Declararon de interés municipal al Círculo de Kinesiólogos, Fisioterapeutas y Terapistas Físicos departamento Castellanos

“Luchamos por los derechos de la profesión”, destacó su presidente Ever Olivares, luego de recibir el reconocimiento por el 35º aniversario institucional. También hablaron los concejales Lisandro Mársico y Maximiliano Postovit.

Por Emilio Grande (h.).- En la sesión ordinaria de este jueves los concejales declararon de interés municipal el 35º aniversario Círculo de Kinesiólogos, Fisioterapeutas y Terapistas Físicos departamento Castellanos. Estuvieron presentes integrantes del Círculo, entre ellos su presidente Ever Olivares.

Fue creado el 18 de mayo de 1991 por un grupo de profesionales quienes, contando con el impulso y colaboración de Ana María Martinengo, la primera presidente, tenían como principal anhelo tener una institución que represente a los kinesiólogos y defienda los propósitos inherentes al ejercicio profesional. La sede del Círculo funciona en calle Almafuerte 78. Actualmente la institución tiene 253 socios, distribuidos en todas las localidades del departamento Castellanos y presta el servicio de kinesiología a 68 obras sociales que tienen contrato directo con el Círculo.

Lisandro Mársico, autor del proyecto, realizó un raconto histórico, destacando que “la idea fue generar una gremial importante para defender los derechos y los principios, sumado a las actividades. El principal anhelo fue la representación y la defensa de sus propósitos en el ejercicio profesional. El objetivo es integrar a los profesionales en el Círculo, fomentar la solidaridad y la camaradería; la formación académica con cursos destinados a una mayor profesionalidad y capacitación para luego volcar a sus pacientes. Hay que felicitarlos por la labor que realizan y es un reconocimiento por el trabajo que llevan adelante”.

Por su parte, Maximiliano Postovit reconoció “la actividad que ustedes realizan, llena de orgullo; es rendir un homenaje profundo a la sensibilidad, la vocación y el impacto social del trabajo diario en el ámbito de la salud, siendo el territorio más sensible, las personas experimentan fragilidad, dolor e incertidumbre. La labor que realizan también restaura esperanza, dignidad y calidad de vida. Martinengo fue mi kinesióloga, fue una semilla que floreció, valorando la grandeza de su trayectoria con paciencia y entrega ética”.

Finalmente, Olivares reconoció que “la actividad creció en los últimos años. Luchamos por los derechos de la profesión porque antes el kinesiólogo tenía dependencia del médico hasta llegar a obtener los propios honorarios. Es un reconocimiento a los pacientes que depositan su confianza en el profesional, quien realiza el trabajo con entrega, empatía y contención. Esperamos que la institución crezca, siguiendo los vínculos con el Municipio y las empresas privadas en Rafaela y la región”.

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