{"id":1634,"date":"2007-09-23T05:05:33","date_gmt":"2007-09-23T03:05:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.sabado100.com.ar\/?p=1634"},"modified":"2007-09-23T05:05:33","modified_gmt":"2007-09-23T03:05:33","slug":"cuento-evangelina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/cuento-evangelina\/","title":{"rendered":"Cuento: Evangelina"},"content":{"rendered":"<p>        \tSe detuvo. Jadeante. Tal vez no tanto por el presuroso recorrido  de varias cuadras, sino por el hecho de encontrarse all\u00ed, frente a la casa de \u00e9l. Estremecida por una aguja que perforaba cada poro de su piel, haciendo surgir de inmediato el recuerdo de otro tiempo en que se hab\u00eda debatido entre el horror y la desesperanza, el miedo y la soledad. Como si no hubieran pasado diez a\u00f1os. Como si a\u00fan me encontrara all\u00e1. Incr\u00e9dula todav\u00eda de haber concluido por fin la espera que no le permiti\u00f3 un segundo de tregua. Voraz. Arrebatadora. Transformada en el objetivo fundamental de su vida,  que s\u00f3lo iba a concluir cuando concretara la anhelada venganza. S\u00ed. Ahora. Al deslizar la mirada por el amplio sal\u00f3n, donde las mesas presentaban una abundante gama de comidas y bebidas, despertando una golosa satisfacci\u00f3n en los hombres y mujeres sentados alrededor, \u00e1vidos y sonrientes y sumidos en una charla fresca y bulliciosa, lo embarg\u00f3 un sentimiento de paz  y felicidad. Especialmente cuando detuvo los ojos en ella. Evangelina. La leve sonrisa parec\u00eda otorgarle mayor belleza y atractivo al rostro. Lo m\u00e1s querido. Lo \u00fanico verdaderamente importante. Por algunos minutos quiso paladear con fruici\u00f3n el privilegio de observarla, de tenerla cerca, de saber que era el pilar donde encontraba siempre la cuota de amor, ternura, comprensi\u00f3n, para sentirse fortalecido y desechar cualquier duda o dificultad. Por eso la fiesta que hab\u00eda preparado para celebrar sus resplandecientes quince a\u00f1os ten\u00eda el car\u00e1cter de un c\u00e1lido, profundo agradecimiento. Al apoyarse contra una pared en un intento por recuperar la  calma, observ\u00f3 la propiedad: alta e imponente, con puertas y ventanas profusamente iluminadas, bordeada por una verja que le daba un aspecto inexpugnable. Por fin repar\u00f3 en las figuras que estaban al frente, en actitud alerta y vigilante. Como siempre. Necesita tener cerca un ej\u00e9rcito de guardias para sentirse fuerte y seguro. Bruscamente un escalofr\u00edo  la estremeci\u00f3 al ser asaltada de nuevo por el recuerdo de una noche lejana, en la que el desconcierto, la impotencia y sobre todo el miedo surgieron incontrolables cuando figuras casi espectrales penetraron en el cuarto donde Mario y ella dorm\u00edan abrazados. Golpes, gritos  desaforados, armas exhibidas con orgullosa ostentaci\u00f3n de fuerza, no les dieron  margen  para  moverse o  proferir  cualquier  palabra de  protesta mientras eran aferrados con rudeza e introducidos  en un coche y por fin arrojados a una celda h\u00fameda y oscura. Despu\u00e9s, la separaci\u00f3n de Mario, la soledad y el horror creciendo d\u00eda tras d\u00eda al comprobar lo que le ocurr\u00eda a sus compa\u00f1eros de encierro y, sobre todo, sufrir en carne propia las presiones, los interrogatorios, las extensas sesiones de tortura. Entonces una sola persona lleg\u00f3 a tener la potestad de hacer y decidir sobre su vida con entera libertad: el coronel Berm\u00fadez. La m\u00fasica irrumpi\u00f3 con cierta violencia,  casi como una manera de poner t\u00e9rmino a la inmovilidad y darle un car\u00e1cter m\u00e1s vivaz y divertido a la fiesta. Ella se levant\u00f3 r\u00e1pidamente y se uni\u00f3 a los primeros que comenzaron a bailar. Al observarla re\u00edr y moverse con soltura, sin ninguna sujeci\u00f3n, comprendi\u00f3 una vez m\u00e1s que a lo largo de los a\u00f1os s\u00f3lo hab\u00eda querido que viviera as\u00ed, despreocupada y feliz, ajena a cualquier peligro. Como una rosa que  deb\u00eda mantener siempre fresca. Destinada a otorgarle los mejores momentos de recreo. Intensos. Regocijantes. Una v\u00eda de reposo o evasi\u00f3n para el trabajo que durante a\u00f1os le hab\u00eda tocado desempe\u00f1ar. Duro, muchas veces ingrato, plagado de riesgos. Pero siempre lo hab\u00eda  gratificado merecer el respeto y estima de los compa\u00f1eros del ej\u00e9rcito, lograr cargos cada  vez m\u00e1s destacados, recibir el elogioso  reconocimiento de sus superiores. Esta es una misi\u00f3n muy delicada y riesgosa. Usted es la persona adecuada para llevarla a cabo, Berm\u00fadez. Quiz\u00e1 una de las cosas  m\u00e1s a\u00f1oradas era cumplir esas tareas en las que prevalec\u00edan la violencia, el p\u00e1nico, la acechante presencia de la muerte, donde pon\u00eda de manifiesto su capacidad y actitud de mando. Firme. Sin vacilaci\u00f3n. Tal vez ha llegado la hora de gozar de un merecido descanso. Y aunque no pod\u00eda sustraerse de una dosis de cierta amargura y desolaci\u00f3n por haber dejado la actividad que durante a\u00f1os desarroll\u00f3 intensamente, con la certeza de ser la \u00fanica que le otorgaba sentido a su vida, se vio aliviado por el hecho de tener cerca a Evangelina y poder disfrutar su compa\u00f1\u00eda en forma exclusiva. Vamos. Lleg\u00f3 tu turno. Sacado de improviso del asiento y, mientras crec\u00edan las voces de aliento, fue conducido hacia el centro de la sala donde estaba ella esper\u00e1ndolo, sonriente, con los brazos abiertos en clara invitaci\u00f3n para bailar. Sobrevivir. La \u00fanica meta, el excluyente prop\u00f3sito que le concedi\u00f3 el vigor, la calma, el coraje para soportar primero la brusca soledad, lejos de Mario y de las cosas m\u00e1s queridas, despu\u00e9s el hacinamiento junto a otros seres tan desesperados como ella y, por \u00faltimo, las  interminables sesiones de atropello y vej\u00e1menes. S\u00ed. Vivir \u00fanicamente para cobrarme todo eso. Lleg\u00f3 a resultarle casi incre\u00edble su capacidad para soportar el dolor, para no  dar ning\u00fan nombre, ni domicilio, ni actividad de sus amigos, para mantenerse impasible ante las presiones y amenazas. Te gusta hacerte la valiente. Pero and\u00e1 sabiendo que todav\u00eda nadie ha quebrado la voluntad del coronel Berm\u00fadez. El tono de la voz, entre persuasivo y ferozmente autoritario, la figura corpulenta, las \u00f3rdenes impartidas con el rigor de un latigazo, fueron caracterizando al hombre sobre el cual concentr\u00f3 todo su rencor y anhelo destructivo. No s\u00f3lo durante el tiempo que hab\u00eda pasado  en  celdas   siniestras -sin llegar nunca a definir la cantidad de d\u00edas, semanas o meses-, sino m\u00e1s a\u00fan despu\u00e9s, cuando el estado de libertad le pareci\u00f3 tan fr\u00e1gil y casi el producto de un milagro que le costaba admitir, sin proporcionarle ning\u00fan s\u00edntoma de paz o siquiera consuelo, pues de inmediato se vio lacerada por la realidad de encontrarse sola, destrozada por la p\u00e9rdida definitiva de Mario, sin saber qu\u00e9 rumbo seguir. Como si me hubieran cortado en cien pedazos y ya nunca volver\u00eda a estar completa. S\u00f3lo permaneci\u00f3 inc\u00f3lume el ansia vindicativa. Rec\u00f3ndita. Cada vez m\u00e1s voraz. A la espera del momento de manifestarse. Abiertamente. Por fin. Ahora. Al observar de improviso que desde la casa, entre gritos  y risas, comenzaba a salir la gente. Detenidos junto a la puerta, se dedicaron a despedir a cada uno de los participantes de la fiesta. Sonrientes, intercambiando besos y abrazos, con la promesa de nuevos encuentros. S\u00ed. Una de las fiestas m\u00e1s hermosas. Mientras manten\u00eda fuertemente abrazada a Evangelina, en un intento por expresarle cu\u00e1nto la quer\u00eda y representaba para \u00e9l, acompa\u00f1aron hasta la vereda a los \u00faltimos invitados. Fue entonces cuando son\u00f3 el llamado. Coronel Berm\u00fadez. Estall\u00f3 el grito en su boca reseca, sosteniendo la pistola en la mano derecha, parada en el medio de la calle, a escasos metros de ellos. Donde m\u00e1s pueda dolerle. Donde ya no tenga consuelo mientras viva. Obsedida por un solo pensamiento aceler\u00f3 la acci\u00f3n. Temerosa de perder esa oportunidad. Y arrebatada, apret\u00f3 el gatillo. Una y otra vez. Incontenible. Guardias. Pronto. El tono tuvo el car\u00e1cter perentorio con que siempre hab\u00eda impartido las \u00f3rdenes. Pero muy pronto comprendi\u00f3 que era in\u00fatil. Bruscamente todo perdi\u00f3 sentido y ya no le import\u00f3  la sorpresiva presencia de la mujer en la calle, ni el r\u00e1pido movimiento de los guardias, ni el fragor de los disparos, sino que, paralizado por el chillido desgarrador de Evangelina, se limit\u00f3 a observarla, hipnotizado, mientras una mancha oscura le te\u00f1\u00eda el vestido y se desplomaba sobre la vereda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al observar de improviso que desde la casa, entre gritos  y risas, comenzaba a salir la gente. Detenidos junto a la puerta, se dedicaron a despedir a cada uno de los participantes de la fiesta.<\/p>\n<p>Por Angel Balzarino<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-1634","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura-y-sociedad"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v23.2 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Cuento: Evangelina - Sabado 100<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/cuento-evangelina\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Cuento: Evangelina - Sabado 100\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Al observar de improviso que desde la casa, entre gritos y risas, comenzaba a salir la gente. Detenidos junto a la puerta, se dedicaron a despedir a cada uno de los participantes de la fiesta. Por Angel Balzarino\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/cuento-evangelina\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Sabado 100\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/sabadocien\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2007-09-23T03:05:33+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"sabado100\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"sabado100\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"7 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/cuento-evangelina\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/cuento-evangelina\/\"},\"author\":{\"name\":\"sabado100\",\"@id\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#\/schema\/person\/1a82439a05a3356129d4d51dd7ca16b4\"},\"headline\":\"Cuento: Evangelina\",\"datePublished\":\"2007-09-23T03:05:33+00:00\",\"dateModified\":\"2007-09-23T03:05:33+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/cuento-evangelina\/\"},\"wordCount\":1360,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#organization\"},\"articleSection\":[\"Cultura y Sociedad\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/cuento-evangelina\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/cuento-evangelina\/\",\"url\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/cuento-evangelina\/\",\"name\":\"Cuento: Evangelina - Sabado 100\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#website\"},\"datePublished\":\"2007-09-23T03:05:33+00:00\",\"dateModified\":\"2007-09-23T03:05:33+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/cuento-evangelina\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/cuento-evangelina\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/cuento-evangelina\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Cuento: Evangelina\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#website\",\"url\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/\",\"name\":\"Sabado 100\",\"description\":\"\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":\"required name=search_term_string\"}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#organization\",\"name\":\"Sabado 100\",\"url\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/logo3.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/logo3.jpg\",\"width\":300,\"height\":174,\"caption\":\"Sabado 100\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/sabadocien\/\",\"https:\/\/www.instagram.com\/sabado100.com.ar\/\",\"https:\/\/www.youtube.com\/@sabado1003\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#\/schema\/person\/1a82439a05a3356129d4d51dd7ca16b4\",\"name\":\"sabado100\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/wp-content\/litespeed\/avatar\/4048f7037fffe4fd73611d5730c1cb40.jpg?ver=1787136014\",\"contentUrl\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/wp-content\/litespeed\/avatar\/4048f7037fffe4fd73611d5730c1cb40.jpg?ver=1787136014\",\"caption\":\"sabado100\"},\"url\":\"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/author\/sabado1002\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Cuento: Evangelina - Sabado 100","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/cuento-evangelina\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Cuento: Evangelina - Sabado 100","og_description":"Al observar de improviso que desde la casa, entre gritos y risas, comenzaba a salir la gente. Detenidos junto a la puerta, se dedicaron a despedir a cada uno de los participantes de la fiesta. Por Angel Balzarino","og_url":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/cuento-evangelina\/","og_site_name":"Sabado 100","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/sabadocien\/","article_published_time":"2007-09-23T03:05:33+00:00","author":"sabado100","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"sabado100","Tiempo de lectura":"7 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/cuento-evangelina\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/cuento-evangelina\/"},"author":{"name":"sabado100","@id":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#\/schema\/person\/1a82439a05a3356129d4d51dd7ca16b4"},"headline":"Cuento: Evangelina","datePublished":"2007-09-23T03:05:33+00:00","dateModified":"2007-09-23T03:05:33+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/cuento-evangelina\/"},"wordCount":1360,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#organization"},"articleSection":["Cultura y Sociedad"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/cuento-evangelina\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/cuento-evangelina\/","url":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/cuento-evangelina\/","name":"Cuento: Evangelina - Sabado 100","isPartOf":{"@id":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#website"},"datePublished":"2007-09-23T03:05:33+00:00","dateModified":"2007-09-23T03:05:33+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/cuento-evangelina\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/cuento-evangelina\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/cuento-evangelina\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Cuento: Evangelina"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#website","url":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/","name":"Sabado 100","description":"","publisher":{"@id":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/?s={search_term_string}"},"query-input":"required name=search_term_string"}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#organization","name":"Sabado 100","url":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/logo3.jpg","contentUrl":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/logo3.jpg","width":300,"height":174,"caption":"Sabado 100"},"image":{"@id":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/sabadocien\/","https:\/\/www.instagram.com\/sabado100.com.ar\/","https:\/\/www.youtube.com\/@sabado1003"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#\/schema\/person\/1a82439a05a3356129d4d51dd7ca16b4","name":"sabado100","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/wp-content\/litespeed\/avatar\/4048f7037fffe4fd73611d5730c1cb40.jpg?ver=1787136014","contentUrl":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/wp-content\/litespeed\/avatar\/4048f7037fffe4fd73611d5730c1cb40.jpg?ver=1787136014","caption":"sabado100"},"url":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/author\/sabado1002\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1634","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1634"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1634\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1634"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1634"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1634"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}