd\u00e9jalo si puedes. Como un amor recurrente regresar\u00e1 a ti cuando tu<br \/>\npresente sea leal en el sentir y en el pensar. Una y otra vez la elegancia<br \/>\nsimple de su traje dual te atraer\u00e1.<br \/>\n26<br \/>\nEL CASO DE LA HISTORIA DE LA MAGIA<br \/>\n27<br \/>\nA Alejandro Angel L\u00f3pez,<br \/>\nmi amigo y mi hijo<br \/>\n28<br \/>\nAupado en los Paradigmas Referenciales como eje del an\u00e1lisis de una<br \/>\npr\u00e1ctica social concreta pretendo mostrar la historicidad de sus<br \/>\nposibilidades; pr\u00e1ctica social que, como suelen, viste el cuerpo de una<br \/>\nconcepci\u00f3n del mundo. En cada uno de ambos Paradigmas Referenciales<br \/>\nhay, primero, una manera de la vivencia personal. Una es la disposici\u00f3n<br \/>\nhacia el amor dentro del Paradigma Plat\u00f3nico y otra dentro del Jonio. La<br \/>\nhistoria de las relaciones amorosas muestra c\u00f3mo durante los \u00faltimos<br \/>\nsiglos cada vez m\u00e1s se alejan del arquetipo del amor plat\u00f3nico. Dentro del<br \/>\nn\u00facleo amplio de la muchedumbre de vivencias, selecciono la magia como<br \/>\nla pr\u00e1ctica social alrededor de la cual aglutinar\u00e9 mi argumentaci\u00f3n.<br \/>\nLa definici\u00f3n que da Pedro La\u00edn Entralgo en su Historia de la Medicina me<br \/>\nparece un saludable resumen, por lo cual lo tomo como prototipo<br \/>\ngeneralizador. Establece que \u201cA la realidad de la magia, entendida como<br \/>\ngen\u00e9rica actitud mental, pertenecen dos notas b\u00e1sicas: a) la convicci\u00f3n de<br \/>\nque los fen\u00f3menos naturales, sean favorables, como la buena lluvia, o<br \/>\nnocivos, como la enfermedad, se hallan determinados por entidadesfuerzas<br \/>\n(orenda, man\u00e1, `demonios\u00b4 diversos), invisibles para el hombre y<br \/>\nesencialmente superiores a \u00e9l. b) La certidumbre de que la acci\u00f3n de esas<br \/>\nentidades-fuerzas puede ser en alguna medida gobernada por el hombre<br \/>\nmediante ritos o ceremonias especiales, cuya eficacia depende de la pura<br \/>\nformalidad del rito mismo (f\u00f3rmulas rituales de conjuros, ensalmos,<br \/>\nencantamientos, gestos y actos, etc.), del poder o la virtud especiales del<br \/>\nhombre que lo practica (hechicero, brujo, etc.: el `mago\u00b4, en el m\u00e1s amplio<br \/>\nsentido de la palabra) o del lugar donde se ejecuta (lugares especialmente<br \/>\n29<br \/>\nprivilegiados: fuentes, islas, cimas de monta\u00f1as, abismos, etc.). Para una<br \/>\nmente `t\u00e9cnica\u00b4, un medicamento act\u00faa por obra de su `qu\u00e9\u00b4, por lo que \u00e9l<br \/>\nes, por su `naturaleza\u00b4; para una mente m\u00e1gica, en cambio, ese<br \/>\nmedicamento puede actuar eficazmente por el `c\u00f3mo\u00b4 de su empleo (el<br \/>\nrito con el que se administra), por el `qui\u00e9n\u00b4 titular de \u00e9ste (el hechicero,<br \/>\ncon su intransferible `poder\u00b4 personal) o por el `d\u00f3nde\u00b4 de su aplicaci\u00f3n<br \/>\n(el lugar dotado de tal privilegio)\u201d.<br \/>\nDado a buscar la validaci\u00f3n argumental en la que se basa la noci\u00f3n de<br \/>\nmagia de la Modernidad, la noci\u00f3n actual, me encontr\u00e9 con esta sorpresa:<br \/>\nen el fondo no tienen m\u00e1s en qu\u00e9 sustentar su posici\u00f3n que las tribus<br \/>\nmodernas, usadas como referencia de lo que suced\u00eda durante las<br \/>\nglaciaciones, hace medio mill\u00f3n de a\u00f1os o hace cien mil, etc. La fragilidad<br \/>\nde esa manera de entender la cosa ruge. Ni siquiera se trata de Sapiens;<br \/>\nson Neandertales o Pitec\u00e1ntropos, etc. En su incunable Man makes<br \/>\nHimself, Gordon Childe deja en su sitio tan descuidada pretensi\u00f3n: \u201cLa<br \/>\nsuposici\u00f3n de que cualquier tribu salvaje actual es primitiva, en el sentido<br \/>\nde que su cultura refleja fielmente a la de hombres mucho m\u00e1s antiguos,<br \/>\nes una suposici\u00f3n gratuita\u201d. Entonces, propongo el M\u00e9todo de los<br \/>\nParadigmas Referenciales como un nuevo cauce que nutre el flujo del<br \/>\nagua del tiempo en las sucesivas lides del recorrido hom\u00ednido.<br \/>\nEl argumento afirma que para la magia es necesaria \u201cLa certidumbre de<br \/>\nque la acci\u00f3n de esas entidades-fuerzas puede ser en alguna medida<br \/>\ngobernada por el hombre\u201d. No hubo tal \u201ccertidumbre\u201d en la Prehistoria.<br \/>\n30<br \/>\nPretendo aclarar la raz\u00f3n por la cual esa clase de \u201ccertidumbre\u201d no es<br \/>\ndable en las condiciones del Nomadismo prehist\u00f3rico, durante el llamado<br \/>\nPaleol\u00edtico de la Edad de Piedra. Declara que hubo \u201cLa convicci\u00f3n de que<br \/>\nlos fen\u00f3menos naturales, (&#8230;), se hallan determinados por entidadesfuerzas<br \/>\n(&#8230;) invisibles para el hombre (&#8230;)\u201d. No hubo tal \u201cconvicci\u00f3n\u201d en la<br \/>\nPrehistoria. El concepto de fuerzas invisibles no cabe dentro del contexto<br \/>\nde la vida en la Prehistoria. Para que los elementos ecosist\u00e9micos sean<br \/>\ndespojados de sus propiedades terrenas y convertidos en entes s\u00edquicos,<br \/>\nse necesita el nacimiento de las ciudades. Dentro del Nomadismo eso no<br \/>\nse da. Si el n\u00f3mada pierde de vista el funcionamiento f\u00edsico de los<br \/>\nelementos ecosist\u00e9micos su estrategia adaptativa resulta inadecuada.<br \/>\nDespu\u00e9s de domesticar la fauna (vacas, caballos, llamas, perros), la flora<br \/>\n(agricultura) y el agua (regad\u00edos, acueductos, grandes acumulaciones de<br \/>\nespejos de agua) la racionalidad urbana pierde de vista el funcionamiento<br \/>\nanterior de esos elementos. Dejan de ser visibles en la experiencia diaria.<br \/>\nLa racionalidad urbana ha sido construida contra la manera de estar en<br \/>\neste mundo que tiene el ecosistema. Ahora s\u00ed, antes de las ciudades no;<br \/>\nahora s\u00ed la estrategia adaptativa se puede dar el lujo de anteponer otro<br \/>\nmundo como el central y valedero, reemplazando el modo en que<br \/>\nproceden fauna, flora y agua. Este lujo se fragu\u00f3 en el proceso de<br \/>\ndomesticaci\u00f3n sedentaria. Otro mundo, uno nuevo dictado por las<br \/>\nmaneras citadinas sustituyendo a las n\u00f3madas. Otro mundo, en el cual al<br \/>\nocupar el territorio la energ\u00eda del agua no articula su despliegue ni la<br \/>\nlenteja crece donde lo hubiera hecho si su proceso no hubiera sido<br \/>\n31<br \/>\nsustituido por la agricultura. Otro mundo, en el cual equinos y bovinos<br \/>\nencerrados como est\u00e1n en el corral ya no pasean su andar por aqu\u00ed y por<br \/>\nall\u00e1. La calidad de vida de la fauna, y su subsistencia, ahora dependen de<br \/>\nlas necesidades o del albedr\u00edo de su domesticador. Otro mundo,<br \/>\ncaracterizado por un hecho: los elementos ecosist\u00e9micos obedecen al yo<br \/>\ngen\u00e9rico del domesticador urbano. Este es el origen del Paradigma<br \/>\nPlat\u00f3nico.<br \/>\nEstos asuntos no suceden durante el Nomadismo porque los ecosistemas<br \/>\nordenan sus flujos de energ\u00eda. No hay otro estado de cosas, tal como el<br \/>\ninstaurado por el Sedentarismo. La intuici\u00f3n de los m\u00faltiples milenios no<br \/>\nprecis\u00f3 que tendr\u00eda que ver la tarde en que las manadas del b\u00fafalo ya no<br \/>\npose\u00edan las praderas. Si el lobito llega a ser buen depredador, si es apto<br \/>\ndentro de las maneras del funcionamiento ecosist\u00e9mico, se convierte para<br \/>\nlas maneras del funcionamiento Sedentario en el \u201clobito malo\u201d con el cual<br \/>\nla racionalidad urbana cohesiona sus cr\u00edas. \u00bfPor qu\u00e9? Porque ante la tala<br \/>\ndel bosque al lobito no le queda otra alternativa a morir de hambre que<br \/>\nsalir de las fronteras de su territorio para ejercer haber llegado como<br \/>\ncarn\u00edvoro a este mundo lleno de manadas de ovejitas domesticadas. Y,<br \/>\nejercerlo de la mejor manera posible ya que es hijo y nieto de la<br \/>\nevoluci\u00f3n. La deconstrucci\u00f3n de las l\u00f3gicas con las cuales fluye el<br \/>\necosistema empieza con los cuentos infantiles. No en vano el \u201cpastorcito<br \/>\nmentiroso\u201d se toma en la educaci\u00f3n de la ni\u00f1ez sedentaria como ejemplo<br \/>\nintroductorio al universo de la \u00e9tica. La mentira tiene como consecuencia<br \/>\nque permite que los flujos ecosist\u00e9micos rompan el cerco de valores,<br \/>\n32<br \/>\nformas de organizarse socialmente, conocimientos y p\u00faas impuesto por<br \/>\nlas l\u00f3gicas urbanas, tanto las lejanas como las cercanas, para mantener<br \/>\ndentro del orden de su andar los flujos energ\u00e9ticos disponibles en la<br \/>\nTierra. La verdad mantiene la estabilidad en el funcionamiento de ambas<br \/>\nestrategias adaptativas, la Sedentaria y la N\u00f3mada.<br \/>\nLa urbana es una racionalidad que durante m\u00e1s de cinco mil a\u00f1os<br \/>\nconstruy\u00f3 una manera de estar basada que consiste en darle la espalda al<br \/>\ncrudo hecho de la domesticaci\u00f3n de la flora, de la fauna y del agua. No veo<br \/>\nla vaca. Es invisible para m\u00ed, urbano que soy, pero, independientemente<br \/>\nde si como o no su carne, s\u00e9 que est\u00e1 aqu\u00ed, en la ciudad, a mi lado, ya sea<br \/>\nen la plaza de mercado, en el refrigerador o en la mesa servida. Es una<br \/>\npresencia no menos t\u00e1cita que briosa la de la vaca en la ciudad. Matar la<br \/>\nvaca, descuartizarla uno mismo antes de asarla, etc., hace miles de a\u00f1os<br \/>\ndej\u00f3 de ser parte de la pr\u00e1ctica, los valores o el tejido simb\u00f3lico del<br \/>\ncarn\u00edvoro urbano. Es demasiado crudo. Por el contrario, descuartizar una<br \/>\nvaca es privilegio del n\u00f3mada apto. Recoge el esplendor real, diario y<br \/>\npreciso de su estrategia adaptativa, de su manera de estar en este mundo.<br \/>\nLa racionalidad urbana hunde en el olvido el asesinato y la descuartizada<br \/>\ndel cerdo o de la vaca, etc. Los saca de las profundidades arquet\u00edpicas del<br \/>\ninconsciente colectivo. Las vuelve \u201cinvisibles\u201d.<br \/>\nEntonces, alrededor del a\u00f1o 5000 a.C. la briosa y t\u00e1cita presencia de la<br \/>\nvaca en forma de ese pedazo de carne en el almuerzo la empieza a<br \/>\nexplicar una l\u00f3gica distinta, absolutamente desconocida hasta entonces.<br \/>\n33<br \/>\nEmerge determinada por algo que est\u00e1 aqu\u00ed, la carne, pero que no s\u00e9<br \/>\nc\u00f3mo lleg\u00f3 hasta aqu\u00ed; por algo que est\u00e1 aqu\u00ed, el agua, pero que no est\u00e1<br \/>\naqu\u00ed, el r\u00edo. Esta nueva l\u00f3gica edifica su andamiaje en lo que La\u00edn Entralgo<br \/>\nllama \u201centidades-fuerza\u201d. \u00bfDe d\u00f3nde surge esta nueva l\u00f3gica? El lomo de<br \/>\nla vaca est\u00e1 en mi mesa del comedor, en mi casa, gracias a un<br \/>\nprocedimiento, el urbano, que no est\u00e1 reglado por las l\u00f3gicas del<br \/>\necosistema. Al rev\u00e9s; est\u00e1 reglado para romper esas l\u00f3gicas. El<br \/>\nSedentarismo, vivir en una ciudad, consiste en transformar los<br \/>\n\u201cfen\u00f3menos naturales\u201d para sacarlos de su habitual manera de estar en<br \/>\neste mundo.<br \/>\nConsuetudinario le es al n\u00f3mada tener entre dientes su pedazo de carne<br \/>\nreci\u00e9n cortado por su propia mano. En esta \u00faltima frase, por su propia<br \/>\nmano, no es dif\u00edcil percibir c\u00f3mo el lenguaje cohesiona la invisibilizaci\u00f3n<br \/>\nde la tecnolog\u00eda si reflexionamos sobre la posibilidad de descuartizar una<br \/>\nvaca con la sola mano, sin nada m\u00e1s, sin una piedra hecha hacha o<br \/>\ncuchillo. Al contrario del Sedentario, los n\u00f3madas al momento de cortar<br \/>\nsu pedazo de carne no ignoran que hay una vaca muerta en su comida.<br \/>\nFue por ellos cazada y desmembrada. Los enfermos de tal cosa esperan no<br \/>\nsin ansia el h\u00edgado o el p\u00e1ncreas. La esperanza de curaci\u00f3n la prescribe un<br \/>\nsaber m\u00e9dico consolidado durante cientos de miles de a\u00f1os por la directa<br \/>\ncorrelaci\u00f3n entre el uso de un \u00f3rgano espec\u00edfico, p\u00e1ncreas o h\u00edgado, y la<br \/>\nmejor\u00eda de los enfermos de un padecimiento particular, osteoporosis o<br \/>\nanemia. La instrumentalidad acompa\u00f1a al cazador en efectivamente<br \/>\nmatar al reno o al mirlo, en sacar cada \u00f3rgano, cada hueso, cada tend\u00f3n y,<br \/>\n34<br \/>\nen fin, del animal cazado usar cada parte, una por una, para satisfacer su<br \/>\nplataforma instrumental de peinetas, palillos de dientes, remedios,<br \/>\nabrigos de pieles o colchas, etc. La instrumentalidad n\u00f3mada refiere sus<br \/>\nl\u00f3gicas lejanas al proceder de los flujos ecosist\u00e9micos.<br \/>\nPara el n\u00f3mada es hecho normal el que la vaca, el fuego y el cuchillo est\u00e9n<br \/>\nah\u00ed al comerse el pedazo de carne. Estamos ante una normalidad<br \/>\nconstruida sin entidades-fuerza ni invisibilizaciones de la plataforma<br \/>\ninstrumental. Para la racionalidad n\u00f3mada es normal que para que una<br \/>\ncriatura logre sobrevivir, logre alimentarse, ha de morir otro ser, tomate,<br \/>\nmamut, pescado, b\u00fafalo, guayaba. Su teleolog\u00eda se expande al profundizar<br \/>\ndentro de las l\u00f3gicas con las cuales se despliegan en este mundo la flora,<br \/>\nla fauna, el agua, etc. No es una intencionalidad ajena al objeto de estudio<br \/>\nde las Ciencias Naturales o de la Historia Ambiental. En ese tipo de<br \/>\nracionalidad no hay espacio para \u201centidades-fuerza\u201d. La naturaleza,<br \/>\nincluido lo humano, se basta en todo y para todo. Por lo tanto, la magia no<br \/>\nocurri\u00f3 antes de las ciudades.<br \/>\nNo hubo chamanes en la Prehistoria. Como lo explico en otros textos, el<br \/>\nm\u00e9dico prehist\u00f3rico mantuvo el esp\u00edritu Jonio12. No danzaba, no<br \/>\nelectrizaba el entorno con conjuros, no ped\u00eda la ayuda sobrenatural. Con<br \/>\nel paso del Nomadismo a las ciudades, el m\u00e9dico prehist\u00f3rico deviene en<br \/>\nel cham\u00e1n Sedentario. Ya no lograba obtener las plantas y los animales<\/p>\n<p>12 Ver Toto, el cirujano pitec\u00e1ntropo o La gram\u00e1tica del horizonte o \u00bfEst\u00e1 enferma la medicina? Los tres<br \/>\nensayos est\u00e1n disponibles en mi libro No hay nada mejor que el Universo.<br \/>\n35<br \/>\nnecesarios para su herbolario pero los enfermos segu\u00edan buscando a<br \/>\nquienes en cuestiones de ayudar a sanar supuestamente ten\u00edan el saber o<br \/>\nla experiencia o ambos. Para compensar la falta de ingredientes para su<br \/>\nfarmacopea empez\u00f3 a concentrase en convencer a los enfermos en vez de<br \/>\ncurar las enfermedades. Declara que la enfermedad no es adquirida por<br \/>\nmedios naturales. Los m\u00e9dicos quedan excluidos como posibles agentes<br \/>\nde sanaci\u00f3n. Para silenciar a los cr\u00edticos, los diagn\u00f3sticos incluyen<br \/>\nadmoniciones para los reacios y advertencias para quienes los retan. El<br \/>\nabuso de esta actitud creci\u00f3 con la constancia de los fracasos m\u00e9dicos.<br \/>\nUna inferior eficacia m\u00e9dica en un conglomerado con una continua<br \/>\nproporci\u00f3n de enfermos lleva a que el rol del m\u00e9dico mute al del cham\u00e1n.<br \/>\nEl charlatanismo es una respuesta organizacional del universo social<br \/>\nSedentario cuando se vio enfrentado a cambiar el saber de n\u00f3mada a<br \/>\nurbano.<br \/>\nAs\u00ed se queda el rol mientras su saber se mantiene supeditado al<br \/>\nherbolario n\u00f3mada. Cuando incorporan los metales a su farmacopea los<br \/>\nchamanes se dividen en dos: unos exclusivamente m\u00e9dicos y los otros<br \/>\nexclusivamente chamanes. Hace cinco mil a\u00f1os, como con una red de<br \/>\nespadas, el cham\u00e1n escud\u00f3 su rol social con rituales, lo acredit\u00f3 con un<br \/>\naura sobrenatural y lo arm\u00f3 con palabras. Sin embargo, comparado con el<br \/>\ns\u00f3lido desempe\u00f1o del rol por parte de los m\u00e9dicos, los chamanes no<br \/>\nten\u00edan mucho para ratificar su status social. As\u00ed que de nuevo mutan.<br \/>\nAlrededor del a\u00f1o mil a.C. declaran ser magos, no chamanes. La diferencia<br \/>\nes que ahora no esperan ser tenidos por m\u00e9dicos. Reclaman poseer su<br \/>\n36<br \/>\npropio rol social. La diversa ritualidad del chamanismo inicial obedece a<br \/>\nla existencia de una enorme cantidad de divinidades. De igual manera, la<br \/>\ncentralizaci\u00f3n teol\u00f3gica en una \u00fanica divinidad que unifica las<br \/>\nritualidades provee un nicho para el rol. De ah\u00ed que el vocablo mago<br \/>\nprovenga de Magi, como se denominaba a los sacerdotes del primer<br \/>\nmonote\u00edsmo, el de Zoroastro. De esa manera enhebra la etimolog\u00eda la<br \/>\npalabra magia13.<br \/>\nLa tradici\u00f3n de desprecio al charlat\u00e1n, que perdura hasta hoy, no estaba<br \/>\nmenos vigente en los d\u00edas de Her\u00e1clito, quien no encontr\u00f3 t\u00e9rmino m\u00e1s<br \/>\ndespectivo para zaherir a Pit\u00e1goras. En aspectos no inconsistentes, el<br \/>\nm\u00e9rito de Grecia fue quitarle el pito al charlat\u00e1n, para que ya no fungiera<br \/>\nm\u00e1s de juez. Hip\u00f3crates lo realiza en medicina. A esa tarea dedica un libro,<br \/>\nDe la Enfermedad Divina, del cual extracto este p\u00e1rrafo: \u201cMe parece que<br \/>\nesta enfermedad (la epilepsia) no es m\u00e1s divina que cualquiera otra.<br \/>\nTiene, como toda enfermedad, su causa natural. Los hombres piensan que<br \/>\nes divina simplemente porque no la comprenden; pero si llaman divino a<br \/>\ntodo lo que no comprenden, \u00a1bueno!, las cosas divinas ser\u00edan<br \/>\ninterminables\u201d.<br \/>\nEl deterioro de la imagen de la Prehistoria pasa por el perfil del mago<br \/>\ncomo un charlat\u00e1n que, por lo tanto, y este es el aspecto clave, estaba en el<br \/>\ncentro de un saber falso. Entre otras, por esta puerta entra la fabricada<br \/>\nnoci\u00f3n de que, para buscar el saber, las personas en el Paleol\u00edtico<\/p>\n<p>13 Ver mi ensayo Sacralidad y Ritualidad.<br \/>\n37<br \/>\napelaban al poder invisible de entidades-fuerza. Lo invisible como fuente<br \/>\nde poder es fuero exclusivo del Sedentario. Para la vieja noci\u00f3n actual de<br \/>\nla magia esto establece, como lo afirma La\u00edn Entralgo, la \u201cconvicci\u00f3n de<br \/>\nque los fen\u00f3menos naturales, (&#8230;), se hallan determinados por entidadesfuerzas<br \/>\n(&#8230;) invisibles para el hombre (&#8230;)\u201d. Para nueva noci\u00f3n actual de las<br \/>\nestrategias adaptativas esto establece la definici\u00f3n no adulterada de la<br \/>\ndomesticaci\u00f3n sedentaria. La Modernidad se refleja de inc\u00f3gnito en el<br \/>\nespejo de la magia. Esta es la causa de su pasi\u00f3n por ella. Una puesta en<br \/>\nescena que condujo a la sobre valoraci\u00f3n de la importancia de la magia.<br \/>\nEn \u00faltima instancia, quien abre un grifo y, sin hacer nada m\u00e1s, obtiene<br \/>\nagua para lavarse las manos, para cocinar o para tomar procede como el<br \/>\nmago que saca un conejo del sombrero. Es una vivencia espec\u00edfica, s\u00ed,<br \/>\nclaro, pero tambi\u00e9n es una experiencia teleol\u00f3gica de la conciencia. Se<br \/>\ntrata de la vivencia de las l\u00f3gicas lejanas. Una vez que se repite a diario<br \/>\ndomina la vida de las personas y se asienta como normalidad.<br \/>\nLa diferencia entre la teleolog\u00eda de la racionalidad prehist\u00f3rica y la de la<br \/>\nhistoria consiste en que antes de las ciudades, antes de la historia,<br \/>\nsolamente se domesticaron la madera y la piedra, la parte inm\u00f3vil del<br \/>\nbiotopo, lo quieto. El Sedentarismo reside en la domesticaci\u00f3n de lo m\u00f3vil,<br \/>\nde lo que fluye, de lo que corre, de lo que huye o ataca. As\u00ed como el<br \/>\nNomadismo domestica lo que permanece quieto para poder moverse, el<br \/>\nSedentarismo domestica lo que se mueve para lograr quedarse quieto.<br \/>\nAnte estrategias adaptativas distintas, complejidades distintas.<br \/>\n38<br \/>\nComplejidades nuevas en la urdimbre de la organizaci\u00f3n social, en las<br \/>\nfundamentaciones de la plataforma instrumental, en la manera espiritual<br \/>\nde estar en un mismo territorio, en la normatividad que colectiviza ese<br \/>\nprop\u00f3sito del conglomerado, en los valores urdidos en las nociones y en<br \/>\nlos sentimientos. En efecto, la urbe domestica del biotopo lo que fluye, el<br \/>\nagua, y prosigue con la parte del bioma que huye, que corre o que ataca, la<br \/>\nfauna. La vivencia de lo urbano consiste en que las cosas vienen hacia m\u00ed;<br \/>\nagua, energ\u00eda, man\u00ed, tomate, carne. El n\u00f3mada est\u00e1 obligado a ir hasta lo<br \/>\nque se mueve, a buscar el ant\u00edlope o el agua. Esto implica una estrategia<br \/>\nadaptativa que funciona siempre y cuando no se enmascaren las<br \/>\nparticularidades de las l\u00f3gicas con las que procede aquello tras lo cual se<br \/>\nva. Lo que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de las l\u00f3gicas de la naturaleza carece de nido<br \/>\nvivencial y de sede mental. No cabe la magia.<br \/>\nLas l\u00f3gicas de lo lejano se dan en la estrategia adaptativa n\u00f3mada tanto<br \/>\ncomo en la sedentaria. Las l\u00f3gicas sedentarias de lo lejano hist\u00f3ricamente<br \/>\nconfiguran su concatenaci\u00f3n sobre el ejercicio colectivo destinado a<br \/>\nmodificar los flujos biosf\u00e9ricos. Por primera vez los flujos biosf\u00e9ricos no<br \/>\nson gobernados por ellos mismos, acomodados como devinieron a<br \/>\ndirigirse hacia predios urbanos. Ahora a la ciudad van a dar los r\u00edos en<br \/>\nforma de acueducto y electricidad; frutas, esmeraldas, cerdos y vacas,<br \/>\nhierro, oro, etc., y, casi lo olvido, tambi\u00e9n ladrillos y anchovas. En<br \/>\nt\u00e9rminos generales, he ah\u00ed la causa del cambio clim\u00e1tico: colapsaron las<br \/>\nl\u00f3gicas lejanas de la racionalidad urbana.<br \/>\n39<br \/>\nLas l\u00f3gicas no son juguetes elaborados al desgaire del ocioso ingenio. Son<br \/>\npuentes entre dos procedimientos, el biosf\u00e9rico y el humano. En el largo<br \/>\naliento, la argumentaci\u00f3n de las l\u00f3gicas lejanas se valida en la adaptaci\u00f3n,<br \/>\nno en su propia telara\u00f1a. En lo global la biosfera y en lo regional los<br \/>\necosistemas aguantan una cierta cantidad de distorsi\u00f3n en las l\u00f3gicas con<br \/>\nlas que fluyen, despu\u00e9s de la cual dejan de proceder de la misma manera<br \/>\nen que ven\u00edan haci\u00e9ndolo. Esto es lo que llamamos el colapso de la<br \/>\nracionalidad urbana. Sus l\u00f3gicas lejanas son puentes rotos.<br \/>\nLa ciudad no solamente tiene la opci\u00f3n descrita sino que de igual manera<br \/>\nha construido l\u00f3gicas de lo lejano que se cohesionan con la sincron\u00eda<br \/>\nfactual con que funciona lo no urbano. El actual monopolio del Paradigma<br \/>\nPlat\u00f3nico sobre las l\u00f3gicas lejanas retumba en el rid\u00edculo de no admitir la<br \/>\nsimple existencia de lo no urbano, a no ser tamizada por lo urbano. Lo<br \/>\nprimero que hay que superar es la visi\u00f3n de que no podemos estar<br \/>\nseguros de que una ballena existe mientras no sea un hecho verificado<br \/>\npor un humano. Las Ciencias Naturales no dudan que las ballenas<br \/>\nsurcaron los mares millones de a\u00f1os antes de la llegada del primer<br \/>\nhumano, el Australopiteco. El Paradigma Plat\u00f3nico es incapaz de hablar el<br \/>\nidioma de la naturaleza. Las ciudades se volvieron autistas.<br \/>\nM\u00e1s que en el quehacer filos\u00f3fico o que en el \u00e1mbito acad\u00e9mico, ser\u00e1 en la<br \/>\nnueva relaci\u00f3n entre el agua y los habitantes de la urbe que ha talado sus<br \/>\nfuentes h\u00eddricas, ser\u00e1 en esa nueva relaci\u00f3n entre el funcionamiento del<br \/>\necosistema y el funcionamiento de la estrategia adaptativa sedentaria, en<br \/>\n40<br \/>\ndonde germinar\u00e1 el hilo conceptual del tejido simb\u00f3lico urbano. Ser\u00e1 la<br \/>\npr\u00e1ctica social de unas l\u00f3gicas de lo lejano no ajenas a las l\u00f3gicas con que<br \/>\nproceden los flujos naturales, ya puntuales, ya globales. Las l\u00f3gicas traen<br \/>\nconsecuencias reales. En la menor o mayor lejan\u00eda de esas consecuencias<br \/>\nse forma la intensidad de consciencia. El proceso hom\u00ednido es la aventura<br \/>\nde las l\u00f3gicas de lo lejano. En la carencia o en la bonanza de las<br \/>\ngeneraciones, mediante la verificaci\u00f3n de los resultados de las l\u00f3gicas de<br \/>\nlo lejano en la vida diaria de los individuos de esa comunidad, la<br \/>\nestrategia adaptativa desde\u00f1a o construye artefactos, bosqueja y aplica<br \/>\ncreencias y esperanzas y renueva o consolida las formas de organizarse<br \/>\ncomo conglomerado. Tratamos con la intencionalidad civilizatoria.<br \/>\nLa intencionalidad civilizatoria puede o acatar o no acatar los flujos<br \/>\necosist\u00e9micos. Esa es la causa por la cual todos los paradigmas se refieren<br \/>\na s\u00f3lo dos de ellos, el Jonio y el Plat\u00f3nico. Esa es la causa por la cual de sus<br \/>\nposibilidades se deriva un m\u00e9todo.<br \/>\n41<br \/>\nORIGEN DE LA FAMILIA<br \/>\n42<br \/>\nA los m\u00edos<br \/>\n43<br \/>\nEl Neandertal es el esplendor de Darwin. El m\u00e1s apto, con un cerebro que<br \/>\nexcede el nuestro en m\u00e1s de un 10%; el m\u00e1s apto, con 1.80 metros de<br \/>\nestatura resueltos en musculatura vuelta fuerza y destreza f\u00edsica; en<br \/>\ngeneral, el m\u00e1s apto de los hom\u00ednidos en cuanto que con \u00e9l la adaptaci\u00f3n<br \/>\norg\u00e1nica de la especie alcanz\u00f3 el \u201cfull bloom\u201d, parafraseando la<br \/>\nexplicaci\u00f3n de Whitman de esa foto suya de 1860. El Neandertal, el m\u00e1s<br \/>\napto, derrotado fue por el anti-Darwin, por el enano de 1.55 metros, por el<br \/>\ndel cerebro tirando a bobo, por el de menor adaptaci\u00f3n org\u00e1nica:<br \/>\nnosotros, los Sapiens. La evoluci\u00f3n se cualific\u00f3 en cuanto a qu\u00e9 se<br \/>\nrequiere para ser m\u00e1s apto. Millones de a\u00f1os millones de especies<br \/>\nrespondieron f\u00edsicamente, org\u00e1nicamente, en una manera de la<br \/>\nadaptaci\u00f3n que tiene por fundamento el individuo, no las relaciones.<br \/>\nCuando natura decide no seguir evolucionando mediante la adaptaci\u00f3n<br \/>\norg\u00e1nica la usa para salir de ella. Entre las pl\u00e9toras saca de la baraja de<br \/>\nposibilidades al enano, al d\u00e9bil individualmente, al de 1.55 metros, al del<br \/>\ncerebrito. Ha de haber un m\u00e1s ducho lazo. \u00bfCu\u00e1l? Ha de haber otra<br \/>\nnutrici\u00f3n para lo posible. \u00bfCu\u00e1l? Enmarco primero el cauce argumental,<br \/>\nsegundo el impulso que conduce hasta los hom\u00ednidos y, despu\u00e9s,<br \/>\ncomienzo las respuestas.<br \/>\nEl universo es la cualificaci\u00f3n de la complejidad de la fiesta de las<br \/>\npresencias. Al unirse a dos hidr\u00f3genos, un \u00e1tomo de ox\u00edgeno adquiere una<br \/>\npresencia m\u00e1s compleja: est\u00e1 presente como agua. La fotos\u00edntesis extrae<br \/>\nelectrones del agua, los transforma en organismos vivos y genera otro<br \/>\nestadio de la complejidad de las presencias, la flora, que forja las<br \/>\n44<br \/>\nsiguientes fases, la fauna y lo hom\u00ednido. La complejidad inerte cubre los<br \/>\nprimeros diez mil millones de a\u00f1os tras el Big Bang. Cuando van<br \/>\napareciendo los diferentes elementos qu\u00edmicos los \u00e1tomos act\u00faan como<br \/>\nindividuos. Cuando dos o m\u00e1s de esos elementos qu\u00edmicos se unen, en el<br \/>\nagua por ejemplo, los \u00e1tomos act\u00faan como relaciones. El \u00e1tomo de<br \/>\nox\u00edgeno funciona como agua, no como ox\u00edgeno. Esta progresiva<br \/>\ncomplejizaci\u00f3n satura el proceso de lo inerte. El proceso de la vida sigue<br \/>\nla misma hoja de ruta: va del equilibrio individual al equilibrio relacional.<br \/>\nLa movilidad f\u00edsica despliega nuevos campos relacionales a medida que el<br \/>\nindividuo se mueve. Es un proceso que comenz\u00f3 con la movilidad al<br \/>\ninterior de los \u00e1tomos, que continu\u00f3 con la de los \u00e1tomos, las mol\u00e9culas y<br \/>\ncon las macro-mol\u00e9culas y que, con la flora, prosigui\u00f3 a trav\u00e9s de una<br \/>\nmayor dispersi\u00f3n de las semillas al pasar de las angiospermas a las<br \/>\ngimnospermas y que se increment\u00f3 con la fauna. Lo hom\u00ednido es la<br \/>\nexpresi\u00f3n del momento cualitativo final de ese inmenso proceso. Desde el<br \/>\nBig Bang hasta hoy se rige por el mismo principio: la movilidad f\u00edsica de<br \/>\nlos individuos ampl\u00eda el campo de las relaciones. Esta es la arqueolog\u00eda de<br \/>\nla complejidad. La libertad consiste en ese incremento de la complejidad.<br \/>\nLos hom\u00ednidos agregan a esta manifestaci\u00f3n de la libertad una modalidad<br \/>\ndistinta, como en su momento lo hicieron las mol\u00e9culas o la fauna.<br \/>\nMediante la instrumentalidad y el lenguaje traigo al aqu\u00ed y al ahora el r\u00edo o<br \/>\nla Luna. Es una movilidad simb\u00f3lica, no f\u00edsica. El telescopio o la palabra<br \/>\ntraen a nuestra inmediatez el r\u00edo o la Luna. Veamos los trazos de este<br \/>\nproceso. Ellos son la causa por la cual el camino hom\u00ednido convergi\u00f3 en la<br \/>\n45<br \/>\nfamilia, desechando la tribu como la entidad b\u00e1sica de la organizaci\u00f3n<br \/>\nsocial.<br \/>\nCon los hom\u00ednidos el intento evolutivo consiste en explorar los v\u00e9rtices<br \/>\ndel equilibrio adaptativo relacional de una manera novedosa: el individuo<br \/>\nposee una creciente autonom\u00eda para escoger variantes relacionales. Esto<br \/>\nle est\u00e1 vedado en lo inerte, casi vedado en la flora y altamente<br \/>\ndeterminado en la fauna. Estamos ante otra libertad, distinta de la que<br \/>\nsepara la fauna de la flora; otra libertad, m\u00e1s compleja que la otorgada<br \/>\npor la movilidad individual, el no estar anclado a un mismo sitio, como la<br \/>\nflora. Las reacciones a los est\u00edmulos poco a poco se distancian de lo<br \/>\ninmediato, a medida que se incrementa la complejidad adaptativa. Las<br \/>\ndecisiones cada vez m\u00e1s se alejan de la inmediatez. Los instintos pierden<br \/>\nespacio adaptativo. Lo hom\u00ednido, entonces, resulta un paso distinto, uno<br \/>\nm\u00e1s complejo, en el funcionamiento de la libertad como el sendero<br \/>\nevolutivo destinado a elaborar la complejidad. El sendero de la libertad<br \/>\nconsiste en inclinar progresivamente los v\u00e9rtices adaptativos hacia una<br \/>\nvariedad m\u00e1s amplia de las opciones relacionales v\u00e1lidas.<br \/>\nEl intento evolutivo del que surgen los hom\u00ednidos se da dentro del<br \/>\nproceso general de derivar la estrategia adaptativa relacional y colectiva<br \/>\ndesde la org\u00e1nica e individual. Los hom\u00ednidos no incrementan el espesor<br \/>\nde su piel si habitan en Alaska comparados con los que viven en el Sahara.<br \/>\nLa adaptaci\u00f3n org\u00e1nica hom\u00ednida no es directa sino indirecta: posibilita el<br \/>\ncambio adaptativo hacia lo relacional, que la ha de reemplazar. Fue lento.<br \/>\n46<br \/>\nTres aspectos, la organizaci\u00f3n social, la instrumentalidad y el lenguaje,<br \/>\nconforman la plataforma adaptativa hom\u00ednida, basados en la adaptaci\u00f3n<br \/>\norg\u00e1nica dispuesta por la posici\u00f3n b\u00edpeda que libera los brazos, la mano<br \/>\nprensil, el neo-enc\u00e9falo, la vista estereosc\u00f3pica y policromada, la<br \/>\ndisminuci\u00f3n de la mand\u00edbula, etc.<br \/>\nCarece de sentido darwiniano la evoluci\u00f3n org\u00e1nica de un carn\u00edvoro que,<br \/>\nen vez de incrementar, reduce la fuerza de su mand\u00edbula y la capacidad de<br \/>\nsu dentadura. La adaptaci\u00f3n org\u00e1nica que rige el proceso hom\u00ednido se<br \/>\ndesplaza hacia unas l\u00f3gicas m\u00e1s lejanas que las de la flora y las de la<br \/>\nfauna. La disminuci\u00f3n de la quijada es un recorrido hacia una mayor<br \/>\ncomunicabilidad tanto al interior del conglomerado hom\u00ednido como de<br \/>\n\u00e9ste con el entorno. El lenguaje es parte del proceso evolutivo de la<br \/>\ncomplejidad. Especificar s\u00edlabas, precisarlas siempre iguales, es una<br \/>\nfacultad org\u00e1nica. Ampliar o cambiar el coto de caza y de recolecci\u00f3n,<br \/>\ninternarse en nuevos parajes, conlleva nuevas especies de flora y fauna,<br \/>\npiedras desconocidas y riesgos distintos, que requieren nuevas palabras<br \/>\npara designar las situaciones adaptativas novedosas. Cada nueva palabra,<br \/>\n\u00e1rbol por ejemplo, deriva en otros nuevos vocablos para los elementos<br \/>\nque lo constituyen, ra\u00edces, troncos, ramas, hojas, frutos, calidad de la<br \/>\nmadera, los herb\u00edvoros que all\u00ed se alimentan, etc. La intencionalidad<br \/>\nevolutiva es clara. Se manifiesta en todos sus sucesores con respecto al<br \/>\nprimer hom\u00ednido, el Australopiteco. Las s\u00edlabas se diversifican por una<br \/>\nraz\u00f3n: un mejor decantar la vivencia de la adaptaci\u00f3n. Cualifica la caza del<br \/>\n47<br \/>\nmamut en cuanto a la relaci\u00f3n con el entorno; al interior del<br \/>\nconglomerado cualifica el rol de cohesionador social del tejido simb\u00f3lico.<br \/>\nEl incremento en la diversidad del vocabulario otorga la capacidad de<br \/>\naguzar la abstracci\u00f3n mental. Una palabra, tigre o cuchillo, no es otra cosa<br \/>\nque una nueva modalidad de estar presente de aquello designado.<br \/>\nMediante el lenguaje las l\u00f3gicas lejanas traen al aqu\u00ed y al ahora objetos<br \/>\nque participan como agentes inmediatos de lo probable, indistintamente<br \/>\nde que est\u00e9n presentes o ausentes. Es el poder de adaptarse al mundo; no<br \/>\nel de crear al mundo. Un nuevo paso en complejizaci\u00f3n de las presencias,<br \/>\nhe ah\u00ed la funci\u00f3n adaptativa del lenguaje. Esta complejidad unifica la<br \/>\ncalidad de lo presente, sin importar si es un objeto o no, sin importar la<br \/>\ncalidad previa de lo referido, sin importar si es un elemento ecosist\u00e9mico,<br \/>\nun plan imperfecto, un artefacto o un sentimiento. No hay un<br \/>\ndistanciamiento del entorno, como algunos suelen pensar. El hecho de<br \/>\nque el ausente cuchillo est\u00e9 presente mediante una palabra no aleja sino<br \/>\nque cualifica la complejidad mediante la cual se da la intimidad hom\u00ednida<br \/>\ncon el ecosistema, con los artefactos y con los pares.<br \/>\nLa medicina, la bot\u00e1nica, el comportamiento de la fauna, las<br \/>\npeculiaridades que controlan el fuego, la ira del agua, los riesgos de los<br \/>\natajos, las condiciones que doblan o que quiebran las ramas de tal o cual<br \/>\n\u00e1rbol, etc., elaboran nuevas pl\u00e9toras. Son espacios sociales construidos<br \/>\ndonde antes no exist\u00eda espacio alguno. Esto teje la mutua complejidad en<br \/>\nlas relaciones entre el territorio y los hom\u00ednidos; tejido mutuo con el cual<br \/>\n48<br \/>\nse despliega la inclinaci\u00f3n de las relaciones al interior de cada uno. El<br \/>\nlenguaje dota de funciones sociales a la certeza. En la precisi\u00f3n con la que<br \/>\nse maneja el veneno o el remedio radica la validez evolutiva del lenguaje.<br \/>\nLo prioritario del lenguaje consiste en lo adecuado del conocimiento que<br \/>\nse transmite, seguido de qu\u00e9 tan adecuada es su transmisi\u00f3n; no al<br \/>\ncontrario. La sintaxis y las palabras, o sea las maneras en que el lenguaje<br \/>\nse organiza y su sinergia con las derivaciones etimol\u00f3gicas, se construyen<br \/>\ncon base en los diferentes \u00f3rdenes que constituyen la arquitectura f\u00edsica y<br \/>\norg\u00e1nica hom\u00ednida y ecosist\u00e9mica. El lenguaje organiza un orden l\u00f3gico<br \/>\nno por su propia inercia sino, m\u00e1s bien, por la disposici\u00f3n en que<br \/>\nencuentra las cosas y los seres de este mundo. De otra manera, en la<br \/>\npr\u00e1ctica colectiva el lenguaje no le servir\u00eda al conglomerado para indagar<br \/>\ny aplicar, para organizar, verificar y trasmitir; ser\u00eda in\u00fatil para adaptarse<br \/>\na un territorio. En la construcci\u00f3n del lenguaje cada saber adquiere<br \/>\nprimero y despu\u00e9s desecha, mantiene o incrementa su propio rol social.<br \/>\nDurante millones de a\u00f1os el componente organizacional del<br \/>\nconglomerado hom\u00ednido, aunque fluct\u00faa en ello, se mantuvo dentro del<br \/>\nesquema de la fauna, de la cual evolucion\u00f3. Tomado s\u00f3lo el aspecto de<br \/>\nc\u00f3mo se organiza el conglomerado, la familia se distancia m\u00e1s de la tribu<br \/>\nque la tribu de la manada. La manada y la tribu brindan oportunidades<br \/>\nrelacionales similares. Ambas recorren la extensi\u00f3n y el tipo de territorio<br \/>\ndonde recolectan y cazan sobre la divisi\u00f3n de viandas en cuanto a qui\u00e9n o<br \/>\nqui\u00e9nes comen primero, lo que lleva generalmente a alimentarse mejor.<br \/>\nLa cohesi\u00f3n de la manada y de la tribu teje el poder a trav\u00e9s del cacicazgo.<br \/>\n49<br \/>\nLa paternidad no resulta uno de los v\u00ednculos cercanos ni es<br \/>\nrepresentativa de autoridad, entre otros elementos. La familia no pasa<br \/>\npor all\u00ed: pasa por la instrumentalidad y por el lenguaje. La familia<br \/>\ncomienza cuando la complejidad de la instrumentalidad y del lenguaje es<br \/>\ncapaz de consolidar una nueva manera de organizar el conglomerado. Por<br \/>\nesa raz\u00f3n la familia llega con el hom\u00ednido menos org\u00e1nicamente apto, el<br \/>\nSapiens.<br \/>\nDesde el Australopiteco hasta el Sapiens fue un proceso adaptativo<br \/>\nmutuamente dual, en parte org\u00e1nico y en parte cultural. Su estandarte es<br \/>\nel hacha de Lucy, una australopiteca, ambos vecinos de Olduvai. Con el<br \/>\npaso de la recolecci\u00f3n a la caza adquirimos la vista estereosc\u00f3pica y<br \/>\npolicromada, sin cuya precisi\u00f3n la punter\u00eda es insuficiente para que la<br \/>\ncaza sea viable. Es lo mismo la instrumentalidad que la mano prensil, el<br \/>\nlenguaje que la contracci\u00f3n de la quijada, la familia que la disminuci\u00f3n de<br \/>\nla estatura. De ah\u00ed que la instrumentalidad, el lenguaje y la familia han de<br \/>\ntomarse como \u00f3rganos adaptativos de un mismo cuerpo evolutivo.<br \/>\nCon la llegada de la familia las relaciones cambian tanto al interior del<br \/>\nconglomerado como tambi\u00e9n del conglomerado con el territorio. Antes<br \/>\ndel Sapiens no hubo padre ni hermana ni hermano, ni t\u00edo ni t\u00eda, prima o<br \/>\nprimo ni amigo o amiga. Estos no existen en la tribu ni en la manada. Con<br \/>\nrespecto a la relaci\u00f3n con el territorio a trav\u00e9s de la adaptaci\u00f3n org\u00e1nica<br \/>\nlos hom\u00ednidos, como equilibrio de lo primario, construyen<br \/>\npaulatinamente unas relaciones indirectas. Son relaciones indirectas<br \/>\n50<br \/>\ndebido a que est\u00e1n mediadas por la instrumentalidad y por el lenguaje.<br \/>\nLas l\u00f3gicas lejanas de la adaptaci\u00f3n org\u00e1nica hom\u00ednida consolidan<br \/>\nlentamente las condiciones para que aparezcan la instrumentalidad, el<br \/>\nlenguaje y la familia. Como estrategia vino, entonces, la eficacia adaptativa<br \/>\ndel v\u00ednculo envuelta en la madurez evolutiva del afecto; vino la familia. La<br \/>\ncercan\u00eda a la m\u00e1xima proximidad tra\u00edda como organizaci\u00f3n social<br \/>\nhumana.<br \/>\n51<br \/>\nRACIONALIDAD PARADIGM\u00c1TICA<br \/>\nDE LAS MATEM\u00c1TICAS14<\/p>\n<p>1414 Este texto tiene en consideraci\u00f3n El Arco de Her\u00e1clito, de Augusto Angel Maya.<br \/>\n52<br \/>\nShall I disturb the Universe??<br \/>\nT. S. Eliot<br \/>\nLa canci\u00f3n de amor de J. Alfred Prufock<br \/>\nThe wretched gift eternity<br \/>\nwas thine- and thou hast borne it well.<br \/>\nLord Byron<br \/>\nPrometeo<br \/>\nA Henry Carrillo,<br \/>\nen cuya amistad encontr\u00e9<br \/>\nla Colombia posible<br \/>\n53<br \/>\nInfinito, irracional, imaginario, estas maneras de entender los n\u00fameros<br \/>\nson categor\u00edas filos\u00f3ficas del Paradigma Plat\u00f3nico que menoscaban el<br \/>\ndespliegue te\u00f3rico de la matem\u00e1tica, que confunden las metas y que<br \/>\nhacen de los esfuerzos no vana destreza sino senderos ciegos. Reducen la<br \/>\nmatem\u00e1tica a sus vestidos operacionales, evitando su sangre y su carne,<br \/>\ndesapareciendo su cuerpo filos\u00f3fico. Ahora bien, si usted introduce el<br \/>\nParadigma Jonio el horizonte se clarifica. El N\u00famero de Euler, Pi, o lo que<br \/>\nse dice todas las cantidades que no se detienen, aparecen como lo que<br \/>\nrepresentan: los cuerpos simb\u00f3licos del movimiento, la demostraci\u00f3n<br \/>\nmatem\u00e1tica del flujo de la energ\u00eda, las f\u00f3rmulas del r\u00edo de Her\u00e1clito. No<br \/>\nson cantidades infinitas; son cantidades en movimiento. Son irracionales<br \/>\nsolamente si usted se para en el Paradigma Plat\u00f3nico. Pero perm\u00edtanme<br \/>\ndecir que estos son los d\u00edas que cargan a su final el monopolio de la<br \/>\nracionalidad plat\u00f3nica; la hora de la vieja aurora Jonia no es otra.<br \/>\nEl Ser de Plat\u00f3n15 es el respaldo filos\u00f3fico de esta manera de entender los<br \/>\nn\u00fameros. Son sistemas cerrados que se mantienen a s\u00ed mismos en la<br \/>\nvirginidad de la fijeza que no cambia. Esto es lo que el viejo actual<br \/>\nentendimiento paradigm\u00e1tico de la matem\u00e1tica ve como N\u00fameros<br \/>\nNaturales: para Plat\u00f3n natura se compone de Seres establecidos. Aquellos<br \/>\nn\u00fameros que se comportan como Seres establecidos son, por ende,<br \/>\nracionales e irracionales aquellos que no. Bueno, es mi obligaci\u00f3n, no<br \/>\ntanto mi placer, establecer la imposibilidad de no cojear si uno camina en<br \/>\nuna manera tal. Es peor, ciertamente. Lo que cojea no es el caminante que<\/p>\n<p>15 Uso la noci\u00f3n de Ser en la manera en que la presenta Augusto Angel Maya en su libro El enigma de<br \/>\nParm\u00e9nides.<br \/>\n54<br \/>\nhace bien sus matem\u00e1ticas sino el sendero que extrae las matem\u00e1ticas de<br \/>\nlos predios de natura y de los procedimientos racionales.<br \/>\nLos as\u00ed llamados N\u00fameros Naturales son los que tienen las caracter\u00edsticas<br \/>\ndel Ser de Plat\u00f3n. Igual que en el caso de la denominaci\u00f3n como racional e<br \/>\nirracional, los n\u00fameros que est\u00e1n por fuera del grupo determinado como<br \/>\nnatural tiene que ser sobrenatural, a presar de que la \u00e9poca no tuvo la<br \/>\napropiada valent\u00eda para nombrar N\u00fameros Sobrenaturales a aquellos<br \/>\nexcluidos de los N\u00fameros Naturales. El rigor plat\u00f3nico a menudo ofrece<br \/>\nuna caricatura, dif\u00edcil de asumir. Sin importar cu\u00e1n inevitables, sus actos<br \/>\nprueban ser una suerte de hipo recurrente de los siglos, uno que<br \/>\nusualmente tropieza la sim\u00e9trica respiraci\u00f3n de la historia.<br \/>\nPorque las denominaciones de los n\u00fameros no fingen la intencionalidad<br \/>\nfilos\u00f3fica plat\u00f3nica, la temblorosa validez de la destreza al seleccionar<br \/>\nesas m\u00e1scaras verbales sin notar su carencia de sentido deviene did\u00e1ctica.<br \/>\nNo se pueden entender las matem\u00e1ticas usando solamente el Paradigma<br \/>\nPlat\u00f3nico. Se rompe su integralidad. Por eso ese enmascaramiento verbal<br \/>\nresulta en una honesta autocr\u00edtica de las limitaciones filos\u00f3ficomatem\u00e1ticas<br \/>\ninherentes al Paradigma Plat\u00f3nico. En \u00e9l, solamente la<br \/>\nquietud es racional. Pero ese no es el caso para lo que establece la<br \/>\nracionalidad. Las concatenaciones l\u00f3gicas, matem\u00e1ticas o no, son la<br \/>\ninescapable autoridad de la racionalidad. Genera no solo el acto de<br \/>\ncomprar esta noche los ingredientes del desayuno de ma\u00f1ana sino la<br \/>\nracionalidad paradigm\u00e1tica de las matem\u00e1ticas, las tarjetas de cr\u00e9dito y el<br \/>\n55<br \/>\ncalendario entre otras manifestaciones de las fatuas o intr\u00ednsecas<br \/>\ndisposiciones de lo humano.<br \/>\nAfortunadamente, los cient\u00edficos encierran sus reclamos de irracionalidad<br \/>\nen el laboratorio, en el sal\u00f3n de clase, en los textos de los especialistas o<br \/>\nen sus reuniones y no los sacan cuando manejan a casa o hacen un<br \/>\nnegocio, cr\u00edan sus ni\u00f1os o en la fiesta de cumplea\u00f1os de la suegra. Esto ha<br \/>\nhecho de muchos de ellos seres divididos, en una suerte de una diaria<br \/>\nexperiencia sicol\u00f3gica partida en dos, que trabaja precisando las fuerzas<br \/>\nque concatenan las l\u00f3gicas esculpidas en la racionalidad mientras tratan<br \/>\nde sentir y de pensar, de ense\u00f1ar y de alabar de otra manera: que ella o \u00e9l<br \/>\ndefienden la irracionalidad.<br \/>\nEn lo que respecta al Paradigma Jonio, s\u00f3lidos avances aparecen en<br \/>\ndiversos contextos sociales e hist\u00f3ricos. La Secuencia de Fibonacci del<br \/>\nSiglo XIII, por ejemplo, que permanentemente suma sus dos \u00faltimos<br \/>\nd\u00edgitos, est\u00e1 presente en los p\u00e9talos de las flores, en la rata de crecimiento<br \/>\nde la poblaci\u00f3n de la fauna y en las pinturas de Leonardo da Vinci. El<br \/>\ndespliegue fenom\u00e9nico de los flujos de energ\u00eda es matematizado por el<br \/>\nParadigma Jonio de muchas maneras, euclidianas y no euclidianas, a<br \/>\ntrav\u00e9s del c\u00e1lculo o por las simetr\u00edas de Galois uni\u00e9ndose a los patrones<br \/>\nde lo colectivo del flujo saltando a una espacialidad curva que define el<br \/>\naqu\u00ed y el ahora basada en c\u00f3mo me muevo en relaci\u00f3n con otros<br \/>\nmovimientos, no basada en la quietud del Ser de Plat\u00f3n.<br \/>\n56<br \/>\nLa teor\u00eda de Heisenberg es una cosa en el Paradigma Plat\u00f3nico y otra muy<br \/>\ndistinta en el Paradigma Jonio. En el \u00e1mbito plat\u00f3nico quita la certeza en<br \/>\nel conocimiento pero no en el Jonio, en el cual la certeza es dada por las<br \/>\nconsecuencias del movimiento y no por lo que, en efecto, no ha ocurrido<br \/>\nnunca: la quietud de un fen\u00f3meno establemente cimentado en un sitio<br \/>\n\u00fanico e identificable en un momento espec\u00edfico y precisable. Heisenberg<br \/>\ndemuestra que \u00fanicamente es posible saber acerca del movimiento,<br \/>\ndebido a la imposibilidad de saber acerca de la quietud. Aparte del<br \/>\nmovimiento, no hay ninguna otra cosa acerca de la cual podamos saber<br \/>\nalgo.<br \/>\nCerteza del saber, dije; precisi\u00f3n, como de uso la llaman. La disputa<br \/>\nmatem\u00e1tica sobre lo que es precisi\u00f3n entre el micro y el macro<br \/>\ncomportamiento at\u00f3mico est\u00e1 atravesada por la manera en que la<br \/>\nmedici\u00f3n se torna confiable, como concluy\u00f3 Einstein. Hoy las matem\u00e1ticas<br \/>\ntoman la repetici\u00f3n de las simetr\u00edas como la precisi\u00f3n, sin importar que<br \/>\nprosigan para siempre. Las fracciones dan un despliegue decimal<br \/>\nentendido como preciso porque posee una simetr\u00eda que se repite, como<br \/>\nen 1\/7, y tambi\u00e9n dan un despliegue decimal tomado como no preciso<br \/>\ndebido a su falta de repetici\u00f3n, como en 335\/113 llamado Pi, \u201cpara el cual<br \/>\nno se puede encontrar una expresi\u00f3n matem\u00e1tica en t\u00e9rminos de<br \/>\nN\u00fameros Enteros\u201d16. El criterio real para hacerlos dos dominios<br \/>\nnum\u00e9ricos separados no es la caracter\u00edstica de proseguir para siempre<br \/>\nporque ambos, 1\/7 y Pi, as\u00ed lo hacen en su despliegue decimal sino que<\/p>\n<p>16 BBC Radio 4. Melvin Braggs, In Our Time.<br \/>\n57<br \/>\nuno de ellos tiene un patr\u00f3n de continuidad, 1\/7 = .142857 repetido para<br \/>\nsiempre, y que el otro no lo tiene, Pi reh\u00fasa repetirse en sus primeros 1.3<br \/>\ntrillones de decimales seg\u00fan nuestra actual capacidad instrumental de<br \/>\nmedici\u00f3n. El movimiento es infinito mientras dura. \u00bfSer\u00e1 que disturbo el<br \/>\nUniverso?<br \/>\n\u00bfEst\u00e1 la precisi\u00f3n en 1\/7 y no en Pi? Me re\u00ed de m\u00ed mismo cuando llegu\u00e9 al<br \/>\nmomento de admitir precisi\u00f3n en esos 32 decimales de Pi que suplen<br \/>\nsuficiente informaci\u00f3n para matematizar el Universo conocido con una<br \/>\ndiferencia de un prot\u00f3n. Pero, tan disparatado como lo ver\u00e1n los<br \/>\npr\u00f3ximos siglos, eso no es precisi\u00f3n para la actual racionalidad<br \/>\nparadigm\u00e1tica de las matem\u00e1ticas. Bueno, ya advert\u00ed sobre las caricaturas<br \/>\nen que cae el rigor del Paradigma Plat\u00f3nico. La precisi\u00f3n est\u00e1<br \/>\nradicalmente adherida a aquello definido como lo que se va a medir, la<br \/>\nquietud o el movimiento. Sin excepci\u00f3n, los dominios de la medici\u00f3n<br \/>\ndeben estar adentro de estas dos posibilidades. La precisi\u00f3n de esos 32<br \/>\ndecimales de Pi acompa\u00f1a los detalles factuales de 13.800 millones de<br \/>\na\u00f1os que llamamos Universo, excepto el m\u00e1s reciente de ellos, el que<br \/>\nHeisenberg midi\u00f3 inmedible, el presente. Para m\u00ed, esta desconcertante<br \/>\ndestreza est\u00e1 dentro de los escasos honores que la vida terrena puede<br \/>\nmostrar, si alguna vez el resto del Universo lo pregunta. Mi esp\u00edritu no es<br \/>\nun extra\u00f1o en ti, Cosmos, amigo m\u00edo. Te acompa\u00f1o y a Bach a\u00f1ado.<br \/>\nQuiz\u00e1 esa matem\u00e1ticamente suelta parte interna de un \u00e1tomo no sea tal<br \/>\nsino el mismo argumento fotosint\u00e9tico del prot\u00f3n extra\u00eddo del agua que<br \/>\n58<br \/>\nlleva a la evoluci\u00f3n de la flora. De pronto estamos frente al instinto f\u00edsico<br \/>\ndel Universo17. Esto lo quito o lo dejo como una m\u00e1s de las m\u00faltiples<br \/>\nmaneras de desenvolver esta definici\u00f3n de precisi\u00f3n como la medici\u00f3n de<br \/>\nlos pasos sin final del movimiento y, por lo tanto, una vez entendida como<br \/>\nuna falsa obligaci\u00f3n matem\u00e1tica que s\u00f3lo opera en el Paradigma<br \/>\nPlat\u00f3nico, hemos quitado la quietud como un marco matem\u00e1tico de<br \/>\nobligatoria referencia. La racionalidad paradigm\u00e1tica de la quietud que<br \/>\nactualmente gobierna las matem\u00e1ticas toma como la medici\u00f3n del fracaso<br \/>\nlo que, de hecho es la medici\u00f3n del movimiento. Lo incompleto existe s\u00f3lo<br \/>\nsi existe el Ser de Plat\u00f3n. El mundo es un perpetuo despliegue, no una<br \/>\ncaneca que podr\u00eda ser llenada por completo18.<br \/>\nEstamos frente a una relocalizaci\u00f3n de los paradigmas matem\u00e1ticos de la<br \/>\nquietud al movimiento, como fue el paso de la astronom\u00eda geoc\u00e9ntrica a la<br \/>\nhelioc\u00e9ntrica. Esta relocalizaci\u00f3n no suceder\u00e1 mientras lo entero de<br \/>\nciertas cantidades se mantenga sin responder. Un N\u00famero Entero es lo<br \/>\ncompleto de un proceso espec\u00edfico que el movimiento lleva a cabo. No hay<br \/>\ntal cosa como un N\u00famero Entero independiente de las fracciones. La<br \/>\ndiferencia entre 6\/7 y 7\/7 es la carencia de una parte del proceso que el<br \/>\nmovimiento da. Tomar los N\u00fameros Enteros, en particular el n\u00famero uno<br \/>\n(1), como el criterio para validar la certeza matem\u00e1tica no es otra cosa<br \/>\nque reducirla a lo que es compatible con el Ser de Plat\u00f3n. Las matem\u00e1ticas<br \/>\nno tienen deuda alguna con la quietud, fuera de la historicidad de su<br \/>\nformaci\u00f3n paradigm\u00e1tica.<\/p>\n<p>17 Ver mi texto El Instinto del Universo.<br \/>\n18 Ver mi texto Los remiendos filos\u00f3ficos de la estad\u00edstica.<br \/>\n59<br \/>\nLa filosof\u00eda debe buscar su intencionalidad en la especificidad de todos y<br \/>\ncada uno de los saberes; esa es su labor. M\u00e1s tarde, las simetr\u00edas entre<br \/>\nesas especifidades crecen ellas mismas a medida que el Corpus de cada<br \/>\nsaber va san\u00e1ndose epistemol\u00f3gicamente, \u00f3rgano por \u00f3rgano, vertiente<br \/>\npor vertiente. Ese es el hogar interno de la pasi\u00f3n epistemol\u00f3gica, amplia<br \/>\ncomo amplia es la pasi\u00f3n. Veamos el caso de las matem\u00e1ticas.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 es uno (1)? \u00bfQu\u00e9 es menos uno (-1)? Las dos Leyes de la<br \/>\nTermodin\u00e1mica lo traen as\u00ed: para la Primera Ley un uno (1) es la semilla<br \/>\nque termina su ciclo volvi\u00e9ndose otro uno (1) diferente, el reto\u00f1o; en la<br \/>\nSegunda Ley la entrop\u00eda construye el menos uno (-1). El movimiento es<br \/>\nmatematizado cuando conserva energ\u00eda y cuando pierde energ\u00eda. Los<br \/>\nN\u00fameros Enteros, los N\u00fameros Naturales, son la manifestaci\u00f3n simb\u00f3lica<br \/>\nde la Primera Ley de la Termodin\u00e1mica; los N\u00fameros Negativos son la<br \/>\nmanifestaci\u00f3n simb\u00f3lica de la Segunda Ley de la Termodin\u00e1mica.<br \/>\nLa reclasificaci\u00f3n interna de cada ciencia la filosof\u00eda debe dejarla a los<br \/>\nespecialistas, una vez que la fuerza paradigm\u00e1tica del saber reviva su<br \/>\npasi\u00f3n como un camino de claridad. Despu\u00e9s la filosof\u00eda retorna a su<br \/>\npropia construcci\u00f3n como \u00e1mbito del saber. En este caso, no es dif\u00edcil ver<br \/>\nen la relocalizaci\u00f3n paradigm\u00e1tica de las matem\u00e1ticas a Her\u00e1clito, a<br \/>\nSpinoza y a Hegel, a la L\u00f3gica Termo-dial\u00e9ctica de esa, por consiguiente,<br \/>\n\u00fanica sustancia m\u00f3vil. El movimiento es infinito mientras dura. \u00bfSer\u00e1 que<br \/>\nperturbo el Universo?<br \/>\n60<br \/>\nLo infinito es el movimiento movi\u00e9ndose19. Los N\u00fameros Infinitos son los<br \/>\nN\u00fameros M\u00f3viles. El movimiento movi\u00e9ndose con patrones difiere del<br \/>\nmovimiento movi\u00e9ndose sin patrones. Por eso encontramos no s\u00f3lo uno<br \/>\nsino muchos tipos de infinito, como lo demostr\u00f3 Cantor. La formaci\u00f3n<br \/>\nsimb\u00f3lica de la ratio del movimiento, lo que es igual que decir la<br \/>\nproporci\u00f3n de los patrones en los cuales el movimiento se despliega, es la<br \/>\nracionalidad. N\u00fameros Racionales son N\u00fameros Ratio, cantidades con<br \/>\npatrones que se mueven, y los N\u00fameros Irracionales son N\u00fameros I-ratio,<br \/>\ncantidades que se mueven sin patrones. El movimiento de la energ\u00eda<br \/>\nmovi\u00e9ndose sin patrones es la entrop\u00eda. Lo que es decir que una parte de<br \/>\nlos N\u00fameros I-ratio son N\u00fameros Entr\u00f3picos, que tambi\u00e9n incluyen a los<br \/>\nN\u00fameros Negativos; otra parte es el despliegue del movimiento.<br \/>\nLa denominaci\u00f3n de ciertos n\u00fameros no requiere una relocalizaci\u00f3n<br \/>\nverbal porque la misma palabra adquiere un nuevo significado<br \/>\nparadigm\u00e1tico. Los N\u00fameros Enteros son ahora lo completo de un<br \/>\ndeterminado proceso del movimiento y no la quietud del Ser de Plat\u00f3n.<br \/>\nLos N\u00fameros Naturales, bueno, devienen parte de lo que Darwin entiende<br \/>\npor natural.<br \/>\nAdentro de las internalidades y a trav\u00e9s de las externalidades de las<br \/>\ncantidades, en los N\u00fameros Racionales las fracciones son las simetr\u00edas, o<\/p>\n<p>19 T\u00e9rminos tales como \u201cinfinito\u201d, \u201cpara siempre\u201d, \u201cque no para\u201d, etc., enmarcan la dislocaci\u00f3n conceptual<br \/>\ncomo remanentes que son de la historicidad paradigm\u00e1tica de la Modernidad. En el contexto de este texto<br \/>\nel movimiento se detiene cuando el Universo se congele. Lo infinito, etc., refiere las acciones ocurridas<br \/>\nmientras haya una existencia f\u00edsica del Cosmos.<br \/>\n61<br \/>\nsu ausencia en los N\u00fameros I-ratio. Una semilla es un espacio de \u00e1rbol<br \/>\nfraccionado por el tiempo. Es el tiempo fraccionando aquella espacialidad<br \/>\nque fracciona el tiempo. No indistintamente fraccionar suma o resta. En<br \/>\nf\u00edsica una menor o una mayor masa, lo que es igual a decir un menor o<br \/>\nmayor movimiento de la espacialidad, resulta en una menor o mayor<br \/>\nvelocidad del tiempo. En biolog\u00eda una semilla es a la vez un n\u00famero uno<br \/>\n(1), la semilla, y tambi\u00e9n una fracci\u00f3n de un m\u00e1s amplio n\u00famero uno (1),<br \/>\nel \u00e1rbol. No hay movimiento del tiempo sin movimiento del espacio y<br \/>\nviceversa. La complejidad matem\u00e1tica reconoce la complejidad evolutiva.<br \/>\nFraccionar y reunir, o lo que es decir el m\u00ednimo de equilibrio de las<br \/>\ntensiones de la energ\u00eda seleccionando su camino hasta su m\u00e1ximo y<br \/>\nviceversa, se arrojan ellos mismos en procesos de cualificaci\u00f3n sim\u00e9trica,<br \/>\nno en la mera repetici\u00f3n. Los patrones son las proporciones relacionales<br \/>\nde repetici\u00f3n cuantitativa expresadas por el forcejeo entre un m\u00ednimo y<br \/>\nun m\u00e1ximo. La repetici\u00f3n es dada por el desplazamiento de esa tensi\u00f3n.<br \/>\nLa matem\u00e1tica in vitro muere aqu\u00ed, donde crece la diversidad. La actual<br \/>\nnoci\u00f3n paradigm\u00e1tica de precisi\u00f3n no es apta para la evoluci\u00f3n. Las<br \/>\nsimetr\u00edas acumuladas son \u00fateros, no llanas repeticiones, porque sus<br \/>\nacciones fraccionan y re\u00fanen el espacio, no s\u00f3lo el tiempo. Por eso el<br \/>\npolvo c\u00f3smico se convirti\u00f3 en estrellas; dos \u00e1tomos de hidr\u00f3geno y uno de<br \/>\nox\u00edgeno se volvieron agua; la flora devino fauna y la fauna lo humano,<br \/>\n62<br \/>\netc.20 Este escenario c\u00f3smico comenz\u00f3 con el poquito de materia que<br \/>\nsobrepasa la cantidad de anti-materia y que construy\u00f3 la fisicalidad<br \/>\nc\u00f3smica. \u00bfDe qu\u00e9 otra manera puede haber m\u00e1s de la una que de la otra?<\/p>\n<p>El movimiento, aquello dado por el tiempo, impulsa la causalidad como<br \/>\ngen\u00e9rico organismo del Universo, ya que su curso no se devuelve. De ah\u00ed<br \/>\nque la fisiolog\u00eda de la l\u00f3gica del Cosmos sea la simplicidad de la<br \/>\nconcatenaci\u00f3n m\u00e1s inmediata posible en el impulso iniciado en nuestro<br \/>\nBig-Bang y en las sucesivas maneras del movimiento. Incluso la teor\u00eda de<br \/>\nlos Multi-Universos parte de esta base. El rigor del conocimiento<br \/>\nmatem\u00e1tico, o sea volcar la complejidad en la expresi\u00f3n simb\u00f3lica m\u00e1s<br \/>\ninmediatamente simple, proviene de esa \u201csimplicidad de la concatenaci\u00f3n<br \/>\nm\u00e1s inmediata posible al impulso iniciado en el Big-Bang y en las<br \/>\nsucesivas maneras del movimiento\u201d. El movimiento es la inexorable<br \/>\nconcatenaci\u00f3n del ir arribado ido.<\/p>\n<p>20 Ver mi texto Las Edades del Universo.<br \/>\n63<br \/>\nTEOR\u00cdA DE LA PROXIMIDAD<br \/>\n64<br \/>\nOh, t\u00fa, todav\u00eda por nacer\u2026<br \/>\nA Melvin Braggs,<br \/>\ngracias, hombre.<br \/>\n65<br \/>\nUna \u00fanica substancia movi\u00e9ndose: eso sabemos del Universo. \u00bfPor qu\u00e9 se<br \/>\nmueve? \u00bfC\u00f3mo se mueve? \u00bfEl por qu\u00e9 es el c\u00f3mo? Si es \u00fanica, \u00bfc\u00f3mo,<br \/>\npues, existe la diversidad? Esa unicidad diversa, \u00bfc\u00f3mo se mantiene \u00fanica<br \/>\nno s\u00f3lo como substancia sino como ininterrumpido avance, secuenciado o<br \/>\nno? \u00bfQu\u00e9 pegante c\u00f3smico auto-intra-inter adhiere la existencia?<br \/>\n\u201cLo infinitamente pr\u00f3ximo\u201d, ah\u00ed donde Leucipo termin\u00f3 ah\u00ed comienzo. Al<br \/>\nigual que \u00e9l, llego hasta este aqu\u00ed filos\u00f3fico montado en el oleaje<br \/>\nmatem\u00e1tico. La diversidad de este flujo \u00fanico ha probado ser dif\u00edcil de<br \/>\nexpresar en un tejido simb\u00f3lico unificado. Newton, por ejemplo, no estuvo<br \/>\nni siquiera cerca de abordar las sofisticaciones evolutivas que<br \/>\ncaracterizan a los humanos. Einstein todav\u00eda nos espera. Esta dificultad se<br \/>\nmanifiesta no solamente cuando un tipo de saber, digamos la f\u00edsica,<br \/>\nintenta cubrir otro tipo de saberes sino que tambi\u00e9n se manifiesta dentro<br \/>\nde cada saber tal como en la fractura epist\u00e9mica entre la Teor\u00eda Cu\u00e1ntica<br \/>\ny la Teor\u00eda de la Relatividad en el ya referido caso de la f\u00edsica. La Teor\u00eda de<br \/>\nla Proximidad debe prevalecer ante tan persistente dificultad.<br \/>\nHay un argumento que, no obstante no ser en rigor una parte epist\u00e9mica a<br \/>\nconsiderar, dobla el criterio hacia la duda: las vacilaciones contraintuitivas<br \/>\nrespecto de las leyes de natura. Fue arrojado ayer contra Galileo<br \/>\nal igual que hoy contra las teor\u00edas Cu\u00e1ntica y de la Relatividad. La<br \/>\nracionalidad es una construcci\u00f3n hist\u00f3rica que determina qu\u00e9 es y qu\u00e9 no<br \/>\nes contra-intuitivo. Tras cuatrocientos a\u00f1os del telescopio de Galileo, no<br \/>\nqueda mucho de la intuici\u00f3n geoc\u00e9ntrica. Todos los d\u00edas vemos el Sol<br \/>\n66<br \/>\nmovi\u00e9ndose del este hacia el oeste pero no dudamos que lo que se mueve<br \/>\nes la Tierra alrededor del Sol. No hay un arquetipo de la intuici\u00f3n. La<br \/>\nf\u00edsica de Newton tuvo que esperar cien a\u00f1os, hasta Kant, para adquirir<br \/>\nsuficiente agudeza en el volumen simb\u00f3lico para re enmarcar la intuici\u00f3n<br \/>\ncolectiva de \u00e9poca desde la medieval hasta la moderna. El aniversario<br \/>\nn\u00famero cien de la Teor\u00eda General de Einstein es en estos d\u00edas. La Filosof\u00eda<br \/>\nde la Naturaleza del Siglo XXI est\u00e1 reaccionando a los retos de la f\u00edsica del<br \/>\nSiglo XX como Kant lo hizo con Newton. Qu\u00e9 es lo que significa que el<br \/>\nUniverso procede de esta o de aquella otra manera lo cocina el horno de<br \/>\nla filosof\u00eda.<br \/>\nLa proximidad es el impulso del Universo que a todo permea seg\u00fan el<br \/>\nritmo de su proporci\u00f3n. Las proporciones son proximidades dentro de<br \/>\nellas mismas. Por eso la repetici\u00f3n es la proximidad pautada entre<br \/>\nproporciones; el ritmo. En el acto de moverse, el movimiento no permite<br \/>\nla proximidad, solamente el avance. Pi expresa esa carencia de la<br \/>\nproximidad, que difiere de la entrop\u00eda como proceso antag\u00f3nico a la<br \/>\nproximidad. Veamos.<br \/>\nLa proximidad entre afinidades vinculantes crea nuevos tipos de<br \/>\nmovimiento, que llamamos diversidad, como sucede cuando dos \u00e1tomos<br \/>\nde hidr\u00f3geno se unen con uno de ox\u00edgeno y desde ah\u00ed siguen adelante<br \/>\ndiferentemente, en un movimiento secuenciado como agua. Estos tres<br \/>\n\u00e1tomos est\u00e1n en una relaci\u00f3n de proximidad porque se mueven como una<br \/>\nsola entidad f\u00edsica. Un nuevo ritmo de las proporciones rema nuevas<br \/>\n67<br \/>\nsecuencias. Aqu\u00ed, en la proximidad, la diversidad se encuentra con la<br \/>\ncomplejidad. Los \u00e1tomos que se articulan molecularmente lo hacen<br \/>\ndebido a la proximidad. Las afinidades vinculantes, ellas solas, no son<br \/>\nsuficientes. As\u00ed es como la complejidad pone al d\u00eda su cuerpo a trav\u00e9s de<br \/>\ntodo aquello que existe, galaxias, sentimientos, creencias, agujeros negros,<br \/>\nincluidos el arte y los bombones. S\u00ed, tambi\u00e9n tu espejo y, al mismo tiempo<br \/>\nfuera y dentro de \u00e9l, la figura que porta el ritmo de tus proporciones.<br \/>\nCuando dos entidades se encuentran pero no tienen las mutuamente<br \/>\napropiadas afinidades vinculantes constituyen una relaci\u00f3n de vecindad,<br \/>\nno una relaci\u00f3n de proximidad. El ritmo de sus proporciones contin\u00faa<br \/>\nmovi\u00e9ndose sin que mediante ese encuentro se constituyan en la<br \/>\ncualificaci\u00f3n de algo distinto.<br \/>\nLa proximidad es una relaci\u00f3n de espacialidad pero tambi\u00e9n de tiempo. El<br \/>\nlapso de demora mientras los \u00e1tomos arriban los unos a los otros cubre<br \/>\nuna duraci\u00f3n y una relocalizaci\u00f3n, cuya proximidad es el movimiento,<br \/>\npropiamente hablando. El tiempo no se devuelve porque es un proceso de<br \/>\nespacialidad acumulada, no \u00fanicamente de duraci\u00f3n. S\u00f3lo un tiempo in<br \/>\nvitro podr\u00eda hacer tal. El tiempo no puede desdoblarse debido a esa nueva<br \/>\nrama en el roble.<br \/>\nUna vez un sistema saturado, las relaciones de proximidad inerte se<br \/>\nmueven como v\u00edas. En estas v\u00edas los siguientes pasos evolutivos de la<br \/>\n68<br \/>\nproximidad deslizan su viabilidad. As\u00ed como lo hicieron las entidades<br \/>\nf\u00edsicas dentro de las proximidades qu\u00edmicas, la vida procede dentro de las<br \/>\nentidades f\u00edsicas. La vida procede en las v\u00edas entrelazadas de las<br \/>\nproximidades de la proximidad de las tres previas qu\u00edmica, f\u00edsica y<br \/>\norg\u00e1nica maneras en que se mueven las entidades.<br \/>\nEl proceder de las relaciones inertes de proximidad es generalmente<br \/>\nentre \u00e1tomos cualificados en mol\u00e9culas. Miles de millones de a\u00f1os<br \/>\nsaturaron las relaciones inertes de proximidad disponibles. Entonces la<br \/>\nevoluci\u00f3n rompi\u00f3 no las entidades de proximidad de segundo nivel, las<br \/>\nmol\u00e9culas, sino las del primer nivel, los \u00e1tomos. Por ejemplo, extrajo un<br \/>\nprot\u00f3n del agua para organizar la fotos\u00edntesis, no un \u00e1tomo de una<br \/>\nmol\u00e9cula. Aqu\u00ed est\u00e1 una de las claves: una entidad del segundo nivel de<br \/>\nproximidad, una mol\u00e9cula de clorofila resistente al agua, de-construye<br \/>\nuna entidad de proximidad del primer nivel para extraer un prot\u00f3n de<br \/>\naquel mismo tipo de movimiento del cual se a\u00edsla, el agua. Las entidades<br \/>\nclorof\u00edlicas, en efecto, no se descomponen en el agua.<br \/>\nCiertamente, extraer un prot\u00f3n es un muy dif\u00edcil proceso que requiere de<br \/>\nsutileza m\u00e1s que de violencia. La furia del hurac\u00e1n azota el agua contra el<br \/>\nacantilado sin romperla ni siquiera en la relaci\u00f3n de proximidad<br \/>\nmolecular, para no mencionar en las relaciones at\u00f3micas de proximidad. Y<br \/>\nese prot\u00f3n que la fotos\u00edntesis extrae del agua es la afinidad vinculante de<br \/>\nla cual depende la mayor\u00eda del movimiento de los organismos vivos. Es un<br \/>\n69<br \/>\nnuevo ritmo de las proporciones, como m\u00e1s adelante lo ser\u00e1n los<br \/>\nhumanos. Este nuevo ritmo de las proporciones se llama metabolismo.<br \/>\nLa intencionalidad del ritmo org\u00e1nico de las proporciones est\u00e1 dada en la<br \/>\nprevia variedad de las proximidades: en el fondo termal del mar, en la<br \/>\nprofundidad de las capas congeladas de la Tierra en Siberia y en mi Cali<br \/>\ntropical. La especificidad de cada condici\u00f3n previa teje su propio ritmo de<br \/>\nlas proporciones: en el fondo termal del mar la intencionalidad del ritmo<br \/>\nde las proporciones org\u00e1nicas no es fotosint\u00e9tico.<br \/>\nLa fotos\u00edntesis camina en la relaci\u00f3n hol\u00edstica de los extremos: por un lado<br \/>\nla intencionalidad del ritmo de las proporciones de la luz y, por el otro<br \/>\nlado, la intencionalidad del ritmo de las proporciones at\u00f3micas. La luz del<br \/>\nSol extrae un prot\u00f3n del agua mediante una nueva entidad del<br \/>\nmovimiento, la clorofila, y construye una v\u00eda para que el movimiento se<br \/>\ndeslice; v\u00eda llamada biodiversidad, cadenas de alimentos, etc.<br \/>\nEl Universo fluye entre las fronteras de posibilidades constituidas por la<br \/>\nrelaci\u00f3n de los extremos hol\u00edsticos en la intencionalidad de su ritmo de<br \/>\nproporciones; el Cero Absoluto tendiendo al m\u00ednimo y la velocidad de la<br \/>\nluz tendiendo al m\u00e1ximo. Esta relaci\u00f3n de los extremos hol\u00edsticos encierra<br \/>\nlas posibilidades de las proximidades. La diversidad de la dureza mineral,<br \/>\npor ejemplo, depende de las variaciones de las proximidades dentro de la<br \/>\nrelaci\u00f3n de los extremos hol\u00edsticos. El Universo es finito en cuanto a lo<br \/>\n70<br \/>\nque es capaz. Dentro de una sola entidad de la proximidad, el carb\u00f3n por<br \/>\nejemplo, el movimiento m\u00e1s lento en las relaciones internas es llamado<br \/>\ndiamante y de ah\u00ed en adelante, dependiendo de este mismo indicador, la<br \/>\ndiversidad del carb\u00f3n de expresa en el incremento del ritmo de las<br \/>\nproporciones. Cada entidad de la proximidad posee sus propias<br \/>\nrelaciones de extremos hol\u00edsticos. Una bomba at\u00f3mica consiste en romper<br \/>\nlas relaciones de los extremos hol\u00edsticos de un \u00e1tomo.<br \/>\nUn ritmo de las proporciones se compone de sus propias fronteras<br \/>\nrelacionales tal como lo disponen las afinidades vinculantes de la<br \/>\nproximidad. La fauna se mueve como fauna, los minerales como<br \/>\nminerales, los \u00e1tomos como los \u00e1tomos, etc. Por lo tanto la fauna, los<br \/>\nminerales, los \u00e1tomos, etc., tiene cada cual sus propias proximidades de la<br \/>\nproximidad: dentro de la fauna tenemos invertebrados y vertebrados;<br \/>\nov\u00edparos, marsupiales y de placenta; dentro de la flora angiospermas y<br \/>\ngimnospermas y dentro de estas mango o palma y de nueva dentro de<br \/>\nestas fronteras relacionales la intencionalidad del ritmo de proporciones<br \/>\nse vierte en variedades de palma o de mango, etc. De esta manera se<br \/>\nestablecen los flujos de distribuci\u00f3n. Las v\u00edas y los flujos de distribuci\u00f3n<br \/>\nson los \u00f3rganos b\u00e1sicos del cuerpo de la proximidad.<br \/>\nAs\u00ed como el Universo usa las relaciones de los extremos hol\u00edsticos para<br \/>\ngenerar la vida, la tecnolog\u00eda mejora su habilidad para el movimiento<br \/>\ntendiendo hacia ellas, como en la cercan\u00eda de los superconductores al<br \/>\nCero Absoluto. \u00bfPor qu\u00e9? El incremento de la cercan\u00eda a ambos extremos<br \/>\n71<br \/>\nhol\u00edsticos de las relaciones adquiere gradualmente un menor ritmo de las<br \/>\nproporciones a medida que decaen las proximidades de la proximidad.<br \/>\nLas relaciones de los extremos hol\u00edsticos constituyen el \u00fanico caso cuyo<br \/>\ncamino tiene un solo ritmo de las proporciones, el suyo propio. Por lo<br \/>\ntanto, ambos caminos portan otras proximidades de la proximidad como<br \/>\nentidades no interferidas. Por ejemplo, la falta de viscosidad en los s\u00faperfluidos<br \/>\nda la mejor v\u00eda para la distribuci\u00f3n de los flujos y la luz es la v\u00eda<br \/>\nm\u00e1s r\u00e1pida para la informaci\u00f3n.<br \/>\nLa \u00fanica manera de experimental y\/o tecnol\u00f3gicamente alcanzar los<br \/>\nextremos hol\u00edsticos de las relaciones es rompiendo por completo el<br \/>\nUniverso. Para alcanzar el Cero Absoluto se tiene que congelar no s\u00f3lo el<br \/>\nlaboratorio, la ciudad, el continente, el planeta sino, tambi\u00e9n, el Universo<br \/>\nentero ya que una peque\u00f1a proporci\u00f3n que conserve su ritmo lo evitar\u00eda.<br \/>\nLa masa y el espacio son una y la misma cosa. No hay una ausencia<br \/>\ndefinitiva de \u00e1tomos en el espacio. El vac\u00edo, si hubiera de existir, s\u00f3lo<br \/>\npodr\u00eda hacerlo donde el movimiento de una \u201cmateria-masa\u201d se ha<br \/>\nconvertido en amplitud; es decir, espacialidad. Incluso en el caso de que<br \/>\nhubiera vac\u00edo, esa amplitud fue construida por la amplitud de una<br \/>\n\u201cmateria-masa\u201d. El vac\u00edo, por s\u00ed mismo, no puede construir espacialidad;<br \/>\nquiz\u00e1, \u201cocupar\u201d partes de \u00e9l. Si es que es, es un lapso desocupado del<br \/>\nespacio, no vac\u00edo. Pero considerar un tiempo, un lapso, sin masa es pueril<br \/>\na no ser que refut\u00e1ramos a Einstein en su intencionalidad epist\u00e9mica.<br \/>\nAqu\u00ed algunas nociones tangenciales son reacomodadas, como en el caso<br \/>\n72<br \/>\nde la masa y el espacio que para \u00e9l eran diferentes. Einstein avanz\u00f3 hasta<br \/>\ndonde lo posibilitan las matem\u00e1ticas y la Teor\u00eda de la Proximidad hasta<br \/>\ndonde la filosof\u00eda logra intervenir, de acuerdo al momento en que cada<br \/>\ncual asume su objeto de estudio.<br \/>\nLa masa consiste en las proximidades de la proximidad adentro de las<br \/>\ninternalidades de una entidad; es lo que encarna su fisiolog\u00eda como una<br \/>\nunidad del movimiento de la amplitud. La masa es la individualidad por<br \/>\nella misma; es el brote en el que se desempe\u00f1a. Por ende, la masa y el<br \/>\nespacio son una y la misma cosa, como qued\u00f3 dicho antes.<br \/>\nUna masa diferenciada del espacio no ha incluido la totalidad del tiempo<br \/>\ncomo un aspecto m\u00e1s de la fisicalidad. Por esta grieta conceptual se cuela<br \/>\nuna bocanada plat\u00f3nica que otorga la posibilidad, primero, de especular<br \/>\ncon varias dimensiones de la espacialidad y, segundo, con un tiempo<br \/>\nex\u00f3geno al proceso f\u00edsico del Universo que lo hizo. En ese caso,<br \/>\ntendr\u00edamos que tratar con un tiempo roto, en el sentido de que podr\u00eda ser<br \/>\ntransferido de un espacio a otro, igual a que fuera posible separar las dos<br \/>\ncaras de una misma hoja. Como concepto b\u00e1sico de la f\u00edsica, la amplitud<br \/>\namarra estas disociaciones que ocuparon un siglo.<br \/>\nDentro de la amplitud, las relaciones, cualquier tipo de relaciones, son las<br \/>\nacciones del fraccionar y del juntar. Por ejemplo, el calor es el resultado<br \/>\nde la relaci\u00f3n del tiempo y del espacio en su mutuo fraccionar y juntar.<br \/>\n73<br \/>\nPor eso la luz es tanto una onda como expresi\u00f3n del tiempo y una<br \/>\npart\u00edcula como expresi\u00f3n del espacio; por eso la luz es el \u00fanico<br \/>\nmovimiento que no cambia su movilidad cuando se mueve. El m\u00e1ximo<br \/>\nposible de las relaciones en el fraccionar y en el juntar del espacio y del<br \/>\ntiempo es la luz; el m\u00ednimo posible de las relaciones en el fraccionar y en<br \/>\nel juntar del espacio y del tiempo es el Cero Absoluto.<br \/>\nFraccionar y juntar son el instinto termo-dial\u00e9ctico fundacional de la<br \/>\nfisicalidad que mantiene el Universo en marcha porque es el auto-intrainter<br \/>\nprocedimiento pegante del flujo mediante el cual cada entidad<br \/>\n\u201cinfinitamente pr\u00f3xima\u201d se adhiere en la amplitud c\u00f3smica a la m\u00e1s<br \/>\ncercana siguiente individualidad de la diversidad del ritmo de las<br \/>\nproporciones de aquella \u00fanica substancia; la funci\u00f3n equidistante.<br \/>\nDentro de la amplitud, la m\u00e1s inmediata expresi\u00f3n simb\u00f3lica de la<br \/>\nfisicalidad es la geometr\u00eda, no el n\u00famero. El pensamiento griego tuvo esa<br \/>\nventaja sobre nuestros d\u00edas, anclados al n\u00famero. La esfericidad es, de la<br \/>\nfisicalidad, la proporci\u00f3n \u00f3ptima de la amplitud en cuanto a capacidad. Es<br \/>\nla entidad capaz de mantener, sin cambiar, una m\u00e1s amplia cantidad de<br \/>\nproximidades internas. Porque las entidades intentan acumular dentro de<br \/>\nla menor espacialidad una mayor cantidad de masa en sus movimientos<br \/>\ninternos, la esfericidad predomina como dise\u00f1o din\u00e1mico.<br \/>\n74<br \/>\nUna entidad esf\u00e9rica de la proximidad extiende su cercan\u00eda de sus<br \/>\nafinidades electivas, como quien dice sus ondas gravitacionales, su<br \/>\ndisposici\u00f3n natural a la manera en que la entidad m\u00e1s cercana asume la<br \/>\nproximidad, bajo la misma formaci\u00f3n esf\u00e9rica de la fisicalidad de la cual<br \/>\nse irradia. Por lo tanto, el espacio es curvo. La Luna rodea la Tierra all\u00ed<br \/>\ndonde sus mutuas proximidades de la proximidad eso manejan, la entidad<br \/>\nm\u00e1s inmediatamente cercana.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 consecuencia tiene una espacialidad curva en el actual<br \/>\nentendimiento de las dimensiones? Se dice que hay tres dimensiones,<br \/>\nvertical, horizontal y una suerte de profundidad tal como, por ejemplo,<br \/>\naparece por primera vez la perspectiva de las pintura del Guiotto. En un<br \/>\nplano cartesiano es f\u00e1cil captarlo de una sola vez pero no cuando<br \/>\nsimplemente se est\u00e1 sentado en un restaurante o, para el caso, en sitio<br \/>\ncualquiera en cualquier momento. En el caso del restaurante, debe haber<br \/>\nuna dimensi\u00f3n vertical independiente entre, digamos, el techo y el suelo;<br \/>\ndebe haber otra dimensi\u00f3n independiente, la horizontal, desde mi mesa<br \/>\nhasta la puerta y, adem\u00e1s, una tercera dimensi\u00f3n independiente de<br \/>\nprofundidad que no puede estar en las dos primeras, de lo contrario no<br \/>\nestar\u00eda desagregada como un tercer estado de las dimensiones. \u00bfCu\u00e1l es la<br \/>\ndiferencia entre la amplitud existente entre el techo y el suelo respecto de<br \/>\naquella otra amplitud entre mi mesa y la puerta? Es decir, \u00bfcu\u00e1l es la<br \/>\ndiferencia entre la dimensi\u00f3n vertical y la dimensi\u00f3n horizontal? Si no<br \/>\ninmensa, al menos alguna diferencia debe haber o hay que cancelar su<br \/>\ndivisi\u00f3n como dos dimensiones separadas. No est\u00e1 all\u00ed. Ahora bien, \u00bfen<br \/>\n75<br \/>\nqu\u00e9 manera es diferente aquella dimensi\u00f3n de profundidad respecto de<br \/>\naquella entre el techo y el suelo? Y lo mismo da para la dimensi\u00f3n<br \/>\nhorizontal entre mi mesa y la puerta. La diferencia, de nuevo, no est\u00e1 all\u00ed.<br \/>\nTocante al manejo acostumbrado de las dimensiones vemos con claridad<br \/>\nque nada como una presencia de una sola dimensi\u00f3n ha existido ni<br \/>\nexistir\u00e1. Est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de mi capacidad mental siquiera el pensar, imaginar<br \/>\no figurar c\u00f3mo ser\u00eda; otros, quiz\u00e1 podr\u00e1n hacerlo pero yo no. \u00bfPodr\u00eda<br \/>\nhaber una entidad de dos dimensiones sin haber una previa de una<br \/>\ndimensi\u00f3n? Esto rompe la fisicalidad de las actividades num\u00e9ricas. O<br \/>\naceptamos eso o lo pensamos como insostenible.<br \/>\nTratar con una espacialidad curva de tres dimensiones no es otra<br \/>\npretensi\u00f3n que mantener el latido del coraz\u00f3n de Newton en las<br \/>\nproporciones de Einstein. La amplitud es la \u00fanica dimensi\u00f3n de la<br \/>\nesfericidad. No divisible en nuevas entidades diferenciadas; no por fuera<br \/>\ndel tiempo, la amplitud encarna el ritmo de las proporciones<br \/>\nestableciendo las fronteras de sus relaciones externas y sus funciones<br \/>\ninternas. El suelo, el techo, las paredes y las puertas son, en este caso, las<br \/>\nfronteras de sus relaciones externas e ir desde mi mesa hasta la puerta,<br \/>\nevitando otras mesas, asientos, personas o lo que sea, son las funciones<br \/>\ninternas. V\u00edas y la distribuci\u00f3n del flujo, como ya se dijo.<br \/>\n76<br \/>\nEl movimiento es el ejercicio de la amplitud. Ese es el tiempo. El espacio<br \/>\nes curvo pero s\u00f3lo hasta cu\u00e1ndo y d\u00f3nde la amplitud se lo permite. La<br \/>\namplitud acumulada por esa rama de roble es mayor que las amplitudes<br \/>\nque la produjeron. Por eso el espacio no se puede doblar hasta el punto de<br \/>\ntocarse a s\u00ed mismo. Es una especie de l\u00f3gica de auto-vacuna de la<br \/>\nfisicalidad, como ya se mostr\u00f3 en el caso de la clorofila. A partir de aqu\u00ed<br \/>\nrelaciono algunas de sus m\u00faltiples consecuencias.<br \/>\nLos l\u00edmites de las fuerzas relacionales se inoculan para que dos entidades<br \/>\nno ocupen la misma amplitud. Poincar\u00e9 encuentra la sutiliza de la<br \/>\ncausalidad, no su fin. Si fuera cierto lo del \u201cefecto mariposa\u201d, seg\u00fan el cual<br \/>\nuna mariposa aletea en Jap\u00f3n y genera un hurac\u00e1n en el Caribe, no habr\u00eda<br \/>\nbomba at\u00f3mica; las entidades no tendr\u00edan proximidades qu\u00e9 traspasar.<br \/>\nTampoco es cierto aquel ejemplo de un papel doblado que se traspasa con<br \/>\nun l\u00e1piz dizque para llegar a otra amplitud distinta a aquella en la cual<br \/>\nuno se encuentra. No hay independencia entre la dimensionalidad del<br \/>\ntiempo y la del espacio. Una \u00fanica substancia movi\u00e9ndose tiene una \u00fanica<br \/>\ndimensi\u00f3n movi\u00e9ndose.<br \/>\nLa adaptaci\u00f3n no es s\u00f3lo org\u00e1nica. Dos hidr\u00f3genos y un ox\u00edgeno se<br \/>\n\u201cadaptan\u201d en agua; crean otro movimiento distinto al que tra\u00edan. La<br \/>\nsucesi\u00f3n de una especie de ampliaciones y de contracciones adaptativas<br \/>\ntantea y haya los m\u00ednimos y los m\u00e1ximos de las diferencias entre las<br \/>\nentidades. Por ejemplo, la Ediacara Biota no ten\u00eda l\u00edmite en su<br \/>\ncrecimiento; Natura buscaba el ritmo de las proporciones org\u00e1nicas. En el<br \/>\n77<br \/>\nsegundo intento, el actual, durante cientos de millones de a\u00f1os una y otra<br \/>\nvez cada vez m\u00e1s la flora y la fauna reducen sus proporciones al ritmo que<br \/>\nm\u00e1s fluya; es decir, aquel en el cual las entidades m\u00e1s se mueven respecto<br \/>\nde la proximidad de los otros previos movimientos, agua, erupciones<br \/>\nvolc\u00e1nicas, vientos, lluvias, deslizamientos, etc. No s\u00f3lo nos ubicamos en<br \/>\nel espacio desde nuestro movimiento respecto de los otros movimientos<br \/>\nsino que en eso consiste la adaptaci\u00f3n. La reducci\u00f3n de la flora, digamos<br \/>\ndel sequoia a la rosa, es un movimiento cuya proporci\u00f3n se da en ritmo<br \/>\nsimilar al de la fauna, digamos del dinosaurio al colibr\u00ed. Aqu\u00ed lo<br \/>\nejemplifico con el ritmo de las proporciones org\u00e1nicas pero de igual modo<br \/>\nse construye el Universo. De tal manera que no es un movimiento que se<br \/>\nmueve como si fuera la continuidad de un impulso sino que se mueve de<br \/>\nmovimientos.<br \/>\nLos l\u00edmites del ritmo de las proporciones convierten a las entidades en<br \/>\npolos de gravedad magn\u00e9tica. As\u00ed el Universo como un todo va perdiendo<br \/>\nel impulso del despliegue inicial que podemos referir como el Big Bang. La<br \/>\nentidad que contiene m\u00e1s proximidades internas, por ejemplo el Sol,<br \/>\ndeviene en el polo que atrae m\u00e1s proximidades externas, que en el caso<br \/>\nde nuestro ejemplo son los planetas, sus lunas, etc. Entonces s\u00ed, entonces<br \/>\n\u201cAll\u00ed todas las formas guardan una sola expresi\u00f3n fren\u00e9tica de avance\u201d, tal<br \/>\ncomo Federico Garc\u00eda Lorca defini\u00f3 el cielo vivo.<br \/>\nEl movimiento, pues, se auto-genera. No corresponde a un impulso. Se<br \/>\nexpande, Primera Ley de la Termodin\u00e1mica, y se encoge, Segunda Ley de<br \/>\n78<br \/>\nla Termodin\u00e1mica. No todos los elementos qu\u00edmicos surgieron a una igual<br \/>\nvelocidad en el ritmo y por eso no son todos de iguales proporciones.<br \/>\nDurante los tres primeros minutos del Big Bang s\u00f3lo aparecieron el helio<br \/>\ny el hidr\u00f3geno. Esa rama del roble es una amplitud que no solamente ha<br \/>\ntransformado la materia, al igual que los dos hidr\u00f3genos unidos a un<br \/>\nox\u00edgeno, sino que la luz se cualifica amplitud viva de nuevas entidades,<br \/>\ngenerando amplitudes dentro del volumen interno del Universo. En<br \/>\ncuanto a la amplitud, esta es una expansi\u00f3n distinta a la inicial. No s\u00f3lo<br \/>\nuna entidad no puede ocupar una misma amplitud ya ocupada por otra<br \/>\nsino que cada una de las entidades la ocupa con diferente forma. Por eso<br \/>\nla clasificaci\u00f3n de los minerales y la de Linneo tienen por l\u00f3gica<br \/>\nconcatenante el incremento de la proximidad. Este es el origen de la<br \/>\nindividualidad dentro de lo universal. Tiene ah\u00ed, pues, origen la lejan\u00eda<br \/>\nconcatenante de toda l\u00f3gica; es decir, de las l\u00f3gicas cercanas y de las<br \/>\nl\u00f3gicas lejanas21.<br \/>\nEn la voz Jonia de Voltaire se dice as\u00ed: \u201cPero esta divisibilidad no es sino la<br \/>\ncontinuaci\u00f3n del movimiento; pues sin movimiento nada se divide, nada<br \/>\nse separa, ni nada se ordena\u201d22. Estas expansiones distintas a la inicial<br \/>\nmueven el movimiento general. La progresiva individualizaci\u00f3n genera la<br \/>\namplitud. Las diferencias de lo individual crecen a medida que avanza la<br \/>\namplitud. Dos gotas de agua tienen m\u00e1s proximidades entre s\u00ed que dos<br \/>\npalmas de cera, o sea que son de mayor similitud; dos palmas de cera<br \/>\ntienen m\u00e1s proximidades entre s\u00ed que dos tigres, o sea que son de mayor<\/p>\n<p>21 Ver mi texto Paradigmas Referenciales.<br \/>\n22 Voltaire. Diccionario Filos\u00f3fico. Materia.<br \/>\n79<br \/>\nsimilitud; dos tigres tienen m\u00e1s proximidades entre s\u00ed que dos humanos,<br \/>\no sea que son de mayor similitud. La individualidad es el resultado de la<br \/>\namplitud en su ejercerse movimiento. Disfrute, pues, lo humano el largo<br \/>\nrecorrido de su individualidad, por ello tan amplia ella.<br \/>\nEl calor es el producto del roce, del choque, de la fricci\u00f3n, generado en la<br \/>\nprogresiva individualizaci\u00f3n de la amplitud; por eso es la pauta del orden.<br \/>\nEn este sentido, algunos entienden la entrop\u00eda como un desorden<br \/>\ndesorientado y no como lo que es, momentos constitutivos del<br \/>\nordenamiento gen\u00e9rico de lo posible en su ir y venir. Las estrellas, como<br \/>\nentidades pertenecientes a los inicios del Universo, poseen internalidades<br \/>\ncuyas individualidades en gran medida se rozan, se chocan, entre s\u00ed; por<br \/>\neso producen una cantidad enorme de calor: el Sol calienta la Tierra. Que<br \/>\nla Tierra se enfriara significa que sus individualidades interiores dejaron<br \/>\nde chocarse entre s\u00ed en la forma en que sucede en las estrellas,<br \/>\nadquiriendo un ritmo de las proporciones m\u00e1s cercano a una distinta<br \/>\nestabilidad. La evoluci\u00f3n, que no se reduce a la vida, tiende hacia la<br \/>\nestabilidad interna de las individualidades; un equilibrio din\u00e1mico se\u00f1ala<br \/>\nlas caracter\u00edsticas que distinguen las individualidades.<br \/>\nEsto explica por qu\u00e9 los mam\u00edferos, pero no la fauna previa, mantienen<br \/>\nuna misma temperatura en su interioridad, independiente de su<br \/>\nexterioridad. Un tumor es la p\u00e9rdida de ese equilibrio din\u00e1mico en el roce,<br \/>\nen el choque, en la fricci\u00f3n, de las internalidades de una entidad. La<br \/>\nquimioterapia busca renovar esos roces, esos choques, esas fricciones, en<br \/>\n80<br \/>\naquellas partes donde se ha perdido la din\u00e1mica que, como equilibrio, lo<br \/>\nconstituye individualidad.<br \/>\nCalentar algo consiste en incrementar esos roces, esos choques, internos.<br \/>\nLos neutrinos son el \u201cexperimento\u201d del Universo en la v\u00eda del no roce, del<br \/>\nno choque, de la no fricci\u00f3n. Lo contrario al calor son los neutrinos. El fr\u00edo<br \/>\nno es lo contrario al calor. Tomado como un estado de las cosas en s\u00ed<br \/>\nmismo, el fr\u00edo no existe; el Universo es la expresi\u00f3n del calor. En el<br \/>\nUniverso no existe el grado cero a partir del cual la escala se divide en<br \/>\ngrados negativos y positivos. El fr\u00edo es solamente una manera de las<br \/>\nconvenciones de los instrumentos de medici\u00f3n humana. Por eso la ciencia<br \/>\nse vio obligada a determinar dos diferentes grado cero, el de las escalas<br \/>\nhabituales y el Cero Absoluto. Lo que entendemos como Cero Absoluto<br \/>\ndetermina la ausencia total de calor en lo que la escala actual de medici\u00f3n<br \/>\nmarca como -273 grados. La escala real marcar\u00e1 como un grado lo que<br \/>\nahora tomamos como -272 grados, como dos grados lo que ahora<br \/>\ntomamos como -271 grados, como tres grados lo que ahora tomamos<br \/>\ncomo -270 grados, etc. Lo que sentimos como fr\u00edo, lo que se\u00f1alamos como<br \/>\nfr\u00edo, no es m\u00e1s que una disminuci\u00f3n del calor pero es innegable que sigue<br \/>\nsiendo, al cabo y por ende, calor.<br \/>\nEstas din\u00e1micas del calor, o sea estas termodin\u00e1micas, las refiero a los<br \/>\nroces, a los choques, a las fricciones, de las interioridades y, as\u00ed dadas,<br \/>\npodr\u00eda preguntarse por el funcionamiento de las exterioridades, tal como<br \/>\nse da entre las llantas y el pavimento. La individualidad, en este caso, es la<br \/>\n81<br \/>\nTierra, dentro de cuyas din\u00e1micas t\u00e9rmicas se expresa el equilibrio de la<br \/>\nrelaci\u00f3n entre las llantas y el pavimento. Dentro de la individualidad<br \/>\nconstituida como el planeta Tierra, una variedad de relaciones entre las<br \/>\nindividualidades interiores caracterizan los roces, los choques, las<br \/>\nfricciones, entre las llantas y el pavimento: la lluvia o su carencia, la<br \/>\ntemperatura del momento y del lugar pues no es lo mismo en invierno<br \/>\nque en verano, en Cali que en la Ant\u00e1rtica. Las afinidades electivas de esa<br \/>\nrelaci\u00f3n ser\u00edan diferentes en la Luna. Estas son las proximidades de la<br \/>\nproximidad, es decir la gama relacional entre las individualidades<br \/>\nconstitutivas de aquella individualidad mayor que las engloba. De la<br \/>\nmisma manera, las llantas son individualidades de otra individualidad<br \/>\nque las engloba, el carro.<br \/>\nNuestro Universo, como individualidad mayor, establece las pautas de la<br \/>\nindividualizaci\u00f3n a trav\u00e9s de los equilibrios din\u00e1micos dados a su interior.<br \/>\nPorque esto estipula un despliegue en el cual procede una manera de las<br \/>\ncosas, no podemos desde\u00f1as la existencia de universos diferentes de<br \/>\naquel que nos posibilita, como propone la hip\u00f3tesis de los Multiversos.<br \/>\nQuiz\u00e1 no a nuestro alcance, por lo menos sabemos qu\u00e9 es lo que<br \/>\nbuscamos.<br \/>\nLa energ\u00eda es el cuerpo del movimiento; no la quietud de una masa<br \/>\ncuantificada sino el procedimiento que mantiene la anchura de la<br \/>\namplitud mediante esas tensiones arquitect\u00f3nicas como \u00fatero del tiempo<br \/>\ncualificando el espacio: el r\u00edo del juntar que previene el colapso del<br \/>\n82<br \/>\nUniverso en un agujero negro. Mediante su fracaso, los agujeros negros<br \/>\nson la confirmaci\u00f3n de este procedimiento en la misma manera en la cual<br \/>\nla movilidad de un carro se muestra directamente cuando ya no puede<br \/>\nseguir movi\u00e9ndose. He aqu\u00ed por qu\u00e9 el fraccionamiento de la amplitud, es<br \/>\ndecir la individualidad, es el juntar el ritmo de las proporciones de sus<br \/>\nafinidades electivas. Por esto el camino establecido para nuestra mente es<br \/>\ncomo si un viento inclinara las entidades en una misma direcci\u00f3n.<br \/>\nMontado en las olas matem\u00e1ticas del fraccionar y del juntar llegu\u00e9 hasta<br \/>\neste aqu\u00ed filos\u00f3fico. Lo mismo es para cualquier exteriorizaci\u00f3n de la<br \/>\nfuerza del esp\u00edritu. Juntar simb\u00f3licamente las afinidades electivas de la<br \/>\nfisicalidad es lo que llamamos l\u00f3gica. Es el largo viaje de la fisicalidad<br \/>\ncomenzado sin su habilidad simb\u00f3lica de fraccionar y juntar pero durante<br \/>\ntodo el camino tendiendo a la posibilidad de ello. Fraccionar y juntar<br \/>\nsimb\u00f3licamente es otra expresi\u00f3n de la amplitud de la fisicalidad. No hay<br \/>\ncosa tal como un pensamiento sin una neurona. Es una nueva afinidad<br \/>\nvinculante. Una entremezclada por las diferencias entre el movimiento en<br \/>\nrelaci\u00f3n con el ritmo de las proporciones de la proximidad de las<br \/>\nentidades.<br \/>\nEl hacha de Lucy es el despliegue de las l\u00f3gicas f\u00edsicas de la amplitud.<br \/>\nSeg\u00fan la data actualmente disponible, es la primera expresi\u00f3n<br \/>\ninstrumental del esp\u00edritu; el cumplea\u00f1os de la tecnolog\u00eda. La<br \/>\ninstrumentalidad procede en la misma forma que la evoluci\u00f3n: de lo<br \/>\nancho a lo angosto. La antiqu\u00edsima cucaracha se adapta a un ancho<br \/>\nmargen de temperaturas, se alimenta de un ancho margen de comida, etc.,<br \/>\n83<br \/>\ncomparado con un reciente koala que resiste un angosto margen de<br \/>\ntemperatura, que se alimenta de una sola entidad, etc. La<br \/>\nindividualizaci\u00f3n de la fisicalidad en entidades vivas es la sutiliza de la<br \/>\nbiodiversidad as\u00ed como con los artefactos procede la instrumentalidad. Un<br \/>\nmejor microscopio es aquel que puede individualizar una mayor cantidad<br \/>\nde entidades. El caso es cu\u00e1les entidades instrumentales, es decir cu\u00e1les<br \/>\nartefactos, se mueven m\u00e1s r\u00e1pido con las proximidades para las que est\u00e1n<br \/>\nhechas. En F\u00f3rmula 1 la elecci\u00f3n de llantas blandas, o lo contrario, hace la<br \/>\ndiferencia. De la piedra a la flecha a la bala y al misil muestra una<br \/>\nintencionalidad igual, as\u00ed como tambi\u00e9n lo hace la historia de la<br \/>\nnavegaci\u00f3n, etc.<br \/>\nLa historia de la instrumental tiene tres edades: n\u00f3mada, sedentaria y<br \/>\nglobal. Da los mismos pasos que el Universo: de las entidades inertes a las<br \/>\nentidades org\u00e1nicas y despu\u00e9s a las entidades humanas. Lucy, una<br \/>\nAustralopiteca, nos dio el hacha; un Pitec\u00e1ntropo el fuego domesticado. El<br \/>\nfuego domesticado acelera los \u00e1tomos. O sea que quiz\u00e1 sea el instrumento<br \/>\nb\u00e1sico. Un carro no es otro movimiento que aquel del fuego domesticado;<br \/>\n\u201cla chispa\u201d le decimos en Colombia. Muchos otros instrumentos les<br \/>\ndebemos a los n\u00f3madas; aqu\u00ed s\u00f3lo menciono los aspectos b\u00e1sicos23.<br \/>\nEl Sedentarismo consiste en la triple domesticaci\u00f3n del agua, como en los<br \/>\ngrifos y los acueductos; de la flora que es la agricultura y la fauna que es el<\/p>\n<p>23 He desarrollado estas argumentaciones en textos previos: Los tres nacimientos de la Instrumentalidad, La<br \/>\nArqueolog\u00eda de la Instrumentalidad, Las Edades del Universo, entre otros.<br \/>\n84<br \/>\nganado, las ovejas, los caballos, los perros, etc. La ingenier\u00eda de la flora y<br \/>\nde la fauna intenta incrementar la rapidez del crecimiento. La rueda<br \/>\nincrementa la rapidez del transporte. Gran parte de la actual instrumental<br \/>\ndepende de las muchas manifestaciones de la rueda, como en los relojes y<br \/>\nen las hidroel\u00e9ctricas. La instrumentalidad global toma el \u00faltimo paso<br \/>\nevolutivo, las entidades simb\u00f3licas, esto es internet, y reorganiza las<br \/>\nproximidades internas de las entidades qu\u00edmicas, como en la bomba<br \/>\nat\u00f3mica; de las entidades inertes, como en la metalurgia; de las entidades<br \/>\norg\u00e1nicas, como en las cosechas gen\u00e9ticamente modificadas y en la fauna<br \/>\ncomo en Dolly y en los clones humanos para el caso de nosotros.<br \/>\nSi el movimiento gen\u00e9rico del Universo no se auto-genera, no hay<br \/>\nlibertad. Esto es lo que vine a decir.<br \/>\nComo un nuevo sentimiento en nuestro propio estado mental, como el<br \/>\nestar del \u00e1nimo m\u00e1s all\u00e1 de la inmediatez, la amplitud genera para uno<br \/>\nmismo novedosas proximidades internas. Una vez que deviene tuya, la<br \/>\namplitud es una actitud personal dentro del \u201ctiempo\u201d y del \u201cespacio\u201d. Las<br \/>\ncosas no cambian; son. Digamos, la velocidad. Para la amplitud la<br \/>\nceleridad es precisi\u00f3n, no la rapidez. La velocidad no es el incremento<br \/>\nindiscriminado de la celeridad. La eficacia de un movimiento es su<br \/>\nadaptaci\u00f3n al movimiento de sus proximidades. La distribuci\u00f3n de los<br \/>\nflujos no puede evitar la curva en la v\u00eda; su ritmo de proporciones es un<br \/>\nm\u00ednimo unido a un m\u00e1ximo hecho para la curva. Monta tu patineta, monta<br \/>\ntu bicicleta o maneja tu carro y si\u00e9ntelo. Las l\u00f3gicas de la Teor\u00eda de la<br \/>\n85<br \/>\nProximidad deben ser consolidadas por la diaria experiencia personal, no<br \/>\nsiendo necesario para ello manejar toda la delicadeza de su fuerza.<br \/>\nDe esta manera la instrumental debe adquirir su \u201cdimensi\u00f3n\u201d evolutiva y<br \/>\ndejar atr\u00e1s su actual lejan\u00eda prometeica. Los artefactos son tan naturales<br \/>\ncomo cualquier otra cosa. Una rosa pl\u00e1stica no es una rosa falsa, tan<br \/>\ndesmerecedora como pueda parecer respecto de aquella en el jard\u00edn.<br \/>\nDesatemos esto, el nudo de la contaminaci\u00f3n, el no fluir con el flujo, lo<br \/>\nantinatural de la tecnolog\u00eda. El nicho cubre la totalidad de los ritmos de<br \/>\nlas proporciones previos a lo humano. La instrumentalidad es la frontera<br \/>\nrelacional entre el ritmo de proporciones del nicho y el ritmo de<br \/>\nproporciones humano. Sin hacha no hubiera habido nomadismo; ninguna<br \/>\nespecie de fauna hubiera traspasado las proximidades del nicho. La<br \/>\ninstrumentalidad, concebida seg\u00fan la Teor\u00eda de la Proximidad, es la v\u00eda de<br \/>\nla adaptaci\u00f3n humana. Sus funciones van mucho m\u00e1s all\u00e1 de sus usos<br \/>\npr\u00e1cticos24.<br \/>\nEl retorno de nuestra conciencia a su \u201clugar fluido\u201d dentro del<br \/>\nmovimiento general del Cosmos; seguir la atenci\u00f3n de un latido tras otro<br \/>\ndel ritmo de tu coraz\u00f3n; la proporci\u00f3n de tu respiraci\u00f3n calmadamente<br \/>\nvolvi\u00e9ndose m\u00e1s lento hacia el tipo de proximidad reconocible como la<br \/>\namplitud interior de la individualidad humana, es el antiguo rito de esta<br \/>\nrecientes palabras.<\/p>\n<p>24 Idem.<br \/>\n86<br \/>\nLa dificultad de seguirle el paso a este ritmo proviene de la racionalidad<br \/>\nde la Modernidad como de la construcci\u00f3n de su historicidad<br \/>\nparadigm\u00e1tica plat\u00f3nica dise\u00f1ada contra el movimiento. No obstante, esa<br \/>\nmisma dificultad esta preciada llave abre las puertas Jonias de nuestra<br \/>\nexperiencia individual como uno m\u00e1s de aquellos ritmos de las<br \/>\nproporciones diseminados en lo que denominamos Universo: nuestra<br \/>\nparte del flujo colectivo.<br \/>\nComo otra exteriorizaci\u00f3n de la adultez de la unidad espiritual<br \/>\nlatinoamericana, la Teor\u00eda de la Proximidad solamente admite como sus<br \/>\n\u00faltimas palabras del poeta que, de la Patagonia a California, nos dio la<br \/>\nposibilidad de pensar por nuestra cuenta, Rub\u00e9n Dar\u00edo: \u201cAma tu ritmo y<br \/>\nritma tus acciones bajo su ley\u201d.<\/p>\n<p><strong>El autor de este libraco es de la ciudad de Cali, Colombia.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Felipe \u00c1ngel.- El horizonte paradigm\u00e1tico de las \u00faltimas d\u00e9cadas, el de T.S. 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