,

La corrupción es una enfermedad endémica en la Argentina

Se trata del editorial del programa “Sábado 100” por radio El Espectador (FM 100,1) de Rafaela. Llevamos muchos años conviviendo con la lacra de la corrupción, que está enquistada en los gobiernos nacionales de los diferentes signos políticos.

Por Emilio Grande (h.).- No es de ahora ni tampoco se va a exterminar de un día para el otro. Lamentablemente, llevamos muchos años conviviendo con la lacra de la corrupción, que está enquistada en los gobiernos nacionales de los diferentes signos políticos.

A pesar de que el presidente Javier Milei viene cuestionando a la casta política con duros términos de “degenerados, ratas y parásitos”, en una nueva etapa institucional, pero su relato empieza a resquebrajarse con denuncias por corrupción.

Basta mencionar el escándalo de la criptomoneda $Libra con el tweet presidencial y a las pocas horas lo borró donde algunos ganaron y muchos perdieron. Ahora un presunto caso de corrupción en la compra de medicamentos para discapacitados con el primer audio del exdirector de Agencia Nacional de Discapacidad Diego Spagnuolo, quien fue echado del gobierno nacional, estando en el “ojo de la tormenta” Karina Milei y su colaborador Eduardo “Lule” Menem, investigación a cargo del juez federal Sebastián Casanello. Para Lilita Carrió, es la continuidad de la matriz corrupta del menemismo de la década del 90.

Conviene recordar que en 2023 estuvo el escándalo político con las imágenes que exhibieron a Martín Insaurralde con la modelo Sofía Clérici en un yate de lujo en Marbella (España), en medio de costosos regalos y champagne francés, sumado al millonario divorcio del dirigente y la conductora de televisión Jesica Cirio. Con este “yategate”, investigado por el juez federal Ernesto Kreplak de Lomas de Zamora, Insaurralde tuvo que renunciar a la Jefatura de Gabinete de la provincia de Buenos Aires y su postulación a concejal de Lomas de Zamora.

El entonces Ministro de Economía de Alberto Fernández fue denunciado por hechos de corrupción que figuran en el libro de Christian Sanz titulado “Massa confidencial”, donde se cuentan las grandes miserias de corrupción. El autor lo considera peligroso y sin escrúpulos, teniendo vínculos con el narcotráfico en 2013 y enriquecimiento ilícito al comprar un departamento en Bal Harbour, la zona más cara de Miami, y en 2022 compró un haras en 8 millones de dólares en San Andrés de Giles.

Hace unos meses se conoció el fallo histórico de la Corte Suprema de Justicia al confirmar la condena a seis años de prisión e inhabilitación perpetua a ocupar cargos públicos contra Cristina de Kirchner en la causa Vialidad, con arresto domiciliario por tener 72 años, como autora penalmente responsable del delito de administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública. Mientras tanto, siguen los juicios de los Cuadernos por las coimas, Hotesur-Los Sauces y el pacto con Irán.

Se podrían mencionar otros ejemplos. Lo había advertido sin desparpajo el sindicalista gastronómico Luis Barrionuevo en 1990, quien era titular de la Superintendencia de Salud durante el primer gobierno de Carlos Menem, en una entrevista televisiva con el periodista Mariano Grondona: «Tenemos que dejar de robar por lo menos 2 años».

Frente a esta obscena realidad, el entonces obispo Miguel Hesayne advirtió en 2013: «Basta escuchar o leer las noticias de cada día para diagnosticar que la Argentina está enferma, muy enferma. Está enferma en todos los niveles de la sociedad: en relación familiar comenzando por esposos; en relaciones sociales y políticas; en relaciones sindicales y empresariales y hasta en relaciones religiosas. Muchas voces se levantan para dar solución al ´mal argentino´ que corre el riesgo de degenerar en un mal indeleble o crónico que lleve a una Argentina sin solución. Una Argentina sin futuro y que tome el camino de la desaparición como tantos poderosos imperios o naciones que se los recuerda por hazañas pasadas».

En esta compleja trama desahuciada que vivimos los argentinos, hay que agregar otros graves problemas crónicos relacionados sin resolver desde hace muchos años como son la pobreza estructural, del 31,7% en el primer trimestre de 2025, la incertidumbre económica en la que 3 de cada 4 argentinos no llega a fin de mes y no tiene capacidad de ahorro, la angustiante inseguridad en grandes ciudades, localidades pequeñas y zona rural, en otros signos de la crisis terminal de la Argentina…

Archivos
Páginas
Scroll al inicio