Por Emilio Grande (h.).- Este sábado 18 de abril fue presentado el libro “Restaurando nuestra alma” de la restauradora y escritora rafaelina María Inés Adorni, en Faber Libros desbordado de público.
El acto cultural arrancó con la música de Paulo Noé y Giulietta Beltramino con sus charangos, interpretando los temas “Todos juntos” y “Gracias a la vida”, en un lugar ambientando con los trabajos de los participantes de la escuela de arte Crearte, que funciona en la casa de la autora en calle Las Acacias 2191.
El autor de esta crónica recordó que en 2025 mientras estaba editando el libro “En el taller del alfarero” de Holger Zenklussen y Angela Gudiño (estuvieron presentes), María Inés (a quien conoció en 2018 en la restauración de la capilla del Hospital) le propuso que le editara este libro en base a sus columnas publicadas en el sitio web www.sabado100.com.ar y diario Castellanos, que cerraban con la frase “sembrando semillas de fe…”.
Realizó un orden temático dividido en capítulos: una carta de despedida a su amiga Porota, Josefina Chianalino (a quien la considera como «mamá» del corazón), Jesús, la Virgen María, recetas para sanar, consejos, una historia de vida de Oscar Palacios con un testimonio conmovedor, los ángeles y conclusiones.
En su trabajo profesional de artista plástica, restauradora de obras de arte y pintora, María Inés le imprimió una sensibilidad que la transmitió en este primer libro con un mensaje de esperanza, el amor a Dios y servir al prójimo.
Cerró esta parte, leyendo un párrafo de la conclusión del libro: “Gracias a lo que me pasó en el camino de mi vida, aprendí que el espíritu de Dios que habita en mí me da fortaleza y sabiduría para seguir… y seguir ayudando a más almas. Quiero que te dejes llevar, tómale la mano a Jesús, amén”.
A su turno, el párroco de Sagrado Corazón Alejandro Sola realizó la bendición de los ejemplares, destacando la importancia de la restauración del alma en clave de fe cristiana en momentos difíciles del mundo.

Por su parte, la protagonista del libro contó detalles sobre cómo se fue gestando el libro, que partió de las columnas escritas en medio de la plandemia, con un fuerte testimonio sobre el sufrimiento familiar que vivió con el divorcio, la separación de sus tres hijos, volver a empezar sola en su casa con los perros, pero admitió que siempre estuvo acompañada de Jesús y la Virgen María, quienes le proveyeron el auxilio a través de distintas personas amigas.
“Sola, una noche de invierno del 2019, llorando arrodillada frente al arcángel san Rafael, a quien había terminado de restaurar…, le pedí que sanara a mi familia, a mi esposo porque era muy fuerte el dolor que sentía como esposa y madre al ver a mi familia desunida, el odio había entrado a mi casa, el pánico, los hechos de violencia y solo pedía a Dios que hiciera un milagro”, leyó Adorni. Luego de un tiempo, pudo rehacer su vida y se casó por civil con Sergio Brarda.

Después vinieron algunas preguntas de quien escribe esta crónica sobre la génesis del libro, los ejes principales, las recetas para sanar y qué representa la persona de Jesús en su vida, como así también de varios de los presentes, entre ellos del médico Raúl Brinckhaus con un testimonio conmovedor a lo largo de su longeva vida. Adorni remarcó que “vinimos a este mundo para amar, servir y perdonar”.
Finalmente, volvió la música con Claudio Duverne en el piano y la cantante lírica Eliana Bertinetti, interpretando a capela “El clavel del aire blanco”, “Caro mio ben”, “Ave María”, “Cinema Paradiso” y “O mio babbino caso”, ante el fuerte aplauso de los presentes.

El encuentro concluyó con la degustación de una torta decorada con la imagen de la tapa del libro y la firma de los ejemplares vendidos a cargo de María Inés. Hay que destacar que el 25 y 26 de abril este flamante trabajo publicado por la editorial Dunken será presentado en la Feria del libro en la ciudad de Buenos Aires. Al adquirir este libro, una parte se dona al Hogar Don Orione de Rafaela, estando también presente la religiosa María Graciela Pettiti de esa congregación en nuestra ciudad.
Las primeras tres fotos fueron gentileza de Camila Cassina y la última de quien firma la crónica.








