Por Emilio Grande (h.).- Mientras la selección argentina de la mano de Lionel Scaloni sigue dando que hablar con el título mundial de 2022 y la clasificación para el próximo mundial de 2026 con jugadores de alto nivel internacional en las mejores ligas europeas, el fútbol doméstico se encuentra enredado en una encrucijada difícil de sortear con Claudio “Chiqui” Tapia a la cabeza, quien está envuelto en negocios y denuncias por corrupción.
Los torneos de la Liga Profesional dejaron de ser un atractivo como existen en otras ligas del mundo, por caso Italia y Brasil con 20 equipos y 4 descensos directos, mientras que en nuestro país son 30 equipos divididos en dos zonas con dos descensos, uno de lo tabla general y el restante por los promedios. Así ascendieron equipos muy chicos como Riestra y Barracas Central, el club de Tapia, como en su momento fue Arsenal cuando la AFA era presidida por Julio Grondona y luego de su muerte “el club de sus amores” terminó en la B metropolitana.
Este modelo se replica en los torneos de ascenso con 36 equipos en la Primera B Nacional divididos en dos zonas de 18 y en el Federal A con 38 equipos divididos en cuatro zonas, donde este año jugaron Atlético, 9 de Julio (ambos peleando por ascender al Nacional B) y Ben Hur (descendido al Regional Amateur).
No se puede soslayar que la corrupción también está enquistada en el fútbol en todas las categorías desde la Primera División hasta el Regional Amateur con muchos arbitrajes muy cuestionables en sus decisiones, ignorando inclusive el VAR en la máxima categoría, que terminan favoreciendo a los equipos beneficiados por el transitorio poder de Tapia y a los clubes que coimean a las ternas arbitrales. Hay que aclarar que este grave problema no es nuevo, sino que viene desde hace varias décadas, pero ahora es demasiado evidente con las redes sociales.
En este contexto, la AFA resolvió por decreto que Rosario Central fuera coronado campeón por ser el puntero de la tabla general. Luego recibió en su estadio a Estudiantes de la Plata y en la pasarela de ingreso los jugadores del “pincha” le dieron la espalda en rechazo a la medida decretada. Juan Verón, presidente de Estudiantes, aseguró que ellos no votaron para asignarle esa copa y después Ignacio Villarroel, vicepresidente segundo de River, dijo que “no hubo votación” durante la reunión de comité ejecutivo de la Liga Profesional en la que se le dio una copa de campeón a Rosario Central. El Tribunal de Disciplina de la AFA sancionó a Verón con 6 meses de suspensión, 2 fechas de suspensión a los jugadores de la pasarela y una multa de $120 millones. El club anunció que impulsará medidas.
Al respecto, el colega Carlos Pagni opinó en su programa televisivo Odisea por La Nación+ que “lo importante no reside en el nepotismo dentro de Barracas Central si no en un detalle que se encuentra en la web de la institución: la mención a Sur Finanzas. Esta financiera, que se encuentra en la camiseta del plantel, pertenece a Daniel Vallejo. Allí, aparentemente, se tramitaría gran parte de la plata negra que se hizo durante el gobierno de Alberto Fernández -por medio del ministro de Economía, Sergio Massa- mediante el retiro de plata del Banco Central, la simulación de operaciones de comercio exterior y el juego de la brecha”.
En este sentido, está la denuncia que presentó la DGI en la Justicia contra Sur Finanzas, la financiera ligada al presidente de la AFA, sigue sumando información en torno a una presunta maniobra de lavado de dinero a través de su billetera virtual que alcanzaría los $ 818.000 millones.
Bernardo Vázquez escribió en diario Clarín que “los datos de la DGI (ARCA) se conocen en medio de la fuerte polémica que envuelve al mundo del fútbol por los manejos de Tapia y Pablo Toviggino. Se los acusa por presuntamente manipular los arbitrajes y beneficiar a ciertos equipos como Barracas de Central y Central Córdoba de Santiago del Estero, vinculados a Tapia y Toviggino, y también a Rosario Central”.
Llamativamente, varios clubes del ascenso, entre ellos Atlético y el “9”, ambos de Rafaela, y las ligas del interior, también adhirió la Liga Rafaelina de Fútbol, salieron a respaldar a la AFA, destacando la gestión, reclamaron respeto institucional y pidieron que se resguarde la estabilidad del fútbol.
Esperemos que algún día se termine con este poder mafioso de Tapia en la AFA, que tiene la anuencia de la mayoría de los clubes y tanto daño le hace al fútbol argentino.







