Por Emilio Grande (h.).- En la mañana de este miércoles, se llevaron adelante dos reuniones entre los concejales y los funcionarios municipales, en la sala de sesiones del Concejo.
En primer término, se dialogó sobre un proyecto presentado en el cuerpo legislativo de LLA, proponiendo que las infracciones de tránsito, especialmente las detectadas mediante radares, no puedan ser utilizadas como antecedentes administrativos negativos ni generar consecuencias desfavorables para los ciudadanos, hasta que se compruebe que fueron correctamente constatadas, notificadas, tramitadas y que la sanción se encuentre firme.
El encuentro fue encabezado por Germán Bottero (secretario de Gobierno y Modernización) y los jueces de falta municipales Nicolás Borda Bossana, Claudio Nicola y Alejandro Chiavassa.
Al finalizar, los presentes coincidieron en que la iniciativa no podría prosperar, teniendo en cuenta que la competencia de una ordenanza municipal no puede contradecir una ley provincial.
“La reunión surgió por un proyecto que presentó LLA para regular la renovación de la licencia de conducir respecto a las actas de la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV) que puede llegar a impedir o no el trámite de renovación”, aclaró Chiavassa al término del encuentro.
Y agregó: “la respuesta se puede dividir en dos partes. Las actas de la APSV que no tengan sanción no impiden la renovación de la licencia de conducir. La ilegitimidad o no de los radares es una cuestión que la APSV sostiene que son legales y el Juzgado de Rafaela o el Municipio local no pueden emitir una opinión vinculante respecto de la legalidad de los radares de otras localidades”.
“Tenemos la opinión -continuó- de la Agencia Provincial de Seguridad Vial que considera que los controles de esos radares son legales por las facultades no delegadas de la Provincia a la Nación; es una cuestión constitucional”.
En cambio, “si hay sanción y no está cancelada, le impide renovar la licencia; hay que ver los casos en particular, pero en principio es así”. Por ese motivo, “el proyecto no puede avanzar porque la competencia de la ordenanza municipal no puede contrariar la normativa provincial”.
Actualmente, en nuestra ciudad hay un radar sobre la ruta 34, cerca de la Granja Peretti. “Está homologado y legalizado; no es del Municipio de Rafaela sino de la APSV”, concluyó Chiavazza.

Por su parte, la edil Milagros Zafra, una de las autoras del proyecto de LLA, dijo que “planteamos el proyecto de ordenanza de que se desestimen las multas hechas a través de radares ilegales y los jueces adujeron que no lo podrían implementar si no hay una resolución de la APSV y la ANSV (Agencia Nacional de Seguridad Vial). De manera que, probablemente, se prosiga haciendo una resolución para que las agencias se expidan”.
Zona 30 y ZEC
Posteriormente, se produjo una reunión entre los ediles y María Emilia Vidal (subsecretaria de Desarrollo Urbano y Metropolitano) sobre la propuesta que propone la creación del área central Zona 30, en diferentes lugares de la ciudad, y también la Zona de Estacionamiento Controlado (ZEC).
Respecto a la primera iniciativa pretende que los vehículos circulen a un máximo de 30 kilómetros por hora en algunos puntos de Rafaela: anillo de circulación interna de la Plaza 25 de Mayo, Tucumán desde la intersección con Bv. Santa Fe hasta San Martín, San Martín desde la intersección con Tucumán hasta Bv. Lehmann, Moreno desde la intersección con Bv. Lehmann hasta Arenales, Arenales desde la intersección con Moreno hasta Bv. Roca, Ituzaingó desde la intersección con Bv. Roca hasta Rivadavia, Rivadavia desde la intersección con Ituzaingó hasta Bv. Yrigoyen, Belgrano desde la intersección con Bv. Yrigoyen hasta Constitución y Constitución desde la intersección con Belgrano hasta Bv. Santa Fe. El proyecto fue bien recibido por los funcionarios, aunque se realizarán algunos cambios para su posterior tratamiento en una próxima sesión ordinaria.

Vidal explicó que el proyecto ya venía siendo analizado y que, en el caso de la Plaza 25 de Mayo, el anillo interno contará con una velocidad máxima de 30 kilómetros por hora. Sin embargo, remarcó que “la reducción de velocidad no dependerá únicamente de la colocación de cartelería, sino que deberá estar acompañada por intervenciones urbanas que induzcan a los conductores a circular más despacio. En realidad, no es solo el cartel de Zona 30 y listo, sino acompañado de un montón de elementos de señalización y urbanísticos”.
Como ejemplo, mencionó “las sendas peatonales sobreelevadas y el angostamiento de los carriles, elementos que generan naturalmente una reducción de la velocidad. Y la Zona 30 es como una reglamentación, pero en realidad ya el entorno te acompaña a ir más despacio”.
Respecto de la posibilidad de establecer una zona más amplia con esta modalidad, Vidal planteó que debería implementarse de manera progresiva. Una de las alternativas que se analiza es comenzar por bulevar Santa Fe. “Consideramos que hay que ir de forma progresiva porque si vamos a poner Zona 30 y después no podemos controlarlo o no están dadas las condiciones con estos elementos que hacen que vaya más despacio no va a funcionar”.
Sobre la eliminación de los espacios de estacionamiento del anillo interno de la plaza, modificación contemplada desde el inicio del proyecto de renovación del sector, Vidal señaló que “la decisión responde a una planificación que busca priorizar el espacio verde, al peatón y a la bicicleta. Una decisión fue hacer la ciclovía, un ciclocarril en el anillo interno de la plaza. Esto conlleva que los estacionamientos del perímetro ya no estén”.
La funcionaria aclaró que antes del inicio de la obra, “la modificación fue consensuada con el Centro Comercial e Industrial de Rafaela y estuvieron de acuerdo. Lo que buscamos todos los rafaelinos es que sea una zona para caminar, recreativa, que invite a recorrer no solo la plaza, sino el centro. Se prevé una compensación de los estacionamientos que se sacan en otras zonas a definir”.
Consultada sobre la posibilidad de ampliar la Zona de Estacionamiento Controlado, Vidal descartó que exista actualmente un proyecto del Ejecutivo. “Nosotros no consideramos que sea pertinente ampliar, eso es un pedido del Centro Comercial”, afirmó.
En ese sentido, “primero hay que implementar una mejora. Una mejora incluso del sistema interno, que está ya obsoleto. Entonces, cuando realmente sea un servicio como queremos para el ciudadano, ahí se podrá evaluar y dar una ampliación. Pero por ahora nosotros, desde el Ejecutivo, no”.
Vidal sostuvo que “el Centro Comercial ya presentó una propuesta para ampliar las zonas de estacionamiento y que el Municipio la está analizando junto con información proveniente de Ingeniería de Tránsito y el Observatorio. Estamos como en la misma línea, solo queda definir cuántas dársenas, dónde, para después poder implementarlo”.
Además, Vidal aportó datos sobre el nivel de ocupación de los espacios de estacionamiento. “En las zonas analizadas se registraba alrededor de un 60% de ocupación durante las horas pico de la mañana, lo que dejaba aproximadamente un 40% de los espacios disponibles, y durante la tarde se invierte”.








