{"id":1826,"date":"2008-03-24T23:53:31","date_gmt":"2008-03-24T21:53:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.sabado100.com.ar\/?p=1826"},"modified":"2008-03-24T23:53:31","modified_gmt":"2008-03-24T21:53:31","slug":"mensaje-de-pascua-de-benedicto-xvi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/mensaje-de-pascua-de-benedicto-xvi\/","title":{"rendered":"Mensaje de Pascua de Benedicto XVI"},"content":{"rendered":"<p>CIUDAD DEL VATICANO, domingo, 23 marzo 2008 (ZENIT.org).- Publicamos el mensaje de Pascua que pronunci\u00f3 Benedicto XVI a mediod\u00eda de este Domingo de Resurrecci\u00f3n desde la plaza de San Pedro del Vaticano.<br \/>\n* * *<br \/>\nResurrexi, et adhuc tecum sum. Alleluia! He resucitado, estoy siempre contigo. \u00a1Aleluya! Queridos hermanos y hermanas, Jes\u00fas, crucificado y resucitado, nos repite hoy este anuncio gozoso: es el anuncio pascual. Acoj\u00e1moslo con \u00edntimo asombro y gratitud.<br \/>\n\u00abResurrexi et adhuc tecum sum\u00bb. \u00abHe resucitado y a\u00fan y siempre estoy contigo\u00bb. Estas palabras, entresacadas de una antigua versi\u00f3n del Salmo 138 (v.18b), resuenan al comienzo de la Santa Misa de hoy. En ellas, al surgir el sol de la Pascua, la Iglesia reconoce la voz misma de Jes\u00fas que, resucitando de la muerte, colmado de felicidad y amor, se dirige al Padre y exclama: Padre m\u00edo, \u00a1heme aqu\u00ed! He resucitado, todav\u00eda estoy contigo y lo estar\u00e9 siempre; tu Esp\u00edritu no me ha abandonado nunca. As\u00ed tambi\u00e9n podemos comprender de modo nuevo otras expresiones del Salmo: \u00abSi escalo al cielo, all\u00ed est\u00e1s t\u00fa, si me acuesto en el abismo, all\u00ed te encuentro&#8230; Porque ni la tiniebla es oscura para ti, la noche es clara como el d\u00eda; para ti las tinieblas son como luz\u00bb (Sal 138, 8.12). Es verdad: en la solemne vigilia de Pascua las tinieblas se convierten en luz, la noche cede el paso al d\u00eda que no conoce ocaso. La muerte y resurrecci\u00f3n del Verbo de Dios encarnado es un acontecimiento de amor insuperable, es la victoria del Amor que nos ha liberado de la esclavitud del pecado y de la muerte. Ha cambiado el curso de la historia, infundiendo un indeleble y renovado sentido y valor a la vida del hombre.<br \/>\n\u00abHe resucitado y estoy a\u00fan y siempre contigo\u00bb. Estas palabras nos invitan a contemplar a Cristo resucitado, haciendo resonar en nuestro coraz\u00f3n su voz. Con su sacrificio redentor Jes\u00fas de Nazaret nos ha hecho hijos adoptivos de Dios, de modo que ahora podemos introducirnos tambi\u00e9n nosotros en el di\u00e1logo misterioso entre \u00c9l y el Padre. Viene a la mente lo que un d\u00eda dijo a sus oyentes: \u00abTodo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo m\u00e1s que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar\u00bb (Mt 11,27). En esta perspectiva, advertimos que la afirmaci\u00f3n dirigida hoy por Jes\u00fas resucitado al Padre, &#8211; \u00abEstoy a\u00fan y siempre contigo\u00bb &#8211; nos concierne tambi\u00e9n a nosotros, que somos hijos de Dios y coherederos con Cristo, si realmente participamos en sus sufrimientos para participar en su gloria (cf. Rm 8,17). Gracias a la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo, tambi\u00e9n nosotros resucitamos hoy a la vida nueva, y uniendo nuestra voz a la suya proclamamos nuestro deseo de permanecer para siempre con Dios, nuestro Padre infinitamente bueno y misericordioso.<br \/>\nEntramos as\u00ed en la profundidad del misterio pascual. El acontecimiento sorprendente de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas es esencialmente un acontecimiento de amor: amor del Padre que entrega al Hijo para la salvaci\u00f3n del mundo; amor del Hijo que se abandona en la voluntad del Padre por todos nosotros; amor del Esp\u00edritu que resucita a Jes\u00fas de entre los muertos con su cuerpo transfigurado. Y todav\u00eda n\u00e1s: amor del Padre que \u00abvuelve a abrazar\u00bb al Hijo envolvi\u00e9ndolo en su gloria; amor del Hijo que con la fuerza del Esp\u00edritu vuelve al Padre revestido de nuestra humanidad transfigurada. Esta solemnidad, que nos hace revivir la experiencia absoluta y \u00fanica de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, es un llamamiento a convertirnos al Amor; una invitaci\u00f3n a vivir rechazando el odio y el ego\u00edsmo y a seguir d\u00f3cilmente las huellas del Cordero inmolado por nuestra salvaci\u00f3n, a imitar al Redentor \u00abmanso y humilde de coraz\u00f3n\u00bb, que es descanso para nuestras almas (cf. Mt 11,29).<br \/>\nHermanas y hermanos cristianos de todos los rincones del mundo, hombres y mujeres de esp\u00edritu sinceramente abierto a la verdad: que nadie cierre el coraz\u00f3n a la omnipotencia de este amor redentor. Jesucristo ha muerto y resucitado por todos: \u00a1\u00c9l es nuestra esperanza! Esperanza verdadera para cada ser humano. Hoy, como hizo en Galilea con sus disc\u00edpulos antes de volver al Padre, Jes\u00fas resucitado nos env\u00eda tambi\u00e9n a todas partes como testigos de su esperanza y nos garantiza: Yo estoy siempre con vosotros, todos los d\u00edas, hasta el fin del mundo (cf. Mt 28,20). Fijando la mirada del alma en las llagas gloriosas de su cuerpo transfigurado, podemos entender el sentido y el valor del sufrimiento, podemos aliviar las m\u00faltiples heridas que siguen ensangrentando a la humanidad, tambi\u00e9n en nuestros d\u00edas. En sus llagas gloriosas reconocemos los signos indelebles de la misericordia infinita del Dios del que habla al profeta: \u00c9l es quien cura las heridas de los corazones desgarrados, quien defiende a los d\u00e9biles y proclama la libertad a los esclavos, quien consuela a todos los afligidos y ofrece su aceite de alegr\u00eda en lugar del vestido de luto, un canto de alabanza en lugar de un coraz\u00f3n triste (cf. Is 61,1.2.3). Si nos acercamos a \u00c9l con humilde confianza, encontraremos en su mirada la respuesta al anhelo m\u00e1s profundo de nuestro coraz\u00f3n: conocer a Dios y entablar con \u00c9l una relaci\u00f3n vital en una aut\u00e9ntica comuni\u00f3n de amor, que colme de su mismo amor nuestra existencia y nuestras relaciones interpersonales y sociales. Para esto la humanidad necesita a Cristo: en \u00c9l, nuestra esperanza, \u00abfuimos salvados\u00bb (cf. Rm 8,24)<br \/>\nCu\u00e1ntas veces las relaciones entre personas, grupos y pueblos, est\u00e1n marcadas por el ego\u00edsmo, la injusticia, el odio, la violencia, en vez de estarlo por el amor. Son las llagas de la humanidad, abiertas y dolientes en todos los rincones del planeta, aunque a veces ignoradas e intencionadamente escondidas; llagas que desgarran el alma y el cuerpo de innumerables hermanos y hermanas nuestros. \u00c9stas esperan obtener alivio y ser curadas por las llagas gloriosas del Se\u00f1or resucitado (cf. 1 P 2, 24-25) y por la solidaridad de cuantos, siguiendo sus huellas y en su nombre, realizan gestos de amor, se comprometen activamente en favor de la justicia y difunden en su alrededor signos luminosos de esperanza en los lugares ensangrentados por los conflictos y dondequiera que la dignidad de la persona humana contin\u00fae siendo denigrada y vulnerada. El anhelo es que precisamente all\u00ed se multipliquen los testimonios de benignidad y de perd\u00f3n.<br \/>\nQueridos hermanos y hermanas, dej\u00e9monos iluminar por la luz deslumbrante de este D\u00eda solemne; abr\u00e1monos con sincera confianza a Cristo resucitado, para que la fuerza renovadora del Misterio pascual se manifieste en cada uno de nosotros, en nuestras familias y nuestros Pa\u00edses. Se manifieste en todas las partes del mundo. No podemos dejar de pensar en este momento, de modo particular, en algunas regiones africanas, como Dafur y Somalia, en el martirizado Oriente Medio, especialmente en Tierra Santa, en Irak, en L\u00edbano y, finalmente, en Tibet, regiones para las cuales aliento la b\u00fasqueda de soluciones que salvaguarden el bien y la paz. Invoquemos la plenitud de los dones pascuales por intercesi\u00f3n de Mar\u00eda que, tras haber compartido los sufrimientos de la Pasi\u00f3n y crucifixi\u00f3n de su Hijo inocente, ha experimentado tambi\u00e9n la alegr\u00eda inefable de su resurrecci\u00f3n. Que, al estar asociada a la gloria de Cristo, sea Ella quien nos proteja y nos gu\u00ede por el camino de la solidaridad fraterna y de la paz. \u00c9stos son mis anhelos pascuales, que transmito a los que est\u00e1is aqu\u00ed presentes y a los hombres y mujeres de cada naci\u00f3n y continente unidos con nosotros a trav\u00e9s de la radio y de la televisi\u00f3n. \u00a1Feliz Pascua!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abHe resucitado, estoy siempre contigo\u00bb. Cu\u00e1ntas veces las relaciones entre personas, grupos y pueblos, est\u00e1n marcadas por el ego\u00edsmo, la injusticia, el odio, la violencia, en vez de estarlo por el amor. <\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[26,29],"tags":[],"class_list":["post-1826","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","category-religion"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v23.2 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Mensaje de Pascua de Benedicto XVI - Sabado 100<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/mensaje-de-pascua-de-benedicto-xvi\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Mensaje de Pascua de Benedicto XVI - Sabado 100\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"&quot;He resucitado, estoy siempre contigo&quot;. Cu\u00e1ntas veces las relaciones entre personas, grupos y pueblos, est\u00e1n marcadas por el ego\u00edsmo, la injusticia, el odio, la violencia, en vez de estarlo por el amor.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/mensaje-de-pascua-de-benedicto-xvi\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Sabado 100\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/sabadocien\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2008-03-24T21:53:31+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"sabado100\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"sabado100\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"7 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/mensaje-de-pascua-de-benedicto-xvi\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/mensaje-de-pascua-de-benedicto-xvi\/\"},\"author\":{\"name\":\"sabado100\",\"@id\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#\/schema\/person\/1a82439a05a3356129d4d51dd7ca16b4\"},\"headline\":\"Mensaje de Pascua de Benedicto XVI\",\"datePublished\":\"2008-03-24T21:53:31+00:00\",\"dateModified\":\"2008-03-24T21:53:31+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/mensaje-de-pascua-de-benedicto-xvi\/\"},\"wordCount\":1340,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#organization\"},\"articleSection\":[\"General\",\"Religi\u00f3n\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/mensaje-de-pascua-de-benedicto-xvi\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/mensaje-de-pascua-de-benedicto-xvi\/\",\"url\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/mensaje-de-pascua-de-benedicto-xvi\/\",\"name\":\"Mensaje de Pascua de Benedicto XVI - Sabado 100\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#website\"},\"datePublished\":\"2008-03-24T21:53:31+00:00\",\"dateModified\":\"2008-03-24T21:53:31+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/mensaje-de-pascua-de-benedicto-xvi\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/mensaje-de-pascua-de-benedicto-xvi\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/mensaje-de-pascua-de-benedicto-xvi\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Mensaje de Pascua de Benedicto XVI\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#website\",\"url\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/\",\"name\":\"Sabado 100\",\"description\":\"\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":\"required name=search_term_string\"}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#organization\",\"name\":\"Sabado 100\",\"url\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/logo3.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/logo3.jpg\",\"width\":300,\"height\":174,\"caption\":\"Sabado 100\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/sabadocien\/\",\"https:\/\/www.instagram.com\/sabado100.com.ar\/\",\"https:\/\/www.youtube.com\/@sabado1003\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#\/schema\/person\/1a82439a05a3356129d4d51dd7ca16b4\",\"name\":\"sabado100\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/wp-content\/litespeed\/avatar\/4048f7037fffe4fd73611d5730c1cb40.jpg?ver=1787136014\",\"contentUrl\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/wp-content\/litespeed\/avatar\/4048f7037fffe4fd73611d5730c1cb40.jpg?ver=1787136014\",\"caption\":\"sabado100\"},\"url\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/author\/sabado1002\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Mensaje de Pascua de Benedicto XVI - Sabado 100","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/mensaje-de-pascua-de-benedicto-xvi\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Mensaje de Pascua de Benedicto XVI - Sabado 100","og_description":"\"He resucitado, estoy siempre contigo\". Cu\u00e1ntas veces las relaciones entre personas, grupos y pueblos, est\u00e1n marcadas por el ego\u00edsmo, la injusticia, el odio, la violencia, en vez de estarlo por el amor.","og_url":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/mensaje-de-pascua-de-benedicto-xvi\/","og_site_name":"Sabado 100","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/sabadocien\/","article_published_time":"2008-03-24T21:53:31+00:00","author":"sabado100","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"sabado100","Tiempo de lectura":"7 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/mensaje-de-pascua-de-benedicto-xvi\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/mensaje-de-pascua-de-benedicto-xvi\/"},"author":{"name":"sabado100","@id":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#\/schema\/person\/1a82439a05a3356129d4d51dd7ca16b4"},"headline":"Mensaje de Pascua de Benedicto XVI","datePublished":"2008-03-24T21:53:31+00:00","dateModified":"2008-03-24T21:53:31+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/mensaje-de-pascua-de-benedicto-xvi\/"},"wordCount":1340,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#organization"},"articleSection":["General","Religi\u00f3n"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/mensaje-de-pascua-de-benedicto-xvi\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/mensaje-de-pascua-de-benedicto-xvi\/","url":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/mensaje-de-pascua-de-benedicto-xvi\/","name":"Mensaje de Pascua de Benedicto XVI - Sabado 100","isPartOf":{"@id":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#website"},"datePublished":"2008-03-24T21:53:31+00:00","dateModified":"2008-03-24T21:53:31+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/mensaje-de-pascua-de-benedicto-xvi\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/mensaje-de-pascua-de-benedicto-xvi\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/mensaje-de-pascua-de-benedicto-xvi\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Mensaje de Pascua de Benedicto XVI"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#website","url":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/","name":"Sabado 100","description":"","publisher":{"@id":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/?s={search_term_string}"},"query-input":"required name=search_term_string"}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#organization","name":"Sabado 100","url":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/logo3.jpg","contentUrl":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/logo3.jpg","width":300,"height":174,"caption":"Sabado 100"},"image":{"@id":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/sabadocien\/","https:\/\/www.instagram.com\/sabado100.com.ar\/","https:\/\/www.youtube.com\/@sabado1003"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#\/schema\/person\/1a82439a05a3356129d4d51dd7ca16b4","name":"sabado100","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/wp-content\/litespeed\/avatar\/4048f7037fffe4fd73611d5730c1cb40.jpg?ver=1787136014","contentUrl":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/wp-content\/litespeed\/avatar\/4048f7037fffe4fd73611d5730c1cb40.jpg?ver=1787136014","caption":"sabado100"},"url":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/author\/sabado1002\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1826","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1826"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1826\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1826"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1826"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1826"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}