Por Emilio Grande (h.).- Este jueves 27 de agosto se conmemoró el Día Nacional de la Comunidad Empresarial, instituido por ley del Congreso Nacional en recordación y homenaje a Enrique Shaw (1921-1962), fundador de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) y empresario argentino que será beatificado próximamente.
En este sentido, en distintos lugares de la Argentina celebraron el aniversario de la muerte de Shaw, organizadas por ACDE. En el caso de la diócesis de Rafaela, se ofició una misa en la Catedral San Rafael, presidida por el asesor espiritual Alejandro Sola (párroco de Sagrado Corazón) concelebrada por Fabián Ribero (párroco de Villa Minetti y director diocesano de las misiones), en la que participaron algunos integrantes de ACDE Rafaela.

“Hoy la Iglesia celebra la memoria de Santa Mónica, pero también en nuestro país el día de la comunidad empresaria porque el 27 de agosto de 1962 fue el fallecimiento de Enrique Shaw, un empresario argentino que ha sido reconocido por sus virtudes cristianas y también está en proceso pronto de beatificación. Es el primer caso de un laico empresario en Argentina”, destacó Sola durante la homilía.
Y agregó: “cuando hablamos de comunidad empresaria no tenemos que imaginar necesariamente grandes empresas. Tenemos que ir como a la raíz de lo que significa la vocación emprendedora que Dios ha puesto en todos nuestros corazones y forma parte de su llamado de participar con Él ante la transformación de la creación y de la dignificación de los demás, poniendo al servicio nuestras capacidades y talentos. Santa Mónica tuvo una gran empresa con Agustín y el fruto que surgió hasta de las lágrimas derramadas por su hijo”.
“Qué lindo descubrir que Dios nos hace parte de esa obra grande del Reino y no solamente de la transformación de la realidad material sino de los corazones: ser instrumentos, ayudar al Señor para que se humanicen las realidades que vivimos”, remarcó.
“Lo que nos cuenta el evangelio. Este servidor está puesto al frente del personal, en el caso de un empresario; el buen servidor es el que se ocupa de su trabajo, es fiel a la misión que se le asignó y da vida dónde está. La vida de Enrique Shaw fue marcada no solamente por la vida en abundancia que dio por la gran familia que tuvo, cómo dejó una huella en el corazón de sus seres queridos, cómo transformó el ámbito de su trabajo en una comunidad y en una familia”, expresó.
“Cuando él pasó por una enfermedad, que finalmente después lo lleva a la muerte, siendo joven, murió a los 41 años; cerca de 200 obreros se ofrecen para ser donadores de sangre para él, que termina diciendo ´llevo en mí, siendo empresario, sangre obrera´. Es un signo de lo que él ha sembrado en el corazón de cada uno de los que estaban bajo su mando”.
Más adelante, Sola dijo que “interpretando la autoridad como aquel que acompaña, que sostiene, que ayuda a los demás a desplegar sus capacidades, que los hace sentir parte de una misma familia. A diferencia de este otro servidor que se dedica a golpear, a aprovecharse de su puesto, a transformar su cargo en un instrumento de opresión. El poder, la capacidad, las responsabilidades son para los cristianos un llamado a ser más servidores. Mientras mayor es la responsabilidad, más personas a cargo, el llamado a amar más y a servir, siendo los últimos”.
Finalmente, “pidamos al Señor la gracia de que este hermano nuestro Enrique, si es su voluntad, pueda llegar al reconocimiento de la Iglesia y pueda ser un motivo que ilumine y anime a tantos que hoy quieren llevar adelante sanos y legítimos emprendimientos, sobre todo los que tienen personas a cargo, para que esta impronta de la humanidad y del Reino siga creciendo en todos los ámbitos, particularmente en las empresas”.
Al final de la ceremonia, Ribero dio su testimonio: “Habitualmente pensamos en las misiones: me voy al norte o a África o soy familia misionera. Enrique fue un gran misionero, un ejemplo de laico joven, comprometido con la Iglesia y el mundo de su época; un hombre de familia que transmitió valores. La dimensión misionera de Enrique Shaw nos tiene que ayudar a vivir la misión desde nuestro lugar: empresario, obrero, docente, cura. No soy más misionero en Villa Minetti donde estoy o en Sagrado Corazón dónde está Alejandro. Cada uno es misionero en el lugar que le toca”.
También se celebraron celebraciones litúrgicas en las ciudades de Paraná, La Plata, Pilar, Catamarca, Mendoza, Santa Fe, Rosario, Salta, Bahía Blanca, Córdoba y Tucumán, Barranqueras, entre otras.
La fecha buscó reconocer el aporte de los dirigentes de empresa argentinos al desarrollo social y económico, inspirados en la figura de Shaw, pionero en promover una vocación empresarial con sentido ético, humano y cristiano, que pusiera a la persona en el centro de las decisiones.
Shaw fue marino, empresario y padre de familia. Desde joven sintió que su misión era vivir la fe en cada ámbito: en su hogar, en la empresa y en la sociedad. Como oficial de la Marina Argentina aprendió el valor del servicio y la disciplina. Luego, en el mundo empresario, trabajó por unir eficiencia con justicia social, convencido de que la empresa debía buscar el bien común y cuidar a cada trabajador como persona.
Fue impulsor de la Acción Católica y cofundador de la ACDE, que acompaña a empresarios a vivir su vocación con valores cristianos, integrando fe, ética y liderazgo. Su vida sencilla y profunda inspira a miles de personas. La Iglesia lo reconoce como venerable siervo de Dios y su causa de beatificación está en camino. ACDE continúa su legado: formar líderes empresarios que hagan de la empresa un lugar de desarrollo humano, crecimiento y servicio a la sociedad.
Conversatorio sobre la IA
El viernes 4 de septiembre a las 18:30 horas será el segundo conversatorio con un abordaje interdisciplinar sobre “Inteligencia artificial bajo la lupa” (oportunidades y riesgos de la IA en un cambio de época) en la UCSE DAR, con entrada libre y gratuita con modalidad presencial y virtual.

Estará a cargo de Juan Pedro Fisanotti (ingeniero en Computación), Gustavo Lubatti (sacerdote diocesano y licenciado en Filosofía), María José Buteler (profesora), Eduardo Bernacchia (camarista y diácono permanente) y Alejandro Bonet (abogado y especialista en el magisterio de la Iglesia).
La actividad es organizada por la Comisión de Desarrollo Humano, ACDE Rafaela, la Pastoral Universitaria, la secretaría de estudio de Encuentro con Cristo y con el acompañamiento de las universidades católicas en Rafaela (UCSE y UCSF).
Se requiere una inscripción previa, siendo el formulario:
https://docs.google.com/forms/d/1bTtfnswulAJep2jJ52D7nsCXQL3DX6KGCaB5CGT33Hc/edit








