Por Emilio Grande (h.).- El domingo 9 de agosto fue la octava y última función de la puesta en escena de “5 di corna y otros amores” del grupo de teatro “Alas”, que dirige Juan Carlos Ceja, en el Centro Cultural “La Obra” (Necochea 494), totalizando unos 400 espectadores.
Se trata de cinco historias disparatadas mechadas con humor e ironía, teniendo autonomía cada una de ellas, pero atravesadas por un hilo conductor, en relación a la convivencia en las parejas, que abordan situaciones desconcertantes y, al mismo tiempo, teñidas de amoríos paralelos con infidelidades, que generan conflictos tan humanos como en la realidad.
Los parlamentos transcurrieron por el teatro clásico con El Decamerón del italiano Giovanni Boccaccio (novelas cortas escritas entre 1351 y 1353), como así también historias contradictorias del presente, verbalizadas entre el español y el italiano, que incluyó música para reflexionar y bailar.
Los cinco relatos abordaron pareja con tenedor (inspirada en la obra de Jesús Campos), blanco y en botella (escena de micro teatro del absurdo), la mujer vengada (basada en la novela del Marqués de Sade), doña Felisa y su amante, y Paganín de Mónaco (los dos últimos El Decamerón de Boccaccio).
El electo estuvo compuesto por Fabiana Beccaría, Ana Colombo, Pablo Comtesse, Ricardo Croce, Nico Ferrero, Vanina Mendoza, María Elena Monroig, Liliana Olivero, Ariel Paredes, Viviana Racca, Gabriel Rodríguez y Florencia Tessaro. En algunos casos tienen una larga trayectoria sobre las tablas rafaelinas y, en cambio, en otros están haciendo sus primeras armas teatrales.
Se trata del grupo de teatro fundado en 1985, que funcionaba en el ISP N°2 de Rafaela, y a partir de 1996 con el actual nombre, dirigido magistralmente por Ceja, quien ese día cumplió 76 años, contando con una vasta carrera como profesor de historia y director del Instituto mencionado, en cuya gestión fue inaugurado el nuevo edificio, ubicado en el barrio Ilolay, en 2013.

“Estamos muy contentos (por la repercusión). Gustavo Poggi, muy buen actor y director teatral, elogió mucho el trabajo grupal; para él era un éxito, destacando que Alas se caracteriza por un gran trabajo en la construcción de actores, diciendo que las cinco historias no todas están en el mismo nivel y valoró el crecimiento de algunos actores respecto al trabajo del pasado. El público en general nos dejó felicitaciones porque está planteado sobre el eje del humor, habla de las parejas, las infidelidades amorosas; algunas historias están ubicadas en tiempo presente y otras a tiempos medievales porque son dos adaptaciones de El Decamerón de Boccaccio. Se hablan cosas serias, pero prima el humor y la farsa”, expresó en el programa “Sábado 100” por radio El Espectador y Next TV.
Crítico del festival de teatro
Esta obra en cuestión bien pudo haberse presentado en el FTR26, pero Ceja es muy crítico, como otros pares de la ciudad que lo dicen en voz baja, sobre el criterio de selección de las obras del Festival de Teatro de Rafaela, que empezó en 2005 y continúa como política de Estado, a pesar del cambio de gobierno municipal a fines de 2023.
“Sinceramente, yo no confío en el equipo de selección ni en la objetividad de Gustavo Mondino (director artístico). Lo puedo respetar como un hacedor, no puedo dejar de reconocer el lugar que ocupa y probablemente se lo haya ganado, aunque está repartido en un grupo hace ya varios años. Yo no confío en ellos porque los conozco y se han manifestado antes de estar en este lugar. Aún con márgenes de error, intuyo lo que ellos piensan de las distintas partes de la cultura y sus hacedores. Mis trabajos pueden ser limitados, pero yo he llegado a una edad (cumplió 76 años el domingo último) que no voy a tirar mi trabajo a los perros”, remarcó.
Sobre cómo se cambia este criterio de selección de obras, en la que estuvo previamente Marcelo Allasino y ahora Mondino (ambos del Centro Cultural La Máscara), “ellos no tienen tiempo de función, pueden ser reeditados permanentemente. Lo que (Marcos) Corach (ex funcionario del PJ) había inventado antes de irse de la función (pública municipal) era una selección que ahora no se hace más, la sacó porque había un poquito de murmullo y entonces inventó un concurso que obviamente ganó Mondino”.
Y agregó: “los directores o equipos artísticos de cine, teatro y otras actividades a nivel internacional han pasado décadas conduciendo, pero nadie tiene el poder absoluto. El festival está hecho por la Municipalidad de Rafaela, que más allá de reconocer el poder al director artístico, sigue siendo una política de Estado, que tiene a un Ejecutivo con delegados que son los secretarios. El Intendente (Viotti) y la Secretaria (Becchio) no entienden demasiado de cultura y menos de teatro, y nada pueden decir de esa mesa (de selección). Entiendo que hay que conversar un poco más (con otros sectores)”.
A decir verdad, Ceja no es un improvisado teatral y se puede estar de acuerdo o no con sus obras. Es un referente cultural de nuestra ciudad y debe ser tenido en cuenta, como otros pares, para la formación de un equipo técnico en la selección de las obras del Festival de Teatro de Rafaela.








