Por Emilio Grande (h.).- En la sesión ordinaria del jueves 18 de diciembre pasado, el flamante bloque de LLA propuso modificar el reglamento interno del Concejo Municipal sobre la dieta de los concejales y los secretarios, que establecía que los concejales percibirán una dieta mensual compensatoria equivalente a 2 veces el RIPTE ($1.178.854 cada uno al mes de octubre), actualizando en los meses de enero y junio de cada año, y fijaba la remuneración de los secretarios de bloque en un 50% de lo que percibe cada concejal como dieta (1 RIPTE).
En la oportunidad, tras la justificación de la edil Milagros Zafra, Maximiliano Postovit presentó las modificaciones al proyecto de origen, que tuvo 7 votos a favor y 2 en contra de LLA.
Los concejales podrán optar por una de las dos modalidades de percepción de la dieta: a) un equivalente a 3 asignaciones categoría 23 del agrupamiento administrativo según el estatuto y escalafón del personal de municipalidades y comunas de la provincia de Santa Fe, aplicándose sobre esa base un porcentaje que podrá variar entre el porcentaje que corresponde al personal de Gabinete como límite inferior y el de secretario como límite superior; b) la dieta de los concejales será el equivalente a un RIPTE, actualizando en los meses de enero y julio de cada año, utilizándose para su cálculo el último dato disponible. El pago de la dieta no le otorga el derecho al cobro del sueldo anual complementario. Si el edil optara por la opción b) se fija la remuneración de su secretario de bloque en el 50% de la dieta que perciba el concejal, equivalente a 1/2 RIPTE.
Ante la consulta de este cronista si cobrarán como los 8 concejales u optarán por el plan B de un RIPTE, Zafra aclaró que “cobraremos la mitad, el resto será donado. En mi caso planeo hacerlo a escuelas y él (por Fabricio Dellasanta) lo va a sortear, según lo prometido en campaña. Por supuesto que todo estará debidamente documentado”.
Por su parte, Dellasanta dijo que “vamos a respetar a rajatabla y al pie de la letra lo que dijimos en campaña. Estamos esperando a ver que hacen los demás, aunque lo sospechamos. Si todos se lo bajan, que sería lo ideal, lo bajamos a 1 RIPTE. De lo contrario, vamos a devolver la diferencia tal como propusimos en el proyecto que presentamos. En los próximos días vamos a anunciar si lo donamos a alguna institución o lo sorteamos como hacía el Presidente (Milei), probablemente entre jubilados de la mínima, maestros, fuerzas de seguridad, empleados del hospital, entre otros. Lo que seguro no va a pasar, como creían los sinvergüenzas, es que los dos de LLA le dejemos la diferencia en la caja del Concejo para que se la gasten en sus propios aumentos y en las inmoralidades que ahí suceden o al Ejecutivo para que siga contratando ñoquis. Hasta que todos se bajen el sueldo, lo vamos a devolver en mano a los pagadores de impuestos, los que nunca se lo debieron haber quitado con escandalosos e inmorales impuestos”.
Conviene recordar que en la ordinaria mencionada hubo fuertes confrontaciones, especialmente entre Juan Senn y Dellasanta, estando en discusión la disponibilidad horaria del trabajo de los concejales, durante el debate por el nuevo régimen de movilidad de autos de alquiler con conductor.
A decir verdad, es un tema delicado y sensible porque los concejales están cobrando de bolsillo entre $3.200.000 y $4.000.000 más el aguinaldo y las cargas sociales. La mayoría de los trabajadores en Rafaela no cobra esas cifras, a excepción de los trabajadores lácteos y cargos jerarquizados de la administración pública (Municipio, Poder Judicial, directivos escolares, entre otros).
Cuando trataron la ordenanza tributaria a fines de noviembre, la vieja conformación decidió congelar los tributos municipales para el primer semestre de 2026, para así aliviar la carga de los contribuyentes. Con la misma lógica, se podrían haber congelado sus haberes por el mismo período de tiempo como un pequeño gesto a la gente que la está pasando mal (jubilados, trabajadores informales y desocupados).








