Por Emilio Grande (h.).- Después de 33 meses como Presidente de la Nación, la sociedad argentina no puede desconocer la personalidad cínica de Javier Milei, quien en vez de proyectar cómo salir de la difícil encrucijada socioeconómica, utiliza el espacio de los actos públicos y las redes sociales para despotricar con tono ofensivo contra quienes no comulgan con el gobierno nacional como empresarios, políticos, periodistas, entre otros.
En los últimos días, se pronunció vehementemente, aunque sin nombrarlo, contra el principal empresario argentino, Paolo Rocca, accionista y CEO de la multinacional Techint, en el Council of the Americas.
Un relevamiento de su cuenta de la red social X refleja que reprodujo 335 mensajes contra la prensa entre el lunes 17 y el domingo 23, escribió otros 26 textos propios y aludió 21 veces al periodismo, siempre con tono despectivo, en los dos discursos y la entrevista que dio entre el jueves y el sábado. Apuntó a 16 periodistas con nombre y apellido, y cuestionó 9 empresas de comunicación. A Marcelo Bonelli lo trató de “mierda humana mal cagada” en un posteo escrito por él, en un intento por desacreditar la columna de análisis publicada en Clarín el viernes 21 de agosto.
¿Cómo se explican estas nefastas reacciones de la máxima autoridad de la República Argentina? ¿Cómo pedir cordura y diálogo en distintos ambientes sociales de la vida nacional? ¿Cuál es el ejemplo que le da a los niños, adolescentes y jóvenes?
Más allá del fuerte ajuste que incluyó la no emisión monetaria, bajar la inflación y el superávit fiscal, en el fondo Milei muestra la impotencia política que tiene para resolver los problemas crónicos con más de la mitad de la población no llega a fin de mes, está endeudada con las tarjetas de créditos y las plataformas electrónicas, y los salarios siguen por debajo de la inflación mensual.
El modelo económico está siendo cuestionado internamente por el ex jefe de Gabinete, Guillermo Francos, la senadora Patricia Bullrich, el actual jefe de Gabinete Diego Santilli, el ministro de Economía Luis Caputo, entre otros.
La última medición de la opinión pública argentina, que hacen habitualmente Bloomberg y la agencia brasileña AtlasIntel, con repercusión en el ámbito de los empresarios e inversores, señaló que la aprobación de Milei está en el 37%. La opinión sobre la situación de la economía es negativa para un 70% de la sociedad. Solo el 26% de los argentinos cree que la economía mejorará en los próximos seis meses.
Al mismo tiempo, está mejorando la imagen de Axel Kicillof, cuya imagen positiva está empatada con la de Milei; comparten la misma imagen negativa, que es del 59%. Patricia Bullrich conserva el liderazgo de la imagen positiva y supera al Presidente.
De cara a las próximas elecciones presidenciales de 2027, ¿cómo jugarán políticamente la vicepresidente Victoria Villarruel y el ex presidente Mauricio Macri? Ambos disputan el mismo espacio de votantes que La Libertad Avanza.
¿Milei profundizará el modelo con las reformas sin tener en cuenta las demandas sociales postergadas de vastos sectores sociales? ¿Cambiará el tono discursivo presidencial, pensando en la próxima campaña electoral? ¿La oposición está en condiciones de arrebatarle el poder al mileísmo?
En este contexto, del 8 al 11 de noviembre vendrá a la Argentina el papa León XIV con distintas actividades protocolares, pastorales y religiosas en las ciudades de Buenos Aires, Córdoba y Luján, a las que acudirán millones de personas. ¿Cómo se comportará el Presidente argentino?
Finalmente, el poder en todos los niveles sociales debiera ser esencialmente un servicio a la comunidad, buscando el bien común de la gente por encima de los intereses sectoriales y personales. Lamentablemente, para la mayoría de la dirigencia política el objetivo es perpetuarse en el poder temporal durante algunos años…








