{"id":16401,"date":"2022-04-06T09:24:32","date_gmt":"2022-04-06T12:24:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.sabado100.com.ar\/?p=16401"},"modified":"2022-04-06T09:24:32","modified_gmt":"2022-04-06T12:24:32","slug":"restaurando-nuestra-alma-maria-magdalena-en-la-cueva-rocosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/restaurando-nuestra-alma-maria-magdalena-en-la-cueva-rocosa\/","title":{"rendered":"Restaurando nuestra alma: Mar\u00eda Magdalena en la cueva rocosa"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por Mar\u00eda In\u00e9s Adorni.-<\/strong> Veo una cueva rocosa, en la que hay un lecho de hojas acomodadas sobre un r\u00fastico armaz\u00f3n de ramas entretejidas sujetas con juncos, la gruta cuenta como una piedra grande que hace de mesa, y un poco de asiento, contra el lado del fondo se ve asimismo un gran trozo de roca desquebrajada pulida, sobre ella que tiene la apariencia de un r\u00fastico altar, aparece colocada una cruz formada de dos ramas mantenidas juntas con mimbre, la que habita la cueva ha plantado en la tierra una planta de hiedra&nbsp; cuyos ramas han sido conduci\u00e9ndose hasta encuadrar la cruz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras en dos r\u00fasticas vasijas que deben haber sido moldeadas con sus manos hay flores silvestres recogidas en las cercan\u00edas y colocadas al pie de la cruz. Al pie del altar hay unas ramas espinosas y un flagelo de cuerdas anudadas, y una r\u00fastica vasija con agua.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde su abertura se ve a lo lejos el mar, ramos de hiedras, madreselvas y rosales silvestres y montes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una mujer descarnada, cubierta con un r\u00fastico vestido oscuro, en el que lleva una piel de cabra como manto en su espalda, penetra en la gruta, removiendo los ramos, parece cansada, su edad es indefinible, si hubiera de juzgarse por su rostro marchito tendr\u00eda que tener muchos a\u00f1os como m\u00e1s de sesenta, y si por su cabellera abundante y dorada, no m\u00e1s de unos cuarenta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ella le cuelga en dos trenzas, a lo largo de su espalda curva, esta mujer ha de haber sido hermosa porque su frente se mantiene alta y sin arrugas, la nariz bien formada, y el \u00f3valo de la cara bien proporcionado, sus ojos ya no tienen brillo, se hayan fuertemente hundidos y dos surcos a su lados, dos ojos que se notan el abundante llanto derramado, dos arrugas que se han entallado desde los ojos a la nariz y perdi\u00e9ndose en la comisura de los labios, caracter\u00edstica arruga del que ha sufrido mucho. Y desde la nariz desciende otro surco socavado hasta los labios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las cienes las tiene socavadas y el azul de las venas resalta en el contraste de su intensa palidez, la boca ca\u00edda con ondulaci\u00f3n de desfallecimiento, es de un rojo palid\u00edsimo, en un tiempo debi\u00f3 ser una boca espl\u00e9ndida, mas ahora se encuentra ajada, la curva de los labios viene a ser semejante a la de dos alas que cuelgan rotas, es en fin una boca de dolor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mujer va arrastr\u00e1ndose hacia la piedra que hace de mesa y deposita fresas silvestres, despu\u00e9s se dirige al altar arrodill\u00e1ndose, m\u00e1s se encuentra tan d\u00e9bil que al hacerlo casi se desploma, y para incorporarse ha de apoyarse sobre una mano en la piedra, ora con la mirada puesta en la cruz y las l\u00e1grimas les resbalan por el surco hasta llegar a la boca que la absorbe, despu\u00e9s deja caer al suelo su pie de cabra , qued\u00e1ndose con la t\u00fanica y coge los flagelos y las espinas comprime las ramas espinosas en torno a su cabeza y a los muslos y se azota&nbsp; con los cordeles, mas su debilidad es tanta que no puede hacerlo, deja caer el flagelo y apoy\u00e1ndose con ambas manos y la frente en el altar dice\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-No puedo m\u00e1s. Mas sufrimiento para recordar tus dolores, su vos hace que la reconozca, es Mar\u00eda de Magdalena, me encuentro en su gruta de penitente, Mar\u00eda llora, llama a Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya no puede sufrir m\u00e1s, llama a Jes\u00fas con todo su amor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero si amar todav\u00eda, su carne, ya no puede resistir la fatiga, mas su coraz\u00f3n a\u00fan tiene latidos de amor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se consume agotando sus \u00faltimas fuerzas, ella ama teniendo la frente coronada de espinas, y ama hablando a su maestro en una continua profesi\u00f3n de amor y en un renovado acto de dolor, est\u00e1 postrada con la frente en tierra, la misma postura que ten\u00eda en el calvario ante la cruz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mas ahora llora porque no est\u00e1 Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-Se me va la vida, maestro m\u00edo, y \u00bfhabr\u00e9 de morir sin volver a verte? \u00bfcu\u00e1ndo podr\u00e9 gozar de tu vista?, mis pecados est\u00e1n delante de mi acus\u00e1ndome, t\u00fa me los perdonaste, y no creo que sea para el infierno, mas tanta tardanza en la expiaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">O maestro bueno por el amor que me diste, conforta mi alma, llega mi hora de mi muerte, por el sufrir tumorado desde la cruz, conf\u00f3rtame, t\u00fa me engendraste, t\u00fa me resucitaste a m\u00ed, m\u00e1s que a mi hermano L\u00e1zaro, puesto que \u00e9l ya era bueno, y la muerte era una espera en tu Tierra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo era la que estaba muerta en el alma, y mi morir supon\u00eda para mi morir para siempre, Jes\u00fas, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu, es tuyo por haberlo tu redimido, acepto como \u00faltima expiaci\u00f3n de degustar la aspereza de morir abandonada, como tu pero al menos dame una se\u00f1al, de que mi vida ha servido para expiar mis pecados, Mar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aparece Jes\u00fas como si bajara de la m\u00edstica cruz, mas no se encuentra llagado ni moribundo, m\u00e1s se lo ve hermoso, baja del altar, se dirige a la que se halla postrada, se inclina hacia ella, e incluso la llama, y Mar\u00eda por creer en esa vos que se le hace familiar, levanta su rostro, \u00c9l la toca poni\u00e9ndole la mano sobre la cabeza y tom\u00e1ndola del codo, para levantarla, ella lo reconoce por su mano, lanza un grito y levanta el rostro transfigurado de gozo y vuelve a bajarlo para besar sus pies.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-Lev\u00e1ntate Mar\u00eda, soy yo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La vida se acaba, es cierto, pero yo vengo a decirte que no hay espera para ti.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo te fue perdonado, desde el primer momento, tu puesto ya se haya en mi reino, y para anunci\u00e1rtelo he venido Mar\u00eda, cuanto de ti tengo recibido, revivamos junto Mar\u00eda, unas horas que hemos pasado en Betania, eran unas horas el s\u00e1bado faltaban seis d\u00edas para que yo muriese, tu casa, \u00bfla recuerdas?, \u00a1que hermosa!, con el cerco florido de los frutales, el agua cantarina en el estanque , mientras las primeras rosas desprend\u00edan sus aromas en torno a sus muros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">L\u00e1zaro me invit\u00f3 a cenar y tu buscaste las flores m\u00e1s bellas para adornar la mesa en la que me sent\u00e9 a comer, los preparativos, me serviste adelant\u00e1ndote a los criados como una gacela, corriste a abrir la puerta con un grito de alegr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los ap\u00f3stoles estaban todos conmigo, incluso, aquel a la saz\u00f3n, ya era un miembro gangrenado del cuerpo apost\u00f3lico, pero bien all\u00ed estabas t\u00fa para ocupar tu puesto, tus ojos llenos de sinceridad y de amor, m\u00e1s que nada tu esp\u00edritu, y yo no ten\u00eda disgusto de tener a mi lado al traidor, para esto te quise a mi lado sobre el calvario, y en el huerto de Jos\u00e9, y para esto sabr\u00eda que mi muerte no habr\u00eda sido en vano, y al mostrarme a ti, era para darte las gracias por la fidelidad de tu amor, seas bendita Mar\u00eda, porque jam\u00e1s me traicionaste, porque me confirmaste en mi&nbsp; esperanza de redentor, y porque en ti he visto siempre a todos los salvados por mi muerte, mientras todos com\u00edan, tu adorabas, ba\u00f1aste con agua perfumada mis pies cansados, me ungiste la cabeza arregl\u00e1ndome los cabellos igual que una mam\u00e1, mis manos y mis pies con olor a perfume. Y Judas que te odiaba, porque eres honesta, y con tu honestidad, rechazabas a los hombres y yo te defend\u00ed, porque todo lo hiciste por amor, un amor tan grande que su recuerdo me acompa\u00f1\u00f3 en la agon\u00eda y se prolong\u00f3 desde la tarde del jueves hasta la hora de nona.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por aquel acto de amor que t\u00fa me diste en el umbral de mi muerte vengo yo ahora a pag\u00e1rtelo yo con amor, en el umbral de la tuya.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mar\u00eda, tu maestro te ama, y aqu\u00ed le tienes a \u00e9l para dec\u00edrtelo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No tengas temor, el m\u00e1rtir da la vida por el amor de su Dios, el penitente la vida por el amor de su Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya ves, el martirio, la penitencia y el amor consuman un mismo&nbsp; sacrificio y por id\u00e9ntico fin en ti por tanto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mar\u00eda, yo te precedo en la gloria, b\u00e9same la mano y descansa en paz, descansa, lleg\u00f3 para ti el tiempo de descansar, entr\u00e9game tus espinas, pues ahora es tiempo de rosas, descansa y espera bendita, yo te bendigo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jes\u00fas le ha obligado a Mar\u00eda a acostarse a su camastro, y la santa con su rostro ba\u00f1ado en llanto est\u00e1tico se ha tendido como se lo ha dispuesto su Dios, y pronto parece dormir con sus brazos cruzados sobre su pecho corri\u00e9ndoles las l\u00e1grimas de continuo, si bien con la boca abri\u00e9ndose con una sonrisa, llega un \u00e1ngel depositando un c\u00e1liz en el altar, Mar\u00eda lo adora, arrodill\u00e1ndose en el camastro, ya no puede ya moverse, falt\u00e1ndose las fuerzas, m\u00e1s se siente muy feliz, el \u00e1ngel toma el c\u00e1liz y le da la comuni\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mar\u00eda Magdalena como flor acostada se va plegando teniendo sus brazos cruzados sobre su pecho, ha muerto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La casa de Betania toda florida y en fiesta, la sala, ricamente dispuesta, Marta en los quehaceres dom\u00e9sticos y Mar\u00eda Magdalena ocup\u00e1ndose que no faltasen las flores y ha seguido la arribada de Jes\u00fas con los doce, y su encuentro con Mar\u00eda que lo acompa\u00f1a hasta su casa, L\u00e1zaro acude al encuentro del maestro y van a su casa, hasta llegar a una sala, Mar\u00eda lleva el agua para lavarle los pies a Jes\u00fas, cambia despu\u00e9s el agua y sostiene el recipiente hasta que Jes\u00fas se lava las manos y cuando el devuelve la toalla, les coge las manos y se las besa, a continuaci\u00f3n se sienta en el suelo a los pies de Jes\u00fas, y le escucha en la conversaci\u00f3n que mantiene con su hermano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mar\u00eda no habla en absoluto, escucha y tan solo ama, despu\u00e9s comen, las dos hermanas sirven la mesa, ellas no comen, lo hacen \u00fanicamente los hombres, ellas sirven la mesa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jes\u00fas bebe agua solo al final un poco de vino, y ya cuando llega el final de la cena, las frutas y los dulces, Mar\u00eda hab\u00eda desaparecido unos instantes porque fue a buscar una \u00e1nfora y le unge los cabellos con perfume semejando a una madre con su peque\u00f1o, una vez que termin\u00f3 besa suavemente la cabeza de Jes\u00fas, y sus manos y los pies. Los disc\u00edpulos la observan, Juan sonr\u00ede, Pedro mueve la cabeza y sonr\u00ede, Judas por \u00faltimo con la mirada indefinible pero indigno hace explotar su mal humor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mar\u00eda se siente asombrada y se pone a obedecer a Judas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando Jes\u00fas dijo d\u00e9jala y no reproches a una buena obra, ella ha realizado una acci\u00f3n buena conmigo, yo ya no los tendr\u00e9 conmigo, ella ha anticipado el homenaje sacrificado de mi cuerpo ante vosotros, ungi\u00e9ndome para la sepultura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En verdad les digo que hasta el fin del mundo y en cuanto lugares se predique el evangelio, se recordar\u00e1 cuanto ella ha revelado, su acci\u00f3n ser\u00e1 para las almas, una lecci\u00f3n que les ense\u00f1\u00e9 a entregarme su amor, apreciado por Cristo, todo sacrificio es un embalsamiento ungido de Dios, y que la gracia descienda para fecundar los corazones en el amor, Judas respeta a Mar\u00eda y en ella a m\u00ed. Im\u00edtala si puedes, resp\u00e9tate incluso a ti mismo porque no es deshonra aceptar con pureza un puro amor, no tener envidia, Judas ya hace tres a\u00f1os que vengo amaestr\u00e1ndote, sin lograr que cambies, ya est\u00e1 cerca la hora\u2026.Judas, Judas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gracias Mar\u00eda Magdalena, persevera en tu amor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Almas llevar el amor de Cristo en sus corazones.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sembrando semillas de fe\u2026<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Mar\u00eda In\u00e9s Adorni.- Veo una cueva rocosa, en la que hay un lecho de hojas acomodadas sobre un r\u00fastico [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":16402,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[29],"tags":[2923],"class_list":["post-16401","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-religion","tag-restaurando-nuestra-alma-maria-magdalena-en-la-cueva-rocosa"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v23.2 - 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