{"id":1429,"date":"2007-05-07T03:54:15","date_gmt":"2007-05-07T01:54:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.sabado100.com.ar\/?p=1429"},"modified":"2007-05-07T03:54:15","modified_gmt":"2007-05-07T01:54:15","slug":"solidaridad-justicia-y-cooperacion-global-una-mirada-desde-america-latina-y-el-caribe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sabado100.com.ar\/es-ar\/solidaridad-justicia-y-cooperacion-global-una-mirada-desde-america-latina-y-el-caribe\/","title":{"rendered":"Solidaridad, justicia y cooperaci\u00f3n global: una mirada desde Am\u00e9rica Latina y el Caribe"},"content":{"rendered":"<p>CIUDAD DEL VATICANO, s\u00e1bado, 5 mayo 2007 (ZENIT.org).- Publicamos la ponencia que pronunci\u00f3 Jos\u00e9 Miguel Insulza, secretario general de la Organizaci\u00f3n de los Estados Americanos, ante la sesi\u00f3n plenaria de la Academia Pontificia de Ciencias Sociales, reunida en el Vaticano del 27 de abril al 1 de mayo.<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p>Agradezco la oportunidad que Uds. me brindan al recibirme en esta prestigiosa Academia, para este di\u00e1logo sobre un tema tan relevante como el de la caridad y la justicia entre pueblos y naciones. Reconozco que mi experiencia acad\u00e9mica y pol\u00edtica es muy distinta de la mayor\u00eda de los participantes en este evento, pero creo que ese es justamente el objetivo de di\u00e1logo. Como plantea el Prof. Juan Llach en su muy completa Introducci\u00f3n General, el prop\u00f3sito de la Academia en esta XIII Sesi\u00f3n Plenaria es \u201cinvitar a muchas personas de fuera de la Academia, con diferentes roles y especialidades, a participar activamente en nuestro trabajo\u2026 para tener una amplia visi\u00f3n de nuestro mundo\u201d.<\/p>\n<p>Intentar\u00e9 entonces dar una visi\u00f3n de algunos temas desde el particular \u00e1ngulo de la realidad de Am\u00e9rica Latina, que es aquella que he conocido principalmente a lo largo de mi vida pol\u00edtica y acad\u00e9mica y actualmente como Secretario General de la Organizaci\u00f3n de Estados Americanos.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina se asocia naturalmente a muchos de los temas de injusticia, violencia y desigualdad que aquejan al mundo en esta era de la globalizaci\u00f3n. Este mundo contradictorio, como nunca plet\u00f3rico de capacidades y oportunidades brindadas por la ciencia y la tecnolog\u00eda y al mismo tiempo impotente pol\u00edticamente para acercar esas ventajas de la humanidad a los seres humanos que carecen de ellas, se refleja tambi\u00e9n en nuestra regi\u00f3n. A partir de unas notas acerca de esta sociedad global intentar\u00e9 luego exponer algunas ideas acerca de lo que puede y no puede hacer el derecho y el orden internacional para superar esa paradoja. Finalmente procurar\u00e9 mostrar las particularidades de esa realidad en Am\u00e9rica Latina y los grandes obst\u00e1culos que es necesario superar para enfrentarla adecuadamente.<\/p>\n<p>I.- LAS PARADOJAS DE NUESTRA ERA<\/p>\n<p>Las grandes paradojas del Siglo XX han sido expuestas muchas veces: el Siglo que vivi\u00f3 una expansi\u00f3n de la idea democr\u00e1tica y de los derechos humanos es a la vez el siglo del holocausto, de los genocidios y de la mayor guerra que conozca la humanidad; el siglo de los grandes progresos cient\u00edficos es tambi\u00e9n el de las mayores amenazas para la supervivencia de la especie humana.<\/p>\n<p>Jam\u00e1s la humanidad hab\u00eda progresado tanto y tan r\u00e1pido en la ciencia y la t\u00e9cnica. Esos grandes avances cient\u00edficos han significado para los hombres aumentar en la mayor parte del mundo la esperanza de vida, hasta el punto que el crecimiento exponencial de la poblaci\u00f3n mundial no s\u00f3lo tiene su origen en un aumento de la natalidad, sino sobre todo de la supervivencia [1]. Hoy d\u00eda los adelantos de la tecnolog\u00eda facilitan la vida de los seres humanos de un modo nunca visto y el progreso de la medicina le permiten condiciones de sanidad suficiente como para disfrutarlos. Las distancias se han acortado y las comunicaciones ponen a todos los seres en contacto inmediato sin importar cuan alejados se encuentren unos de otros. La velocidad del cambio es asombrosa. La Internet tiene menos de quince a\u00f1os de existencia y parece que estuviera con nosotros desde siempre, como antes el fon\u00f3grafo en sus distintas formas, la energ\u00eda el\u00e9ctrica, el cine o el autom\u00f3vil.<\/p>\n<p>Junto al progreso material ha existido tambi\u00e9n un progreso cultural importante: las ideas de libertad, democracia y derechos humanos inspiran hoy la organizaci\u00f3n de numerosos Estados y la acci\u00f3n pol\u00edtica de muchos millones de hombres y mujeres. Si en los siglos anteriores el individuo reconoc\u00eda tutela del Estado y su soberan\u00eda a cambio de la seguridad que \u00e9ste le brindaba, hoy ese contrato social se ve modificado \u2013 no completamente superado, porque ambas cosas no son incompatibles \u2013 por la demanda creciente de ciudadan\u00eda pol\u00edtica, civil y social, que se exige a cambio del reconocimiento de legitimidad que el ciudadano confiere a su autoridad.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n el contrato social se modifica por la interdependencia. El Estado ya no es completamente soberano, en la medida en que no est\u00e1, por si s\u00f3lo, en condiciones de proporcionar a sus ciudadanos los bienes p\u00fablicos que requiere para su supervivencia y bienestar. Existen bienes p\u00fablicos que son por naturaleza internacionales. Todos los pa\u00edses deben participar necesariamente de la vida internacional, para buscar all\u00ed la soluci\u00f3n a temas que no tienen soluci\u00f3n dentro del marco de sus propias fronteras. La cooperaci\u00f3n internacional en temas que van desde el comercio al calentamiento global, y desde el enfrentamiento de la delincuencia a la necesidad de coordinar la actividad mundial en materia de transporte y comunicaciones, generan nuevo Derecho y crean nuevas condiciones para el desenvolvimiento de los individuos y los Estados.<\/p>\n<p>Y sin embargo, todo el enorme progreso que la humanidad ha experimentado en el conocimiento, la ciencia, la t\u00e9cnica y la cultura, no permite ocultar algunos de sus tambi\u00e9n inmensos fracasos. Perm\u00edtanme mencionar tres de ellos en los que se muestra m\u00e1s flagrantemente la paradoja entre las grandes capacidades que el ser humano ha desarrollado para su mejor bienestar y la incapacidad de aplicarlas efectivamente para ese fin:<\/p>\n<p>1.- No hemos sido capaces de erradicar, ni siquiera de disminuir, la violencia de nuestras vidas. Hemos conocido las mayores guerras de la historia universal, hemos conocido el holocausto y el genocidio, hemos sido v\u00edctimas del odio y el fundamentalismo y el crimen ha aumentado incluso en las sociedades m\u00e1s desarrolladas. Todo tipo de armas, nucleares y convencionales, cortas y largas, legales e ilegales, se acumulan en nuestras sociedades para la guerra y para el delito, aumentando la sensaci\u00f3n de inseguridad de los habitantes de nuestros pa\u00edses.<\/p>\n<p>2.- Tampoco hemos sido capaces de eliminar la extrema pobreza en que se debate a\u00fan una porci\u00f3n importante de la poblaci\u00f3n mundial. Mas de un tercio de ella vive en la pobreza, muchos sin recibir alimentaci\u00f3n suficiente, sin agua potable, sin alcantarillado, sin electricidad y sin acceso a salud ni educaci\u00f3n. La poblaci\u00f3n de los pa\u00edses m\u00e1s pobres tiende a aumentar a un ritmo mucho mayor que en el mundo desarrollado, sin que sus econom\u00edas crezcan a los mismos ritmos. Nuestro crecimiento no ha reducido la brecha entre ricos y pobres. Al contrario, ella va en aumento, tanto entre individuos como entre pa\u00edses.<\/p>\n<p>3.- Finalmente los hombres no han sido capaces de detener el deterioro del medio ambiente. Calentamiento global, contaminaci\u00f3n del aire, el agua y el territorio, deterioro de la infraestructura, falta de alcantarillado y agua potable en las ciudades del mundo en desarrollo, frecuentes epidemias sanitarias, incluso muchas cat\u00e1strofes llamadas naturales, pero provocadas por la mano del hombre, van destruyendo de manera cada vez m\u00e1s acelerada el h\u00e1bitat del ser humano. Simult\u00e1neamente y en la medida que la vida moderna exige un consumo cada vez mayor de combustibles y otros bienes contaminantes, los factores de contaminaci\u00f3n se acumulan sin que se asuman siquiera los costos de restaurar lo destruido.<\/p>\n<p>Nunca antes la humanidad tuvo tanta responsabilidad sobre el futuro de la tierra y nunca tuvo m\u00e1s posibilidades t\u00e9cnicas de hacer lo que se debe. Esta capacidad de conocer y de predecir cient\u00edficamente contrasta, sin embargo, con su incapacidad de actuar para mejorar la realidad y prevenir el futuro.<\/p>\n<p>La paradoja se extiende m\u00e1s all\u00e1. Los conocimientos cient\u00edficos nos permiten imaginar formas muy claras de mejorar en cada uno de los aspectos. Hoy sabemos de antemano lo que ocurrir\u00e1 si el mundo persiste en determinadas conductas, pero simult\u00e1neamente parecemos incapaces de hacer lo necesario para evitar el catastr\u00f3fico fin por la v\u00eda de pol\u00edticas p\u00fablicas u otras iniciativas.<\/p>\n<p>Un solo ejemplo para ilustrar: el caos y la inseguridad en que se debaten hoy muchas ciudades del mundo en desarrollo, en las cuales conviven de manera inestable la miseria de las barriadas, el deterioro de los centros hist\u00f3ricos y la opulencia de las zonas residenciales exclusivas, fue pronosticado hace m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os. Instituciones cient\u00edficas del m\u00e1s alto nivel, con el patrocinio de gobiernos e instituciones internacionales de gran importancia, como el Banco Mundial y la ONU, han venido llamando la atenci\u00f3n sobre el drama ambiental, econ\u00f3mico y social de las ciudades. Pero las pol\u00edticas p\u00fablicas formuladas a partir de todo ello nunca se han implementado. El lucro y el individualismo se han impuesto para hacer las ciudades cada vez menos habitables, mientras la ciencia y la t\u00e9cnica muestran como podr\u00edan mejorar la calidad de vida de sus habitantes.<\/p>\n<p>Dem\u00e1s est\u00e1 recalcar la injusticia que toda esta situaci\u00f3n significa. Si existen tantos millones de pobres y pa\u00edses tan atrasados en el mundo no es porque no haya conocimientos ni recursos para remediar su situaci\u00f3n, sino porque los mayores aumentos de la riqueza se van concentrando cada vez m\u00e1s en los pa\u00edses m\u00e1s ricos. Los efectos de la violencia, sean la guerra o el crimen, tambi\u00e9n afectan de manera desproporcionada a los pa\u00edses m\u00e1s pobres y a sus poblaciones m\u00e1s vulnerables. En cuanto a la destrucci\u00f3n del ambiente, un reciente informe de Naciones Unidas sobre el calentamiento global nos ahorra comentarios: mientras la mayor cantidad de recursos destinados a combatir el calentamiento global va dirigido a mitigar sus efectos en los pa\u00edses desarrollados, esos efectos parecen afectar de manera muy superior al mundo en desarrollo [2].<\/p>\n<p>II. EL SISTEMA INTERNACIONAL Y SUS L\u00cdMITES.<\/p>\n<p>Los tres fracasos de nuestra era tienen en com\u00fan el signo fundamental de la injusticia, pero tambi\u00e9n el de la impunidad: ninguno de ellos est\u00e1 efectivamente regulado por el derecho internacional y en muchos casos tampoco los Estados nacionales han sido capaces de regularlos en su derecho interno. Los tres dan cuenta, por ello, de una incapacidad creciente de la pol\u00edtica, de los sistemas pol\u00edticos y del sistema internacional en particular.<\/p>\n<p>Esta situaci\u00f3n de impunidad es, por otra parte, constitutiva por s\u00ed misma de una nueva paradoja: la falta de leyes y normas que regulen los temas m\u00e1s apremiantes de nuestra era se verifica en un contexto en que, como nunca antes en la historia de la humanidad, proliferan las leyes y los reglamentos internacionales.<\/p>\n<p>En efecto, contrariamente a lo que muchos piensan, el Derecho Internacional se ha expandido enormemente con el proceso de globalizaci\u00f3n. Es m\u00e1s: no podr\u00eda haber globalizaci\u00f3n sin Derecho Internacional. El transporte mar\u00edtimo y terrestre, la circulaci\u00f3n de aviones por el espacio a\u00e9reo de otros pa\u00edses -incluso a veces pa\u00edses que son calificados como adversarios [3] -, las normas que rigen el uso de los oc\u00e9anos y las que regulan las telecomunicaciones, son s\u00f3lo algunos de las decenas de ejemplos posibles de reg\u00edmenes internacionales regidos por acuerdos o tratados internacionales que son respetados sin excepci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por cierto que este proceso encuentra base en una situaci\u00f3n de conveniencia mutua: todos los gobiernos saben que respetar los acuerdos en estas y otras materias es algo que va en su propio beneficio. Pero tambi\u00e9n es verdad que existe una pr\u00e1ctica cotidiana de cooperaci\u00f3n internacional que genera la estabilidad que es necesaria para que el r\u00e9gimen se fortalezca y se haga m\u00e1s estable la situaci\u00f3n regulada por \u00e9l.<\/p>\n<p>En suma, si estos reg\u00edmenes son de respeto universal, es porque est\u00e1n construidos en torno a intereses comunes que son plenamente compatibles. Algo distinto ocurre, sin embargo, en el plano de los intereses econ\u00f3micos y de poder generados por el ego\u00edsmo o cuando existen fundamentalismos que niegan la posibilidad del entendimiento humano. Estas distintas formas de ego\u00edsmo dan lugar a la confrontaci\u00f3n, a la destrucci\u00f3n o a la marginaci\u00f3n de unos seres por otros, dentro de los Estados o entre ellos.<\/p>\n<p>Adicionalmente la transnacionalizaci\u00f3n de la econom\u00eda y de la informaci\u00f3n, as\u00ed como la uniformidad cultural que ellas crean, ejercen nuevas tensiones sobre el derecho que no siempre se resuelven adecuadamente. Se trata de situaciones nuevas que el derecho nacional no es capaz de enfrentar, por la misma naturaleza del hecho enfrentado. Como por otra parte el derecho internacional no se mueve a la misma velocidad con que avanza la obsolescencia del derecho nacional, terminan gener\u00e1ndose vac\u00edos de incertidumbre, conflictos e impunidad. Un ejemplo claro y dram\u00e1tico de este fen\u00f3meno es la acci\u00f3n del crimen organizado, ya sea en relaci\u00f3n al narcotr\u00e1fico, al lavado de dinero, a la pirater\u00eda intelectual o al tr\u00e1fico de personas. Todos estos delitos tienen un car\u00e1cter transnacional y una envergadura creciente. En todos ellos se verifica, adem\u00e1s, que la velocidad de movimiento de los delincuentes es mucho mayor que la de los Estados, cuya propia soberan\u00eda constituye un lastre que les dificulta actuar con la agilidad o con la presteza necesarias para construir y ratificar tratados eficaces en la persecuci\u00f3n transnacional del crimen.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, no obstante todo el derecho internacional que existe actualmente a\u00fan es necesario avanzar en \u00e1reas cruciales. Para evitar la opci\u00f3n entre subordinaci\u00f3n y destrucci\u00f3n, necesitamos un mundo regido por el derecho internacional.<\/p>\n<p>Es verdad que existen avances importantes en la direcci\u00f3n debida y que ellos se han producido ya sea por la internacionalizaci\u00f3n o la ampliaci\u00f3n consistente de derechos nacionales, como en el caso de los derechos humanos, o por la creaci\u00f3n directa de nuevo Derecho Internacional como respuesta a nuevos fen\u00f3menos tales como la comunicaci\u00f3n global, la Internet y otros. Pero para alcanzar a cubrir todos los problemas de la civilizaci\u00f3n contempor\u00e1nea y para poner fin a todas las injusticias es necesario m\u00e1s y mejor Derecho. El problema en este punto no es la capacidad de entender los problemas, sino la decisi\u00f3n pol\u00edtica de avanzar en normas y acuerdos que los regulen y aplicarlos. El problema, en suma, es que no se ha impuesto a\u00fan la noci\u00f3n de que superar las injusticias que todav\u00eda laceran el cuerpo de la humanidad no s\u00f3lo es un imperativo moral sino la \u00fanica v\u00eda para que esa misma humanidad no se vea finalmente abatida por la violencia, la miseria y la destrucci\u00f3n de su medio ambiente.<\/p>\n<p>Las excusas para avanzar hacia una civilizaci\u00f3n capaz de regular los elementos que pueden causar su propia destrucci\u00f3n son muchas y casi todas emanan de los pa\u00edses poderosos. En su m\u00e1s reciente versi\u00f3n, esa mezquina tendencia ha buscado refugio en el principio de la libertad de elecci\u00f3n y ha tendido a expresarse en la pr\u00e1ctica del unilateralismo. En el mundo en desarrollo sabemos bien que esos conceptos suelen estar ligados a la arbitrariedad y al intervencionismo.<\/p>\n<p>La globalizaci\u00f3n requiere normas y es preciso reconocer en ese plano importantes avances. Hoy se acepta, por ejemplo, que los derechos humanos tienen una proyecci\u00f3n universal y deben regir por encima de la soberan\u00eda de las naciones. Pero es preciso reconocer tambi\u00e9n que, en el mundo en desarrollo existen importantes resistencias a aceptar legislaciones supranacionales por temor a que ellas sean aplicadas unilateralmente. Nunca las violaciones unilaterales de derechos humanos por parte de una gran potencia han sido condenadas, por ejemplo, en la Comisi\u00f3n de Derechos Humanos de Naciones Unidas, mientras si lo ha sido las cometidas por naciones peque\u00f1as. Por cierto es bueno que ellas se condenen en cualquier parte, pero tambi\u00e9n es indispensable que las naciones centrales del sistema, aquellas para las cuales el sistema fue construido en primer lugar, prediquen con el ejemplo. Mientras subsista en las naciones poderosas la tentaci\u00f3n de excluirse de acciones multilaterales en aras de proteger los intereses individuales o de intervenir sobre otros en defensa de valores propios, esa desconfianza persistir\u00e1.<\/p>\n<p>Perm\u00edtanme aqu\u00ed recordar una vieja historia:<\/p>\n<p>En el Libro V de las Guerras del Peloponeso, Tuc\u00eddides relata la negociaci\u00f3n que tuvo lugar entre los representantes de Atenas, la gran potencia, y de Milo, la peque\u00f1a isla que ella deseaba someter.<\/p>\n<p>Los atenienses comenzaron por exigir de Milo una completa rendici\u00f3n y sumisi\u00f3n, con todas las consecuencias que la sumisi\u00f3n, en aquellos tiempos, tra\u00eda consigo. Los representantes de Milo replicaron prestos que ellos no se consideraban beligerantes con relaci\u00f3n a Atenas y que, como tales, pod\u00edan garantizarle a la gran potencia su permanente neutralidad. En definitiva, Atenas no deber\u00eda ver en Milo, jam\u00e1s, a un enemigo.<\/p>\n<p>Contestaron los atenienses entonces que la neutralidad no era suficiente. Que aceptarla significar\u00eda, a los ojos de sus enemigos, un signo de debilidad. Milo, en consecuencia, no ten\u00eda m\u00e1s alternativa que someterse o perecer.<\/p>\n<p>Relata el historiador que, llegado ese momento, los embajadores de Milo no pudieron sino exclamar consternados: \u201cpero esto no es justo\u201d. Entonces los griegos respondieron con una verdad que hasta ahora impera, por desgracia, en el \u00e1mbito de las relaciones entre poderosos y d\u00e9biles: \u201cLa justicia est\u00e1 reservada s\u00f3lo para los iguales\u201d.<\/p>\n<p>Para hablar de gobierno global o incluso de gobernabilidad global es indispensable romper con ese precepto. Pugnamos por una justicia para todos. Queremos ser considerados como iguales. El camino para lograrlo, el \u00fanico, es el de la ley internacional. Pero el de una ley que d\u00e9 garant\u00edas a todos por igual y que sea respetada por todos de igual manera. Un r\u00e9gimen en que no todos se rigen por las mismas normas o en que la o las potencias dominantes act\u00faan al margen del sistema que las mismas crearon, es un sistema condenado al desorden y al caos.<\/p>\n<p>Esa perspectiva est\u00e1 a\u00fan muy distante y en tanto cambian las condiciones, es posible avanzar de manera realista, ampliando la cooperaci\u00f3n internacional, en lugar de intentar el camino de la imposici\u00f3n o el unilateralismo. Tal vez esta idea parezca demasiado limitada, pero hay que considerar que, en el clima de desconfianza actual, es la \u00fanica posibilidad de ir abriendo camino a mayores entendimientos.<\/p>\n<p>Existen muchos campos en los que es posible avanzar en la direcci\u00f3n correcta. Perm\u00edtanme enumerar s\u00f3lo algunos:<\/p>\n<p>1.- Se debe universalizar la adhesi\u00f3n al Protocolo de Kyoto, as\u00ed como revisar y profundizar su contenido adecu\u00e1ndolo a la necesidad de reaccionar frente a la inminencia del desastre que desea evitar y ante la aparici\u00f3n de nuevas amenazas que aumentan ese riesgo.<\/p>\n<p>2.- La ayuda a los pa\u00edses m\u00e1s pobres debe aumentarse sustantivamente y sin m\u00e1s dilaci\u00f3n, a objeto de evitar una tragedia humana de la que nunca terminaremos de arrepentirnos. Del mismo modo deben establecerse medidas efectivas de facilitaci\u00f3n del crecimiento econ\u00f3mico y la integraci\u00f3n al comercio global de los pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo.<\/p>\n<p>3.- Una v\u00eda eficiente para alcanzar este \u00faltimo fin, as\u00ed como para promover en general la integraci\u00f3n mundial sobre bases m\u00e1s justas, es la conclusi\u00f3n de la Ronda Doha en su acepci\u00f3n original de Ronda del Desarrollo.<\/p>\n<p>4.- En este mismo plano, el deterioro de la gobernabilidad financiera internacional, que suele tener como efecto crisis recurrentes cuyos efectos m\u00e1s desastrosos casi siempre son experimentados por los pa\u00edses m\u00e1s d\u00e9biles, exige una reforma muy profunda de las instituciones financieras internacionales. Estas instituciones han fracasado repetidamente durante los \u00faltimos a\u00f1os, demostrando sobre todo una lamentable falta de objetividad y sensibilidad frente a las necesidades de los pa\u00edses menos desarrollados, lo que las ha llevado a una p\u00e9rdida de credibilidad que hace a\u00fan m\u00e1s imperiosa su adecuaci\u00f3n a las realidades del presente.<\/p>\n<p>5.- Con relaci\u00f3n al r\u00e9gimen de no proliferaci\u00f3n de armas at\u00f3micas, es preciso extender los tratados regionales y fortalecer el Tratado de No Proliferaci\u00f3n. Existe s\u00f3lo una forma de hacerlo, que demanda voluntad pol\u00edtica de los principales implicados: el inicio, por parte de las potencias nucleares, del proceso de desarme paulatino al cual se comprometieron en el Tratado. Una actitud de ese tipo desarmar\u00eda moralmente a quienes \u2013Estados o movimientos- pretenden expandir el riesgo de la proliferaci\u00f3n de armas nucleares y constituir\u00eda la reserva moral necesaria para imped\u00edrselo.<\/p>\n<p>6.- Un esfuerzo semejante de control debe hacerse con relaci\u00f3n a las armas convencionales. Ya existen avances importantes en lo concerniente a la desactivaci\u00f3n de minas antipersonales y al control del tr\u00e1fico ilegal de armas convencionales. Pero hay que propender a un mayor desarme y hacer efectiva la normativa que castiga a los que trafican con Estados que act\u00faan al margen de la legalidad internacional.<\/p>\n<p>Debe quedar claro que no estoy abogando por un gobierno mundial. S\u00e9 bien que no es posible, en pocos a\u00f1os, pasar de un r\u00e9gimen regido por el unilateralismo y la defensa del inter\u00e9s propio a una suerte de rep\u00fablica global regida de manera democr\u00e1tica. Es m\u00e1s, en las condiciones actuales un gobierno global, mirado desde la perspectiva de los m\u00e1s d\u00e9biles, no pasar\u00eda de ser una forma de dominaci\u00f3n hegem\u00f3nica.<\/p>\n<p>Por ello creo que a\u00fan cuando la globalizaci\u00f3n ha creado fuertes l\u00edmites para el sistema pol\u00edtico estatal en que est\u00e1 organizada gran parte de la humanidad, no es posible descartar el sistema de Estados en favor de una entelequia que, no teniendo normas ni acuerdos claros, puede derivar solamente en el dominio de los fuertes contra los d\u00e9biles.<\/p>\n<p>Por lo que abogo efectivamente es por un r\u00e9gimen de justicia internacional que sea capaz de abordar con realismo los problemas m\u00e1s acuciantes de nuestra realidad presente y que eluda la tentaci\u00f3n ateniense, permitiendo por el contrario que todos sean iguales ante la Ley. El origen de ese r\u00e9gimen, en mi opini\u00f3n, s\u00f3lo puede encontrarse en la cooperaci\u00f3n internacional, esto es en la capacidad de las naciones para resolver sus problemas en conjunto en aquel \u00e1mbito geogr\u00e1fico o pol\u00edtico que ellas mismas elijan. Esta cooperaci\u00f3n entre los Estados, en el mundo de la globalizaci\u00f3n, puede alcanzar pr\u00e1cticamente a todos los \u00e1mbitos, incluidos aquellos que dicen relaci\u00f3n con aquellos problemas que, hasta ahora, representan el fracaso de nuestra civilizaci\u00f3n: la violencia, la pobreza y la destrucci\u00f3n del medio ambiente.<\/p>\n<p>III.- LOS MAYORES PROBLEMAS DE AMERICA LATINA<\/p>\n<p>He procurado ofrecerles una visi\u00f3n, desde el mundo en desarrollo, de las principales carencias y desaf\u00edos de nuestra civilizaci\u00f3n en el momento presente. Perm\u00edtanme ahora mostrar como afecta esa realidad global a Am\u00e9rica Latina y qu\u00e9 hacemos en nuestra regi\u00f3n para enfrentar nuestros problemas.<\/p>\n<p>La regi\u00f3n de Am\u00e9rica Latina y el Caribe pertenece al mundo en v\u00edas de desarrollo, aunque tiene un nivel econ\u00f3mico y social bastante mejor que el de \u00c1frica y de gran parte de Asia y su ingreso per c\u00e1pita est\u00e1 cerca del promedio mundial. Los fracasos de nuestra civilizaci\u00f3n, sin embargo, forman tambi\u00e9n parte de su realidad, creando una sensaci\u00f3n de injusticia que se hace hoy m\u00e1s patente, cuando la regi\u00f3n est\u00e1 creciendo y su democracia progresa, pero sus carencias siguen afectando a muchos millones de sus habitantes.<\/p>\n<p>1.- Pobreza y desigualdad.-<\/p>\n<p>Hace m\u00e1s de una d\u00e9cada, el entonces Presidente del Brasil Fernando Henrique Cardoso, se\u00f1al\u00f3 refiri\u00e9ndose a su pa\u00eds: Brasil no es un pa\u00eds pobre, sino un pa\u00eds injusto\u201d. La frase ha sido repetida muchas veces, porque no s\u00f3lo refleja de manera sint\u00e9tica la realidad brasile\u00f1a, sino la de toda nuestra regi\u00f3n, haciendo que el examen de esa realidad sea interesante cuando se habla de caridad y justicia entre los pueblos y entre las naciones.<\/p>\n<p>Am\u00e9rica Latina no es, de manera alguna, el continente m\u00e1s pobre de la tierra. En realidad, su ingreso promedio se parece al ingreso promedio de la poblaci\u00f3n mundial y posee recursos naturales y humanos para dar una mejor existencia a todos sus hijos. Sin embargo alrededor de 100 millones de latinoamericanos durmieron la pasada noche sin haberse alimentado suficientemente durante el d\u00eda. Es verdad que si se miran estad\u00edsticas mundiales, Am\u00e9rica Latina y el Caribe no aparecen en los peores lugares en el triste listado de la pobreza; que hay pa\u00edses de nuestro continente que obtienen mejores calificaciones que muchos pa\u00edses africanos en los \u00edndices de desarrollo humano, que nuestra mortalidad infantil no es tan infamante y que nuestra desnutrici\u00f3n no es tan deshonrosa. Sin embargo probablemente ello ocurra solamente porque nuestros pa\u00edses son naturalmente mucho m\u00e1s ricos. De ah\u00ed que, tan acuciante como la pobreza misma en nuestro continente, sea el hecho que no exista ni una sola raz\u00f3n que pueda explicar porqu\u00e9 hay cien millones de indigentes y doscientos millones de pobres mal viviendo en un continente rico.<\/p>\n<p>CEPAL reporta que aproximadamente un 40% de la poblaci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina \u2013m\u00e1s de 200 millones de personas- son pobres, la mayor\u00eda de los cuales pertenecen a familias monoparentales encabezadas por una mujer. De entre ellos casi la mitad son extremadamente pobres o indigentes, esto es no alcanzan a satisfacer sus necesidades b\u00e1sicas con los ingresos que logran obtener, menos de un d\u00f3lar al d\u00eda. En Hait\u00ed, el pa\u00eds m\u00e1s pobre de nuestra regi\u00f3n, el 55% de la poblaci\u00f3n sobrevive con menos de un d\u00f3lar diario de ingreso.<\/p>\n<p>Es mucha pobreza e inaceptable en una regi\u00f3n que es rica en recursos. La misma CEPAL ha estimado que para alcanzar en 2015 las Metas del Milenio en materia de pobreza, la regi\u00f3n deber\u00eda incrementar su producto por habitante, en promedio, a una tasa de 2.9% anual. Ello significa que la gran mayor\u00eda de nuestros pa\u00edses cumplir\u00e1 con la meta. Sin embargo, Esta estimaci\u00f3n promedio impide ver importantes diferencias. As\u00ed, la propia CEPAL estimaba en 2004 que los pa\u00edses con mayores niveles actuales de extrema pobreza, superiores al 30% &#8211; Hait\u00ed, Bolivia, Nicaragua, Honduras, Guatemala, Guyana &#8211; deb\u00edan aumentar su producto por habitante a una tasa de 4.4% promedio anual durante los siguientes 11 a\u00f1os para alcanzar esa meta. Es decir, la brecha de pobreza entre nuestros pa\u00edses se va ampliando, dejando atr\u00e1s un conjunto de pa\u00edses que no conseguir\u00e1n los niveles requeridos de disminuci\u00f3n de la pobreza.<\/p>\n<p>A la desigualdad entre los pa\u00edses se une la desigualdad entre las personas. El 20% m\u00e1s pobre del continente lleva a sus hogares entre un 2.2% del ingreso nacional en Bolivia y un 8.8% en Uruguay, en circunstancias que el 20% m\u00e1s rico se apropia de porcentajes que van desde el 42,8% en Uruguay al 64% en Brasil.<\/p>\n<p>La encuesta \u201cLatinobarometro 2006\u201d revela que el 61% de las personas que en la regi\u00f3n tienen s\u00f3lo educaci\u00f3n b\u00e1sica o menos, tienen padres con el mismo grado de educaci\u00f3n y que s\u00f3lo el 9% de personas cuyos padres ten\u00edan ese nivel de educaci\u00f3n, hab\u00edan accedido a la educaci\u00f3n superior. Quien nace en un hogar pobre o de padres con escasa educaci\u00f3n tiende a permanecer igual.<\/p>\n<p>En nuestra regi\u00f3n, por otra parte, pobreza y desigualdad est\u00e1n asociadas a discriminaci\u00f3n. Una gran mayor\u00eda de los ind\u00edgenas son pobres, tambi\u00e9n lo es una n\u00famero importante de afro americanos. Un n\u00famero desproporcionado de hogares pobres en la regi\u00f3n, por otra parte, es encabezado por una mujer. La pobreza tiene color y tiene g\u00e9nero en Am\u00e9rica Latina y el Caribe. Ello hace el problema a\u00fan m\u00e1s hiriente y negativo y m\u00e1s urgente la necesidad de su soluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y se trata de una situaci\u00f3n no s\u00f3lo injusta, sino que tambi\u00e9n progresivamente insostenible. La frustraci\u00f3n causada por el contraste entre la pobreza, la desigualdad y la exclusi\u00f3n, de una parte, y el crecimiento econ\u00f3mico realmente experimentado as\u00ed como el mejoramiento de la calidad de vida prometido por las elecciones democr\u00e1ticas pero no materializado, de otra, sientan las bases para una futura situaci\u00f3n de conflictos y turbulencias en la regi\u00f3n[5]. La democracia debe ser capaz de entregarle mucho m\u00e1s a la gente, no s\u00f3lo porque la pobreza actual en nuestra regi\u00f3n es moralmente inadmisible, sino porque adem\u00e1s, de persistir, se convertir\u00e1 en una amenaza seria a nuestras posibilidades de desarrollo futuro debido a los d\u00e9ficit de educaci\u00f3n, ahorro y capacidad de emprendimiento que, entre otros lastres, trae consigo.<\/p>\n<p>Una disminuci\u00f3n de la desigualdad deber\u00eda significar igualmente un mejoramiento sustantivo en esta materia. La misma CEPAL ha sido enf\u00e1tica en se\u00f1alar que una mejor distribuci\u00f3n del ingreso potenciar\u00eda el efecto de la expansi\u00f3n econ\u00f3mica en la reducci\u00f3n de la pobreza, estimando que una reducci\u00f3n de s\u00f3lo 5% en el valor del coeficiente de Gini permitir\u00eda que se redujera el crecimiento anual necesario para alcanzar las Metas del Milenio de Naciones Unidas en materia de eliminaci\u00f3n de la pobreza, desde el 2.9% en que la estimaba en 2004 a un 2.1%.<\/p>\n<p>Para enfrentar con \u00e9xito el desaf\u00edo de la pobreza en Am\u00e9rica latina, se requiere tener presente que \u00e9sta est\u00e1 determinada por m\u00faltiples factores \u2013como la desigualdad y la discriminaci\u00f3n- muchos de ellos econ\u00f3mica, social o culturalmente estructurales. Ya no se puede creer, como ocurr\u00eda d\u00e9cadas atr\u00e1s en algunos de nuestros pa\u00edses, que la pobreza era un problema que se iba a resolver de manera natural en la medida en que nuestras econom\u00edas crecieran. Es verdad que la soluci\u00f3n de la pobreza est\u00e1 ligada al crecimiento econ\u00f3mico (el a\u00f1o pasado Am\u00e9rica Latina creci\u00f3 fuertemente y la pobreza disminuy\u00f3 en doce millones de personas), pero es igualmente cierto que tambi\u00e9n y primordialmente deber\u00e1n comprenderse y atacarse los factores estructurales que generan los problemas de pobreza si se quiere que esa soluci\u00f3n sea estable.<\/p>\n<p>Finalmente, es importante recordar que la pobreza est\u00e1 ligada a otros procesos que repercuten en el tejido social de Am\u00e9rica Latina y el Caribe. El aumento desmesurado de la migraci\u00f3n de poblaciones de los pa\u00edses con m\u00e1s problemas de pobreza y empleo hacia otros pa\u00edses de la regi\u00f3n, hacia Estados Unidos y hacia Europa ha generado cambios en la econom\u00eda y la sociedad de los pa\u00edses de origen y de destino. Los principales flujos se producen hacia Estados Unidos, pa\u00eds que recibe hoy algo m\u00e1s de un 20% del total de las migraciones en el mundo.<\/p>\n<p>La migraci\u00f3n hacia Estados Unidos provocada por la pobreza es principalmente la que tiene origen en M\u00e9xico y Centroam\u00e9rica (que son los principales pa\u00edses de origen de la inmigraci\u00f3n legal e ilegal)[5], como lo muestran los informes sobre remesas del Banco Mundial. Muchos de los m\u00e1s pobres de pa\u00edses como Per\u00fa, Paraguay, Ecuador o Bolivia, van a otros pa\u00edses de Am\u00e9rica del Sur o a Europa. En Argentina hay m\u00e1s de un mill\u00f3n de paraguayos y cerca de un mill\u00f3n de bolivianos [6]. En Espa\u00f1a los ecuatorianos son el segundo grupo inmigrante, despu\u00e9s de Marruecos, mucho m\u00e1s cercano. Las migraciones de otros pa\u00edses a Estados Unidos y Europa tienen tambi\u00e9n un fuerte componente de fuga de cerebros. M\u00e1s de la mitad de los graduados caribe\u00f1os con grado universitario vive en el exterior y en el caso de algunos pa\u00edses, como Hait\u00ed y Grenada, la cifra alcanza a m\u00e1s del 80%.<\/p>\n<p>Las remesas son la primera fuente de divisas para la econom\u00eda de todos los pa\u00edses centroamericanos y de casi todos los del Caribe y en el caso de M\u00e9xico ya compiten con el petr\u00f3leo y el turismo, al tiempo que disminuyen el desempleo. Pero provocan problemas sociales de gran envergadura, como la separaci\u00f3n de las familias, al tiempo que son v\u00edctimas de discriminaci\u00f3n en muchos de los pa\u00edses a los cuales llegan.<\/p>\n<p>Nada parece indicar que las principales acusaciones que se lanzan en los pa\u00edses receptores en contra de los migrantes tengan base alguna. Las tasas de desempleo en Estados Unidos y Espa\u00f1a, por ejemplo, no parecen variar significativamente por la presencia de inmigrantes. Al contrario, el estado con mayor porcentaje de aumento inmigrantes en Estados Unidos (Carolina del Norte) es tambi\u00e9n unos de los estados de m\u00e1s bajo desempleo; y las estad\u00edsticas sobre crimen muestran que los inmigrantes no cometen m\u00e1s delitos que los nacionales del pa\u00eds, en proporci\u00f3n al n\u00famero de habitantes. Pero las diferencias culturales, raciales y culturales de los migrantes provocan problemas y tensiones sociales agudizadas por el racismo y el ego\u00edsmo de muchos.<\/p>\n<p>2.- Violencia<\/p>\n<p>Am\u00e9rica Latina no ha sufrido grandes conflictos militares durante el Siglo XX, al menos no de la envergadura de los ocurridos en los dem\u00e1s continentes. Hace pocos meses celebramos el 40 Aniversario de nuestro Tratado de Proscripci\u00f3n de las Armas Nucleares (Tratado de Tlatelolco) que todos nuestros pa\u00edses han observado. Con el t\u00e9rmino de las confrontaciones internas que fueron provocadas o inspiradas por la Guerra Fr\u00eda es posible decir que en general, con la sola lamentable excepci\u00f3n de Colombia (donde sin embargo la violencia ha tenido una reducci\u00f3n en los \u00faltimos dos a\u00f1os), Am\u00e9rica Latina es hoy un continente de paz.<\/p>\n<p>Pero nuestras tasas de criminalidad est\u00e1n entre las mayores del mundo. El nuestro es un continente que enfrenta problemas serios de delincuencia, organizada y no organizada, con los cuales no se puede seguir conviviendo. Cierto es que ha disminuido la violencia pol\u00edtica que, hace no muchos a\u00f1os atr\u00e1s, flagelaba a nuestra poblaci\u00f3n; que tenemos mucho menos violencia pol\u00edtica que en otras regiones del mundo, dentro de los Estados y entre los Estados. Pero tambi\u00e9n es cierto que esa violencia ha sido substituida por el delito: por las pandillas, el narcotr\u00e1fico, el crecimiento del crimen urbano, el lavado de dinero y otras muchas formas que \u00e9ste adopta hoy en d\u00eda. Varios pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina y el Caribe est\u00e1n en la lista de aquellos que tienen el mayor promedio de homicidios en el mundo, con tasas que pueden llegar hasta 30 homicidios por cada cien mil habitantes. Con un 8% de la poblaci\u00f3n mundial, la regi\u00f3n registra el 75% de los secuestros que se producen globalmente. En ciertas ciudades de Am\u00e9rica Central y Am\u00e9rica del Sur grupos de delincuentes controlan ya no solamente la delincuencia sino el conjunto de la vida de algunos barrios.<\/p>\n<p>La mayor parte de la violencia y de los delitos en nuestra regi\u00f3n est\u00e1 vinculada al tr\u00e1fico de drogas y al crimen organizado, cuyo crecimiento ha sido impulsado por una combinaci\u00f3n de alta densidad de poblaci\u00f3n en \u00e1reas urbanas, pobreza persistente y desigualdad del ingreso. La explosi\u00f3n de violencia ocurrida en Sao Paulo en mayo del 2006 fue la primera expresi\u00f3n masiva de los adversos efectos de la combinaci\u00f3n de pobreza, drogas y violencia. En esa ciudad, una de las pandillas m\u00e1s grandes del mundo organiz\u00f3 un ataque de cinco d\u00edas a la infraestructura urbana, con el resultado de 272 personas muertas, 91 de las cuales eran oficiales de polic\u00eda. En algunos pa\u00edses de Centroam\u00e9rica las bandas organizadas de j\u00f3venes son superiores en n\u00famero a la polic\u00eda y tanto esta regi\u00f3n como el Caribe se han convertido en terreno de tr\u00e1nsito de la droga y refugio de organizaciones criminales.<\/p>\n<p>Se trata de una lacra social que no s\u00f3lo degrada y da\u00f1a f\u00edsica y moralmente a las personas sino que acarrea consigo un alto costo econ\u00f3mico. El Banco Interamericano de Desarrollo estima que el costo de la delincuencia, incluyendo el valor de propiedad robada, se eleva aproximadamente a 16.8 billones de d\u00f3lares, equivalente al 15% del PIB de Am\u00e9rica Latina. Esta estimaci\u00f3n incluye el impacto de la delincuencia no s\u00f3lo en la seguridad de las personas y propiedades sino tambi\u00e9n en la productividad, las inversiones, el empleo y el consumo.<\/p>\n<p>Uno de los delitos m\u00e1s graves, menos reconocido hasta ahora, es la trata de personas. El n\u00famero de ni\u00f1os, mujeres y esclavos que son traficados en nuestra regi\u00f3n, en el interior de los pa\u00edses o a trav\u00e9s de las fronteras es vergonzosamente alto, infamemente alto. Y es tan elevado porque un porcentaje igualmente alto de la poblaci\u00f3n -entre quince y veinte por ciento- carece de identidad. No est\u00e1 inscrita en un registro ni tiene documento alguno que la identifique. Para ellos no existe un pedazo de papel en que conste su nombre o siquiera su existencia y son, por ello, objeto f\u00e1cil y permanente de todo tipo de delitos perpetrados por bandas de criminales organizadas expresamente para ese fin.<\/p>\n<p>3.- Deterioro ambiental.<\/p>\n<p>Am\u00e9rica latina y el Caribe enfrentan tasas muy altas de deterioro ambiental, en r\u00e1pido crecimiento. Elemento clave de esta degradaci\u00f3n es el crecimiento de la poblaci\u00f3n, unida a las m\u00e1s altas tasas de desigualdad. Las evidencias muestran que los pobres enfrentan el mayor peso de la degradaci\u00f3n ambiental.<\/p>\n<p>Los problemas del medio urbano, especialmente la contaminaci\u00f3n del aire y del agua y los sistemas inadecuados de alcantarillado contin\u00faan teniendo un fuerte impacto sobre millones de personas que viven en nuestras ciudades. Un reciente informe de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud confirma que la degradaci\u00f3n ambiental en una causa creciente de una cantidad de enfermedades. Alrededor de un cuarto de las enfermedades a nivel global es causado por la exposici\u00f3n a un medio ambiente contaminado, mientras la cifra aumenta a un tercio para los ni\u00f1os menores de cinco a\u00f1os.<\/p>\n<p>La regi\u00f3n ha sido bendecida por una de las m\u00e1s ricas dotaciones de recursos naturales y diversidad biol\u00f3gica del planeta y se ha convertido en un modelo en el apoyo de \u00e1reas naturales protegidas. Sin embargo, a pesar del compromiso pol\u00edtico hacia las \u00e1reas protegidas, la p\u00e9rdida de bosques nativos \u2013 que albergan la m\u00e1s alta concentraci\u00f3n de biodiversidad \u2013 contin\u00faa aceler\u00e1ndose. De acuerdo a un reciente informe de FAO, en 2005 casi 40 millones de hect\u00e1reas fueron despejadas en Am\u00e9rica Latina, lo cual representa la m\u00e1s alta tasa de p\u00e9rdida forestal producida en cualquier lugar del planeta.<\/p>\n<p>Hay otras formas de degradaci\u00f3n de los recursos naturales, como por ejemplo la del 30% de los arrecifes de coral \u2013 que albergan la mayor concentraci\u00f3n de biodiversidad marina \u2013 que est\u00e1n severamente da\u00f1adas y en riesgo de colapsar. La creciente frecuencia e intensidad de los desastres naturales y el reconocimiento del v\u00ednculo que existe entre estos eventos clim\u00e1ticos extremos, plantean enormes riesgos a la regi\u00f3n, especialmente a los pa\u00edses del Caribe y Centroam\u00e9rica.<\/p>\n<p>Esta descontrolada degradaci\u00f3n ambiental puede terminar por afectar la fortaleza de las instituciones democr\u00e1ticas. Es dif\u00edcil sostener una democracia cuando 140 millones de personas carecen de acceso adecuado a servicios sanitarios, cuando 75 millones de personas no cuentan con agua potable limpia o cuando 80 millones de personas respiran contaminantes m\u00e1s all\u00e1 de lo considerado aceptable por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud.<\/p>\n<p>La gran mayor\u00eda de los afectados por el aire sucio y el agua sucia son tambi\u00e9n las comunidades m\u00e1s pobres de la regi\u00f3n, da\u00f1ados por d\u00e9cadas de injusticia y exclusi\u00f3n. Tambi\u00e9n son los m\u00e1s expuestos a la violencia y el crimen. El conjunto de esta base de la sociedad configura una mezcla explosiva de miseria, inequidad y desesperanza que explica muchos de los fen\u00f3menos pol\u00edticos anteriores y recientes de Am\u00e9rica Latina. Estas formas de injusticia y la incapacidad de resolverlas est\u00e1n en la base de la falta de fe en la democracia y del surgimiento de caudillismos como f\u00f3rmulas m\u00e1gicas de soluci\u00f3n a una injusticia que ya no espera.<\/p>\n<p>IV.- CRECIMIENTO Y DESAF\u00cdOS<\/p>\n<p>Con todo, la situaci\u00f3n actual de Am\u00e9rica Latina y el Caribe presenta un conjunto de elementos favorables que permiten pensar que, de mantenerse y profundizarse, es posible revertir los aspectos negativos y dar a la regi\u00f3n un nuevo impulso hacia una posici\u00f3n de mayor justicia y desarrollo. Estas tendencias favorables dependen a\u00fan de factores externos, como la actual situaci\u00f3n favorable de la econom\u00eda mundial; pero tambi\u00e9n requieren un esfuerzo interno que es principalmente pol\u00edtico y tiene que ver con la extensi\u00f3n de la democracia y los derechos humanos y la profundizaci\u00f3n de la gobernabilidad externa.<\/p>\n<p>Seg\u00fan estimaciones de la Comisi\u00f3n Econ\u00f3mica Para Am\u00e9rica Latina y el Caribe de Naciones Unidas (CEPAL)[7], el Producto Interno Bruto regional creci\u00f3 un 5,3% durante 2006, lo que representa un aumento de 3,8% por habitante. Se trata del cuarto a\u00f1o consecutivo de alza y del tercero por sobre 4%, lo que a su vez contrasta muy favorablemente con el crecimiento promedio de 2,2% anual experimentado entre 1980 y 2002. Para 2007 se espera una ligera desaceleraci\u00f3n que llevar\u00eda al PIB regional a un crecimiento en derredor del 4,7%, pero a\u00fan en esa circunstancia el per\u00edodo 2003 \u2013 2007 habr\u00e1 concluido con un alza acumulada cercana al 15%.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la misma CEPAL, la regi\u00f3n experiment\u00f3 adem\u00e1s un aumento de 8,4% en el volumen de sus exportaciones durante el a\u00f1o pasado, a lo que se sum\u00f3 una mejor\u00eda en los precios de los principales productos de exportaci\u00f3n que se tradujo en un alza de m\u00e1s de 7% en los t\u00e9rminos de intercambio con respecto al a\u00f1o anterior. Del mismo modo la mayor\u00eda de los pa\u00edses registr\u00f3 un descenso de la inflaci\u00f3n, que baj\u00f3 de un 6,1% (promedio ponderado) en 2005 a un 4,8% en 2006.<\/p>\n<p>Este buen rendimiento econ\u00f3mico ha hecho sentir parcialmente sus efectos en otras \u00e1reas y particularmente en una de mucha sensibilidad regional: la pobreza. Efectivamente, de acuerdo a cifras de la propia CEPAL, basadas en encuestas directas de hogares en 18 pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina m\u00e1s Hait\u00ed, durante el \u00faltimo a\u00f1o el n\u00famero de pobres habr\u00eda disminuido de 209 millones a 205, lo que representar\u00eda una baja desde el 39,8 de la poblaci\u00f3n en 2005 al 38,5 en 2006. El n\u00famero de indigentes, a su vez, habr\u00eda disminuido en dos millones (de 81 a 79) lo que representar\u00eda una variaci\u00f3n desde el 15,4 al 14,7 por ciento. La importancia de los avances en este terreno se torna a\u00fan m\u00e1s relevante si las cifras de 2006 son comparadas con las de 2002, a\u00f1o en que los pobres se elevaban a 221 millones y los indigentes a 97, por lo que durante el per\u00edodo se habr\u00eda reducido en 16 millones el n\u00famero de pobres y en 18 millones el n\u00famero de indigentes. Los \u00faltimos cuatro a\u00f1os, en consecuencia, han sido tambi\u00e9n los de mejor desempe\u00f1o social regional en los \u00faltimos veinticinco a\u00f1os.<\/p>\n<p>El mejoramiento de la situaci\u00f3n econ\u00f3mica se ha visto acompa\u00f1ado de una mayor estabilidad pol\u00edtica y un fortalecimiento del sistema democr\u00e1tico. En el per\u00edodo reciente no se han presentado situaciones de crisis y, por el contrario, la mayor parte de los pa\u00edses de la regi\u00f3n han renovado sus gobiernos a trav\u00e9s de elecciones leg\u00edtimas, con buena participaci\u00f3n y resultados aceptados por todos.<\/p>\n<p>S\u00f3lo entre diciembre de 2005 y diciembre de 2006 se realizaron trece elecciones presidenciales, lo que lo convierte en el a\u00f1o en que m\u00e1s elecciones presidenciales ha habido en toda la historia de Am\u00e9rica Latina y el Caribe. Si se considera adicionalmente que en la regi\u00f3n s\u00f3lo veinti\u00fan pa\u00edses tienen r\u00e9gimen presidencial, lo anterior significa que la mayor\u00eda tuvo elecciones en un solo a\u00f1o; y todas ellas \u2013incluso aquellas con resultados tan estrechos que provocaron ciertas tensiones o dificultades en el momento de reconocerlos- estuvieron marcadas por el signo de la normalidad democr\u00e1tica. Durante el a\u00f1o, adem\u00e1s, se realizaron doce elecciones legislativas, dos referendos y una elecci\u00f3n de Asamblea Constituyente.<\/p>\n<p>Para percibir la verdadera importancia de esta situaci\u00f3n democr\u00e1tica, es menester compararla con lo que ocurr\u00eda en la regi\u00f3n pocas d\u00e9cadas atr\u00e1s, cuando no hab\u00eda entre esos veinti\u00fan pa\u00edses trece que tuvieran democracia, y mucho menos elecciones limpias y competitivas en las que pudiera vencer la oposici\u00f3n y el gobierno estuviere dispuesto a entregar la conducci\u00f3n del pa\u00eds a sus adversarios.<\/p>\n<p>La recuperaci\u00f3n de los principios y de la pr\u00e1ctica de la democracia ha tenido, a su vez, efectos en la percepci\u00f3n que los propios latinoamericanos tienen de \u00e9sta. As\u00ed, la encuesta regional anual conocida como \u201cInforme Latinobar\u00f3metro\u201d muestra, en su versi\u00f3n 2006 dada a conocer el 9 de diciembre pasado, que el porcentaje de la poblaci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina que opina que \u201cla democracia puede tener problemas, pero es el mejor sistema de gobierno\u201d, se elev\u00f3 a 74% en promedio en 2006, lo que contrasta con lo que ocurr\u00eda cinco a\u00f1os antes, en 2002, cuando s\u00f3lo un 68% de la poblaci\u00f3n pensaba de esa manera. Y contrasta mucho m\u00e1s vigorosamente a\u00fan con la respuesta entregada a otra encuesta realizada por \u201cLatinobar\u00f3metro\u201d, esta vez en 2004, que mostr\u00f3 que ese a\u00f1o, en promedio, los latinoamericanos opinaban en un 55% de los casos que no les importar\u00eda sufrir un gobierno no democr\u00e1tico si \u00e9ste resolv\u00eda los problemas econ\u00f3micos de su pa\u00eds.<\/p>\n<p>Todo eso llama a ser optimista, m\u00e1s a\u00fan si se considera que durante los quince a\u00f1os anteriores hubo diecis\u00e9is gobiernos que no terminaron su mandato. Pero este optimismo debe ser acompa\u00f1ado de una extrema cautela, porque es preciso reconocer que persisten en la regi\u00f3n una serie de importantes incertidumbres. Las he agrupado en torno a cuatro grandes temas.<\/p>\n<p>1.- El desaf\u00edo del crecimiento<\/p>\n<p>El crecimiento est\u00e1 en la base de las posibilidades de mejorar en todos los otros planos. Algo importante de tener en consideraci\u00f3n en nuestra regi\u00f3n, que ha crecido a un ritmo menor que cualquier otra regi\u00f3n del mundo en los \u00faltimos veinticinco a\u00f1os. Las econom\u00edas emergentes de Asia, el Oriente Medio, Europa Central y del Este, as\u00ed como los \u201cpa\u00edses recientemente industrializados\u201d de Asia, siguen super\u00e1ndonos en este terreno y tambi\u00e9n el mundo desarrollado. Por contraste con el crecimiento en otras regiones, hay pa\u00edses en Am\u00e9rica Latina que no han crecido nada y a\u00fan otros, como Hait\u00ed, que incluso han disminuido sostenidamente su ingreso por capita en los \u00faltimos veinte o treinta a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 esta debilidad? En mi opini\u00f3n existen por lo menos siete razones que explican la fragilidad de nuestro crecimiento. En primer lugar la persistencia de sectores financieros d\u00e9biles que impiden a nuestros pa\u00edses beneficiarse de oportunidades de inversi\u00f3n m\u00e1s lucrativas. En segundo t\u00e9rmino la ausencia de un sistema energ\u00e9tico regional bien definido, que elimine las inseguridades sobre el abastecimiento de energ\u00eda en la mayor\u00eda de nuestros pa\u00edses. Tercero, un nivel muy insuficiente de comercio intraregional, que recientemente se ha visto agravado por tendencias a elevar el proteccionismo. Cuarto, los bajos niveles de ahorro e inversi\u00f3n que son caracter\u00edsticos de la abrumadora mayor\u00eda de nuestros pa\u00edses. Quinto, la ausencia de sistemas tributarios eficientes que permitan a los pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina y el Caribe incrementar sus actuales niveles de recaudaci\u00f3n relativamente bajos. Sexto, la baja calidad del gasto p\u00fablico en nuestros pa\u00edses. S\u00e9ptimo, la a\u00fan m\u00e1s baja competitividad regional, puesta de manifiesto por el \u201cGlobal Competitivnes Report\u201d de 2006, en el que los \u00fanicos pa\u00edses de la regi\u00f3n que se sit\u00faan entre los primeros cincuenta (entre ciento diecisiete) son Chile (27) y Barbados (31).<\/p>\n<p>La superaci\u00f3n al menos relativa de algunas de estas insuficiencias ser\u00e1 determinante para saber si es posible mantener ese crecimiento por un periodo prolongado, o si tal crecimiento se debe solamente a circunstancias externas y, en consecuencia, se desvanecer\u00e1 apenas el ciclo econ\u00f3mico internacional haya cambiado de signo.<\/p>\n<p>Somos conscientes, por otra parte, que la superaci\u00f3n de esas insuficiencias nos podr\u00e1 permitir crecer a un ritmo m\u00e1s acelerado. No nos garantiza, sin embargo, que ese mayor crecimiento vaya a beneficiar a los m\u00e1s necesitados de entre los habitantes de nuestra regi\u00f3n y que, por el contrario, simplemente contribuya a aumentar las desigualdades ya existentes. Es preciso recordar a este respecto que no es la primera vez que democracia y crecimiento coinciden en nuestro continente; que a principio de los a\u00f1os noventa ya tuvimos una situaci\u00f3n semejante \u2013con una democracia que entonces renac\u00eda entre nosotros- y que en esa oportunidad las esperanzas de millones de latinoamericanos y caribe\u00f1os se vieron frustradas.<\/p>\n<p>Y la tendencia actual al respecto no puede dejar de ser preocupante. Por ejemplo, estudios de la misma CEPAL sobre el cumplimiento de las metas del milenio nos muestran que los pa\u00edses m\u00e1s pobres de nuestro hemisferio son los que van quedando rezagados en su cumplimiento y que por lo tanto es bastante probable que en el futuro se extienda la brecha entre ellos y los pa\u00edses m\u00e1s ricos. Es posible constatar, por otra parte, que incluso en aquellos pa\u00edses de mayor crecimiento no se ha visto un mejoramiento sustantivo de la distribuci\u00f3n del ingreso o una disminuci\u00f3n importante de la pobreza, no obstante que la pobreza efectivamente haya disminuido en el \u00faltimo a\u00f1o de manera sensible en toda la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n soy consciente de que no ayuda a lograr el objetivo del crecimiento el clima de incertidumbre que, respecto de las pol\u00edticas econ\u00f3micas y p\u00fablicas, se crea muchas veces en nuestros pa\u00edses. Contrariamente a lo que muchos creen, el capital \u2013es decir los recursos de inversi\u00f3n necesarios para el crecimiento- no es atra\u00eddo exclusivamente por la perspectiva de la ganancia, que ciertamente tiene que existir, sino tambi\u00e9n por la estabilidad pol\u00edtica, la seguridad y la certeza de las reglas del juego. Si quienes pueden invertir en nuestra regi\u00f3n en emprendimientos de largo plazo sienten que su inversi\u00f3n puede ser amenazada por cambios en las reglas del juego o por la corrupci\u00f3n o la delincuencia, ciertamente no invertir\u00e1n, lo que significa que desperdiciaremos esos recursos. Por el contrario, los \u00fanicos recursos que en esas condiciones podremos aspirar a recibir ser\u00e1n aquellos de corto plazo o especulativos que la mayor parte de las veces no dejan beneficio alguno a nuestros pa\u00edses.<\/p>\n<p>Muchos de los pa\u00edses citados en estudios recientes como actores de la sociedad del futuro, gozan en la actualidad de menos democracia y muestran peores \u00edndices que los nuestros en materias tan relevantes como pobreza y analfabetismo. Buena parte de los pa\u00edses que son visualizados como base de la industria del futuro tienen hoy centenas de millones de pobres y en pa\u00edses que actualmente son sostenedores de la industria mundial del software la mitad de la poblaci\u00f3n es analfabeta. Uno de los grandes \u201cmilagros\u00bb econ\u00f3micos de nuestros d\u00edas tiene hoy niveles de desnutrici\u00f3n equivalentes a los del \u00c1frica subsahariana. Sin embargo son sistemas estables que ejercen reglas del juego claras y que est\u00e1n disponibles para permanecer dentro de las actualizaciones de la globalizaci\u00f3n. Esas son las caracter\u00edsticas que garantizan su condici\u00f3n de actores del futuro.<\/p>\n<p>En nuestro caso, lamentablemente, no es esa la imagen que ofrecemos. Experimentamos la realidad de unas econom\u00edas estables, pero acompa\u00f1ada de la percepci\u00f3n de que en muchos casos esa estabilidad no est\u00e1 garantizada debido a la falta de consenso respecto de sus instrumentos. Por ello es que no puede dejar de llamar la atenci\u00f3n favorablemente que al analizar los pron\u00f3sticos previos a las \u00faltimas elecciones presidenciales habidas en la regi\u00f3n, se pueda distinguir como com\u00fan denominador la afirmaci\u00f3n de que cualquiera hubiese sido su resultado no se habr\u00eda modificado la pol\u00edtica econ\u00f3mica del pa\u00eds correspondiente. Y se trataba de elecciones en pa\u00edses tan determinantes de la econom\u00eda regional como Brasil y M\u00e9xico. Esa es la seguridad que nuestros pa\u00edses deben ofrecer si quieren captar los recursos que necesitan para desarrollar su infraestructura o su energ\u00eda; si buscan captar las inversiones de largo plazo que requieren para asegurar un crecimiento estable. La seguridad de que nuestras econom\u00edas son estables porque nuestras pol\u00edticas b\u00e1sicas tambi\u00e9n lo son.<\/p>\n<p>2.- Los l\u00edmites de la integraci\u00f3n<\/p>\n<p>El proceso de integraci\u00f3n regional y subregional presenta un panorama muy diverso en distintas partes del hemisferio. El CARICOM, por ejemplo, enfrenta hoy d\u00eda la discusi\u00f3n acerca del tr\u00e1nsito desde el mercado \u00fanico hacia la econom\u00eda com\u00fan y en Am\u00e9rica Central cada d\u00eda se hacen mayores progresos en materia de integraci\u00f3n en un sentido amplio que incluye, adem\u00e1s de los temas econ\u00f3micos, temas migratorios y de otro tipo. El NAFTA, por su parte, es hoy una realidad que nadie puede negar y en las elecciones recientes en Canad\u00e1 y M\u00e9xico no se escuch\u00f3 siquiera una voz que clamara por volver atr\u00e1s en ese terreno; m\u00e1s bien al contrario, lo que se pudo o\u00edr fueron proposiciones para perfeccionar el sistema.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, el problema y el desaf\u00edo, en este caso, competen especialmente a Am\u00e9rica del Sur donde es posible identificar una tendencia negativa en los \u00faltimos a\u00f1os, un cierto decaimiento de las pol\u00edticas reales de integraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo cierto es que en Am\u00e9rica Latina se ha ido c\u00edclicamente de una pesimista comparaci\u00f3n con Europa a euf\u00f3ricas declaraciones relativas a la inminencia de una integraci\u00f3n \u201caqu\u00ed y ahora\u201d, sin que se visualice una efectiva disposici\u00f3n ni de sacar las ense\u00f1anzas que derivan de la experiencia europea ni de avanzar realmente en un proceso integrador. Todo ello resulta a\u00fan m\u00e1s lamentable si se considera que este hemisferio, y sobre todo el Sur del hemisferio, comenz\u00f3 a hablar de integraci\u00f3n mucho antes que Europa para quedar luego tremendamente atrasado con relaci\u00f3n a \u00e9sta [8]. Un fen\u00f3meno cuya \u00fanica explicaci\u00f3n parece ser que, a diferencia de Europa, en Sur Am\u00e9rica se ha optado siempre por detener el proceso ante cualquier escollo \u2013grande o peque\u00f1o- que se haya encontrado en el camino y esas detenciones, en no pocas oportunidades, han llevado a dram\u00e1ticos retrocesos.<\/p>\n<p>Por contraste, si observamos a la Uni\u00f3n Europea podremos constatar que se trata de un proceso de integraci\u00f3n que nunca se ha detenido. Ha sido criticado y duramente en muchos pa\u00edses de la Uni\u00f3n, ha tenido altos y bajos, ha atravesado por enormes problemas pero siempre ha seguido adelante Nuestra historia en cambio, como he se\u00f1alado, es una historia de avances y retrocesos cuya \u00fanica explicaci\u00f3n razonable es que, a diferencia de Europa, nosotros hemos tendido a eludir los verdaderos problemas que trae consigo un proceso integrador<\/p>\n<p>El primero y quiz\u00e1 principal entre esos problemas es, quer\u00e1moslo o no, el de la reticencia ante la \u201csupranacionalidad\u201d, o si se prefiere la resistencia a ceder soberan\u00eda para alcanzar la integraci\u00f3n. Y si algo demuestran todas las experiencias exitosas en este terreno es que no puede haber una integraci\u00f3n real sin una cesi\u00f3n igualmente real de soberan\u00eda.<\/p>\n<p>Todos los temas comerciales son potestad de la Uni\u00f3n Europea y no de sus pa\u00edses miembros. \u00bfContamos con algo parecido en Am\u00e9rica Latina? Por cierto que no y ni siquiera so\u00f1amos con tenerlo. En una regi\u00f3n en la que ni siquiera tenemos mecanismos de soluci\u00f3n de controversias, existe una mucha menor disposici\u00f3n \u2013sobre todo en el Sur- de entregar a alguna entidad supranacional atribuci\u00f3n alguna en materia econ\u00f3mica o comercial.<\/p>\n<p>El segundo gran problema es que aparentemente se cree que, por ser la integraci\u00f3n econ\u00f3mica una situaci\u00f3n en la que todos han de ganar, nadie tendr\u00e1 que pagar por ella. Se trata sin duda de un error, pues no habr\u00eda habido integraci\u00f3n europea si algunos pa\u00edses no hubiesen aportado el dinero necesario para financiarla. Es m\u00e1s: no habr\u00eda habido integraci\u00f3n europea si desde los a\u00f1os cincuenta y hasta hoy d\u00eda, algunos pa\u00edses no hubieran estado dispuestos a pagar ingentes sumas de dinero para financiar los costos que, para la agricultura de otros pa\u00edses, ten\u00eda esa integraci\u00f3n. Y, as\u00ed como financiaron ese esfuerzo en materia agr\u00edcola, los mismos pa\u00edses financiaron un amplio conjunto de otras materias de presupuesto com\u00fan europeo, teniendo siempre en consideraci\u00f3n que ese gasto presente iba a redundar en enormes beneficios futuros.<\/p>\n<p>Guardando las distancias, no hay mucha diferencia entre esa situaci\u00f3n y la de Am\u00e9rica del Sur hoy d\u00eda. Tambi\u00e9n entre nosotros hay pa\u00edses grandes y peque\u00f1os y pa\u00edses que cuentan con m\u00e1s recursos que otros. Y si no existe disposici\u00f3n a replicar de alguna manera esos \u201cAcuerdos Diferenciados\u201d en que no todos contribuyen o se benefician en la misma proporci\u00f3n, no se va a llegar muy lejos en materia de integraci\u00f3n efectiva.<\/p>\n<p>El tercer problema dice relaci\u00f3n con una suerte de obsesi\u00f3n maximalista respecto de la integraci\u00f3n. La obstinaci\u00f3n con que se plantea que, desde un inicio, \u00e9sta debe ir \u201cdesde el R\u00edo Grande hasta la Tierra del Fuego\u201d. Lo cierto es que, en Europa, un acuerdo que hubiese ido desde el B\u00e1ltico hasta las Islas Griegas no habr\u00eda prosperado jam\u00e1s: la integraci\u00f3n europea es lo que es porque ha avanzado en forma paulatina. Y justamente por ello es que, entre nosotros y no obstante sus dificultades, son tan promisorios los acuerdos subregionales: el MERCOSUR o la Comunidad Andina son m\u00e1s reales y generan m\u00e1s esperanza que la ilusi\u00f3n de unificar, de una vez, al conjunto del continente. Esperando las condiciones para alcanzar esa integraci\u00f3n \u201cde una vez\u201d s\u00f3lo se puede terminar en la condici\u00f3n de una flota que marche a la velocidad del barco m\u00e1s lento; una situaci\u00f3n que \u00fanicamente sirve para que todo el continente termine rezagado. Por el contrario, es mi firme convicci\u00f3n que los pa\u00edses que est\u00e9n dispuestos a avanzar m\u00e1s r\u00e1pido deben integrarse entre s\u00ed a la mayor velocidad posible. Y debe tenerse consciencia de que, para avanzar r\u00e1pido, inevitablemente se deber\u00e1 enfrentar temas a\u00fan m\u00e1s complejos, como el de la integraci\u00f3n de las pol\u00edticas econ\u00f3micas porque ciertamente es muy dif\u00edcil, sino imposible, lograr la integraci\u00f3n entre pa\u00edses que no lleven adelante pol\u00edticas similares. En suma, para integrarse los pa\u00edses tienen que tener algo o mucho en com\u00fan; se trata de un factor que tambi\u00e9n nos muestra la integraci\u00f3n europea: que la integraci\u00f3n ocurre entre pa\u00edses que son afines antes de integrarse.<\/p>\n<p>3.- El desaf\u00edo de la democracia<\/p>\n<p>Ninguna de las situaciones que podr\u00edan calificarse como efectivamente cr\u00edticas vividas por Am\u00e9rica Latina en los \u00faltimos a\u00f1os fue provocada por revoluciones o golpes militares o tuvo una ra\u00edz ideol\u00f3gica, sino que se originaron en momentos de descontento popular que terminaron por expresarse de manera tumultuaria. Tal descontento est\u00e1 bastante extendido entre la gente com\u00fan, que observa, con una impaciencia creciente la ineficiencia y a veces tambi\u00e9n la corrupci\u00f3n de sus gobiernos, no obstante que ellos hayan sido generados democr\u00e1ticamente o que gobiernen con estricta observancia de la Constituci\u00f3n y las leyes.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica no es s\u00f3lo materia de ideas o valores sino tambi\u00e9n, y mucho m\u00e1s importante, de resultados que sean ben\u00e9ficos para el pueblo. Y es all\u00ed en donde algunos de nuestros gobiernos y algunas de nuestras elites pol\u00edticas han fallado, porque para hacer un buen gobierno no basta con sentir y comportarse como un dem\u00f3crata: el verdadero desaf\u00edo es mantener la estabilidad de la democracia proveyendo al mismo tiempo a los ciudadanos de todos aquellos beneficios y soluciones a sus problemas que esa misma democracia les promete. Eso es lo que yo entiendo por gobernabilidad: un tema que concierne a la eficacia y a la eficiencia de los gobiernos y que, como acabo de decir, en mi juicio es la condici\u00f3n necesaria para abordar luego la superaci\u00f3n de todos nuestros restantes desaf\u00edos.<\/p>\n<p>El primero de ellos es ser conscientes de que la ampliaci\u00f3n de la democracia y sus instituciones son justamente las primeras obligaciones de un gobierno democr\u00e1tico. Para ello son un requisito imprescindible la participaci\u00f3n y el consenso. Por el contrario, la exclusi\u00f3n y a veces la represi\u00f3n del adversario son un seguro camino para el debilitamiento de las instituciones democr\u00e1ticas. Esta obligaci\u00f3n no siempre es tenida en consideraci\u00f3n por nuestros gobernantes que, con alguna frecuencia y sin importar su historial democr\u00e1tico previo, no bien adquieren el favor de la mayor\u00eda caen en la tentaci\u00f3n de buscar formas de ampliaci\u00f3n de sus potestades o de prolongaci\u00f3n de sus mandatos m\u00e1s all\u00e1 de sus l\u00edmites originales. Al actuar de esta manera estos gobiernos, aunque hayan sido electos democr\u00e1ticamente, no gobiernan de manera democr\u00e1tica pues no cumplen con el primer deber de un gobierno democr\u00e1ticamente electo: ejercer el poder de la misma manera democr\u00e1tica, ampliando la libertad mediante la inclusi\u00f3n, la transparencia y la participaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Debo anotar que no se trata de un fen\u00f3meno que afecta s\u00f3lo a nuestra regi\u00f3n pues, como ha se\u00f1alado Fareed Zacharia [9], existen en la historia muchos casos de gobiernos que han sido electos por una clara mayor\u00eda y luego, casi siempre con el apoyo complaciente de esa misma mayor\u00eda, han suprimido la libertad de expresi\u00f3n, limitado la libertad de prensa y en general de disidencia, han promovido o tolerado la discriminaci\u00f3n y han violado los derechos humanos. Se trata de gobiernos que han sido electos democr\u00e1ticamente pero que no han gobernado de manera democr\u00e1tica. El tema, por cierto, ha abierto una discusi\u00f3n te\u00f3rica \u2013de la que el propio Zacharia no ha sido ajeno- entre quienes sostienen que basta que un gobierno se constituya democr\u00e1ticamente para que su legitimidad est\u00e9 garantizada y quienes afirman que para legitimarse democr\u00e1ticamente los gobiernos deben adem\u00e1s practicar un ejercicio democr\u00e1tico del poder del que est\u00e1n investidos.<\/p>\n<p>La Organizaci\u00f3n de los Estados Americanos tiene una posici\u00f3n s\u00f3lidamente consolidada sobre este punto, expresada en su Carta Fundamental y reafirmada en la Carta Democr\u00e1tica Interamericana aprobada por los cancilleres de las Am\u00e9ricas en septiembre de 2001. En esta \u00faltima se establece: \u201cson elementos esenciales de la democracia representativa, entre otros, el respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales; el acceso al poder y su ejercicio con sujeci\u00f3n al estado de derecho; la celebraci\u00f3n de elecciones peri\u00f3dicas, libres, justas y basadas en el sufragio universal y secreto como expresi\u00f3n de la soberan\u00eda del pueblo; el r\u00e9gimen plural de partidos y organizaciones pol\u00edticas; y la separaci\u00f3n e independencia de los poderes p\u00fablicos\u201d. Y agrega: \u201cSon componentes fundamentales del ejercicios de la democracia la transparencia de las actividades gubernamentales, la probidad, la responsabilidad de los gobiernos en la gesti\u00f3n p\u00fablica, el respeto por los derechos sociales y la libertad de expresi\u00f3n y de prensa\u201d.<\/p>\n<p>La implementaci\u00f3n plena de esta carta Democr\u00e1tica es indispensable para la creaci\u00f3n de un clima de democracia estable en la regi\u00f3n. Es la v\u00eda para garantizar a todos, a los ciudadanos en primer lugar y al entorno internacional luego, de que estos pa\u00edses no s\u00f3lo realizan elecciones democr\u00e1ticas, sino que tambi\u00e9n son capaces de mantener una institucionalidad estable, en que las pol\u00edticas, las leyes y las formas de gobierno no var\u00edan.<\/p>\n<p>Dentro de esta institucionalidad, la separaci\u00f3n clara de los poderse p\u00fablicos y, en especial, la independencia del Poder Judicial y de los organismos de control p\u00fablico es indispensable. La falta de acceso a la justicia es una de las principales frustraciones de los ciudadanos en Am\u00e9rica Latina. Tambi\u00e9n es preocupante la tendencia a usar la judicatura para fines pol\u00edticos, sea por parte de los gobiernos para fortalecer su poder o de sus adversarios para atacarlos indebidamente<\/p>\n<p>Por otra parte los sistemas mediante los cuales las autoridades son electas suelen no considerar la necesidad de mayor\u00edas estables y, por el contrario, crean condiciones inestables que se mantienen s\u00f3lo mientras los gobiernos son exitosos. La debilidad de los partidos y otras organizaciones intermedias tiende a acentuar el problema. Como los partidos no son representativos y por lo general no gozan de una gran disciplina interna, las mayor\u00edas cambian frecuentemente y no es posible conformar coaliciones pol\u00edticas estables. La debilidad del sistema convierte a la lucha por el poder en el \u00fanico elemento constante, dejando poco espacio al compromiso y a la toma de decisiones de largo plazo.<\/p>\n<p>Por ello una condici\u00f3n de la gobernabilidad en nuestra regi\u00f3n es la generaci\u00f3n de sistemas pol\u00edticos que permitan una participaci\u00f3n amplia y faciliten la formaci\u00f3n de coaliciones s\u00f3lidas y gobiernos mayoritarios. Esto, a su vez, demanda de los partidos pol\u00edticos una mayor representatividad popular y la capacidad de participar en la formaci\u00f3n de esas mayor\u00edas.<\/p>\n<p>4.- El Desaf\u00edo de la gobernabilidad.<\/p>\n<p>Am\u00e9rica Latina y el Caribe tienen hoy democracias elegidas por voto secreto y universal de todos sus ciudadanos. Debe ahora avanzar mucho m\u00e1s hacia la forja de democracias institucionalmente estables, dotadas de efectivo balance de poder, control interno y ejercicio pleno de la ciudadan\u00eda pol\u00edtica, civil y social.<\/p>\n<p>Los gobiernos deben gobernar democr\u00e1ticamente, pero tambi\u00e9n deben ser capaces de gobernar realmente. Dicho de otra manera, para ser eficaz en su cometido, un gobierno electo democr\u00e1ticamente debe tener el poder y las condiciones de regir de manera efectiva en su pa\u00eds. Esto dice relaci\u00f3n con el estado de derecho y tambi\u00e9n con el fortalecimiento de las instituciones pol\u00edticas y los sistemas de representaci\u00f3n y, particularmente, con la existencia de instituciones p\u00fablicas permanentes que sean realmente respetadas. El crecimiento, la generaci\u00f3n de empleo, la entrega de certezas para la inversi\u00f3n de capitales, la integraci\u00f3n, los problemas de pobreza, discriminaci\u00f3n y delincuencia, son todas cuestiones que pueden ser solucionadas con la aprobaci\u00f3n y aplicaci\u00f3n democr\u00e1tica de pol\u00edticas p\u00fablicas eficaces, eficientes y en las que deber\u00eda considerarse la opini\u00f3n, la participaci\u00f3n y los derechos de todos. Para estar a la altura de esa empresa, sin embargo, los gobiernos de Am\u00e9rica Latina deben todav\u00eda satisfacer algunos requisitos y desarrollar algunas capacidades que se constituyen en requisitos y condiciones de la gobernabilidad.<\/p>\n<p>Este es un problema de dif\u00edcil superaci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina y el Caribe, pues muchos pa\u00edses de la regi\u00f3n no est\u00e1n en condiciones de exhibir leyes b\u00e1sicas o instituciones formalmente capaces de sacar adelante pol\u00edticas p\u00fablicas. Muchas veces esas instituciones son ineficientes, demasiados \u201cpolitizadas\u201d o simplemente no son respetadas. Un poder judicial independiente, un Contralor General con poderes suficientes, un sistema impositivo justo y transparente y una fuerza policial eficiente y no corrupta son algunas de las instituciones que, en nuestras democracias, suelen existir en el papel pero no en la realidad.<\/p>\n<p>Un segundo requisito de la gobernabilidad es hoy, m\u00e1s que nunca, la transparencia y la probidad en el ejercicio de la funci\u00f3n p\u00fablica. S\u00f3lo unos pocos pa\u00edses de nuestra regi\u00f3n escapan a una historia de mal gobierno y aprovechamiento de la funci\u00f3n p\u00fablica para beneficio personal. Debo declarar que creo que en esta materia se ha progresado significativamente en los \u00faltimos a\u00f1os y a ello no sido ajena la implementaci\u00f3n de la Convenci\u00f3n Interamericana Contra la Corrupci\u00f3n, cuyo seguimiento corresponde a la OEA. Pero tambi\u00e9n es un hecho que subsisten a\u00fan focos graves de corrupci\u00f3n que, de no ser corregidos a tiempo, corren el riesgo de extenderse al conjunto de las instituciones en varios pa\u00edses.<\/p>\n<p>El problema de la corrupci\u00f3n es tambi\u00e9n de imagen; una vez que la poblaci\u00f3n se ha formado la convicci\u00f3n de que sus autoridades son corruptas, toma mucho tiempo convencerla de que esas pr\u00e1cticas han sido superadas. La opini\u00f3n p\u00fablica tiende a ver m\u00e1s corrupci\u00f3n de la que hay y la raz\u00f3n de ello es muchas veces la falta de transparencia y rendici\u00f3n adecuada de cuentas en la actividad gubernamental. Por eso hablamos en conjunto de probidad y transparencia. La autoridad debe estar siempre sometida a escrutinio p\u00fablico y ser capaz de dar cuenta tambi\u00e9n p\u00fablica de todas sus actividades a trav\u00e9s de mecanismos serios, t\u00e9cnicamente eficaces y apartados de la lucha pol\u00edtica cotidiana.<\/p>\n<p>Un tercer requisito de la gobernabilidad es que, para ser eficaces en su cometido, los gobiernos deben estar dotados de los instrumentos necesarios. Algo que tampoco ocurre satisfactoriamente con relaci\u00f3n a buena parte de los gobiernos de la regi\u00f3n, que vieron disminuir significativamente los medios institucionales o materiales con los que anta\u00f1o pod\u00edan enfrentar buena parte de los problemas a los que deb\u00edan dar soluci\u00f3n como parte de su mandato esencial. El fen\u00f3meno se explica por la reducci\u00f3n, exagerada en muchos casos, del tama\u00f1o del Estado.<\/p>\n<p>Uno de los efectos de las reformas de los a\u00f1os noventa en muchos pa\u00edses del mundo en desarrollo fue la desaparici\u00f3n de los aparatos estatales gigantes, lo que constituy\u00f3 un cambio positivo toda vez que la mayor\u00eda de esas estructuras estatales estaban a cargo de actividades productivas costosas, ineficientes o que pod\u00edan ser manejadas mucho mejor por el sector privado. Sin embargo, bajo la consigna importada de que el Estado era parte del problema y no de la soluci\u00f3n, una nueva noci\u00f3n, la de \u201cgobierno peque\u00f1o\u201d, sustituy\u00f3 a la de Estado peque\u00f1o y termin\u00f3 convertida en una cuesti\u00f3n de principios. Sobre esa base se desmantelaron y empobrecieron servicios contribuyendo as\u00ed a aumentar el n\u00famero de pobres e indigentes y reduciendo la calidad de la atenci\u00f3n que el Estado debe a sus ciudadanos y que ellos esperan y exigen.<\/p>\n<p>La desaparici\u00f3n de estas actividades gubernamentales, sin ser substituidas por nada que cubriera las necesidades que ellas atend\u00edan, ha generado una sensaci\u00f3n de gran inseguridad en las personas, al grado que justamente desde hace una d\u00e9cada muchas encuestas est\u00e1n mostrando que una parte muy significativa de la poblaci\u00f3n vive con altos grados de incertidumbre. Seg\u00fan la encuesta de \u201cLatinobarometro\u201d que he citado antes, m\u00e1s de dos tercios de los latinoamericanos est\u00e1n preocupados por la posibilidad de perder su empleo en los pr\u00f3ximos doce meses. La misma incertidumbre la tienen con relaci\u00f3n a la posibilidad de lograr acceso a alg\u00fan sistema de salud y, lo que es a\u00fan peor, muchos tienen la sensaci\u00f3n de que si bien quiz\u00e1s sus hijos puedan gozar alg\u00fan d\u00eda de esos beneficios, ellos no los conocer\u00e1n jam\u00e1s.<\/p>\n<p>Hoy est\u00e1 claro que el Estado es muy parte de la soluci\u00f3n y que muchos de los problemas que nos afectan, especialmente la reducci\u00f3n de la desigualdad, la provisi\u00f3n de mejores servicios de educaci\u00f3n, salud, agua potable y oportunidades de empleo, depende de la formulaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas destinadas a ampliar y fortalecer la cohesi\u00f3n social. Depende tambi\u00e9n de la presencia, en el aparato del Estado, de funcionarios p\u00fablicos dotados de competencia profesional para el cumplimiento de sus tareas. A la representaci\u00f3n pol\u00edtica que ejercen los mandatarios popularmente electos, debe unirse un servicio civil del Estado capaz de mantener la continuidad y eficacia de la funci\u00f3n p\u00fablica. Convertir la administraci\u00f3n p\u00fablica en un simple premio para los vencedores de las elecciones es un vicio que tambi\u00e9n se practica en el mundo desarrollado, pero que debe ser erradicado para alcanzar los niveles de eficiencia que nuestra gobernabilidad requiere.<\/p>\n<p>Uno de los mitos vinculados al \u201cgobierno peque\u00f1o\u201d es que disminuye las posibilidades de corrupci\u00f3n; y digo mito porque no ha sido esa la experiencia de muchos pa\u00edses del hemisferio durante los \u00faltimos a\u00f1os. De una parte porque ni los Estados ni los gobiernos \u2013grandes o peque\u00f1os- son la \u00fanica fuente o espacio de corrupci\u00f3n: el sector privado es tambi\u00e9n fuente, espacio y v\u00edctima de la corrupci\u00f3n, como han mostrado muchos esc\u00e1ndalos corporativos en los \u00faltimos a\u00f1os en nuestro continente y fuera de \u00e9l. Por otro lado se debe constatar que si bien el Estado puede haber disminuido su importancia como productor directo de bienes y servicios, ha aumentado su capacidad de hacer concesiones y asignaciones de recursos al sector privado, actividades en las que pueden llegar a establecerse asociaciones indebidas entre el dinero y la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Lo cierto es que, en materia de corrupci\u00f3n, el tama\u00f1o de los Estados y de los gobiernos no importa. S\u00ed es importante, en cambio, la existencia de leyes y normas que proporcionen una adecuada respuesta a la necesidad de separar el dinero de la pol\u00edtica; que regulen el lobby; que limiten y hagan transparente el financiamiento de las campa\u00f1as pol\u00edticas; que establezcan la obligatoriedad para la declaraci\u00f3n de ingresos, propiedades e intereses de los servidores p\u00fablicos y que permitan tambi\u00e9n la transparencia de los sistemas de adquisici\u00f3n de bienes y servicios por parte de los gobiernos. Sin elementos de ese tipo, operando de manera permanente y acompa\u00f1ados de un eficiente sistema de contralor\u00eda de las actividades p\u00fablicas, siempre existir\u00e1 la posibilidad que funcionarios de gobiernos -grandes o peque\u00f1os- sean objeto de las presiones y la influencia del dinero.<\/p>\n<p>Quiero concluir esta muy larga presentaci\u00f3n con una nota de optimismo respecto del futuro de Am\u00e9rica Latina y el Caribe, cuya situaci\u00f3n he presentado a veces con tintes de extrema crudeza. Hemos salido hace pocas d\u00e9cadas de situaciones de extrema represi\u00f3n y conflicto. Enfrentamos hoy los tremendos desaf\u00edos de fortalecer nuestra democracia, asegurar el crecimiento, reducir la pobreza y la desigualdad, proteger nuestro medio ambiente y mejorar nuestra seguridad. Son desaf\u00edos pendientes, en mayor o menor medida, en el mundo entero. Creo sinceramente que nuestra regi\u00f3n tiene los medios para lograr superarlos antes que otras, en la medida en que sus l\u00edderes sean capaces de forjar los consensos necesarios para ello y en que en la comunidad internacional se imponga una l\u00f3gica efectiva de cooperaci\u00f3n internacional.<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<br \/>\n[1] Baste citar como ejemplo s\u00f3lo un caso, el de M\u00e9xico, que con m\u00e1s de 103 millones de habitantes es uno de los pa\u00edses m\u00e1s poblados de nuestra regi\u00f3n y en donde la tasa de crecimiento media anual descendi\u00f3 desde 3.0% en la d\u00e9cada 1950 \u2013 1960 a 1.0% en el quinquenio 2000 \u2013 2005, en tanto que la esperanza de vida aument\u00f3 desde 36.2 a\u00f1os en 1930 a 75 a\u00f1os en la actualidad.<\/p>\n<p>[2] \u201cPoorer Nations hill Bear Brunt as World Warms\u201d. Informe del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Clim\u00e1tico, reportado en el New York Times de 1 de Abril de 2007. El mundo desarrollado produce dos tercios del di\u00f3xido de carbono que genera el efecto invernadero y sus consecuencias en t\u00e9rminos de deterioro ambiental, alza de mareas, inundaciones, sequ\u00edas, etc., se sienten directamente en el mundo menos desarrollado. El gasto en energ\u00edas alternativas en los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados deber\u00eda reducir los efectos negativos de su uso en los pa\u00edses en desarrollo; sin embargo no existe una cantidad igual de recursos destinados a esos pa\u00edses para la recuperaci\u00f3n de aquello que ya se ha deteriorado y que s\u00ed se aplica a los pa\u00edses desarrollados. En definitiva, lo que se ha perdido en el mundo desarrollado podr\u00e1 recuperarse; lo que se ha perdido en el mundo en desarrollo por efecto de la contaminaci\u00f3n generada en el mundo desarrollado, no se recuperar\u00e1 jam\u00e1s.<\/p>\n<p>[3] Cuando un latinoamericano aborda un avi\u00f3n norteamericano de l\u00ednea en Miami rumbo al Sur, sabe que dentro de pocos minutos volar\u00e1 sobre la isla de Cuba, pa\u00eds que no tiene relaciones diplom\u00e1ticas con Estados Unidos; sin embargo, sabe tambi\u00e9n que ese paso est\u00e1 permitido y protegido por normas internacionales que ambos pa\u00edses respetar\u00e1n escrupulosamente.<\/p>\n<p>[4] Rodrigo Rato, Director Gerente del Fondo Monetario Internacional, se\u00f1al\u00f3 en una reciente entrevista: \u201cExisten niveles de pobreza que no s\u00f3lo son dram\u00e1ticos desde un punto de vista social y humano, sino que adem\u00e1s crean un impedimento serio al crecimiento macroecon\u00f3mico. Eso es lo que genera inestabilidad pol\u00edtica, porque la combinaci\u00f3n de democracia, crecimiento y desigualdad lleva a la gente a cansarse de esperar\u201d.<\/p>\n<p>[5] La cantidad de inmigrantes de Am\u00e9rica Latina a Estados Unidos ha dado origen a una nueva categor\u00eda racial en el Censo de este pa\u00eds. Bajo el r\u00f3tulo de \u201chispanic\u201d deben registrarse todos aquellos que proceden de Am\u00e9rica Latina, sin perjuicio de su color u origen \u00e9tnico (que tambi\u00e9n deben registrar). La cantidad de latinos convierte a Estados Unidos en el cuarto pa\u00eds de mayor poblaci\u00f3n latina en el mundo, casi a la par con Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>[6] Otro caso especial es el de la Rep\u00fablica Dominicana, muchos de cuyos ciudadanos viven en Estados Unidos, pero en la cual vive una cantidad cercana a los 800.000 inmigrantes haitianos.<br \/>\n[7] \u201cBalance Preliminar\u201d, diciembre de 2006.<\/p>\n<p>[8] La agenda de la \u201cPrimera Conferencia Internacional Americana\u201d, realizada en Washington entre octubre de 1889 y abril de 1890, consideraba temas que hoy todav\u00eda se discuten entre nosotros, tales como la formaci\u00f3n de una liga aduanera entre todos los Estados del continente o una legislaci\u00f3n com\u00fan relativa a temas sanitarios y a propiedad intelectual, patentes y marcas de f\u00e1brica y tambi\u00e9n otros que no han vuelto a discutirse ni parece probable que se discutan en el futuro, como la adopci\u00f3n de una moneda com\u00fan. Por otra parte acord\u00f3, entre sus Recomendaciones a los Gobiernos, otorgar concesiones favorables al desarrollo de operaciones bancarias interamericanas y \u201cmuy especialmente las que sean conducentes al establecimiento de un Banco Internacional Americano\u201d. El Banco Interamericano de Desarrollo finalmente fue creado\u2026 pero en 1959 \u00a1sesenta y nueve a\u00f1os m\u00e1s tarde!<\/p>\n<p>[9]\u201cRise of Illiberal Democracies\u00bb, \u201cForeign Affairs\u201d, 1997.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Jos\u00e9 Miguel Insulza<\/p>\n<p>El autor es secretario general de la Organizaci\u00f3n de los Estados Americanos.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[4,5],"tags":[],"class_list":["post-1429","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura-y-sociedad","category-politica"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v23.2 - 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