En las visitas los ediles estuvieron en el Club Unidos de calle Chacabuco, presidido por Hugo Vegetti, y en el club de abuelos de calle Palmieri, encabezado por Lorena Aragno, y dialogaron con sus autoridades sobre la importancia de seguir invirtiendo en mejoras edilicias y en el cuidado de los espacios para garantizar su continuidad y correcto funcionamiento.
“Estos clubes cumplen un rol social enorme. Son espacios de encuentro, contención y recreación que mejoran la calidad de vida de nuestros adultos mayores y fortalecen el tejido comunitario de Rafaela”, expresó Juan Senn.
Desde el bloque remarcaron que acompañar a estas instituciones implica pensar soluciones concretas, promover inversiones y generar condiciones para que puedan desarrollar sus actividades con normalidad y previsibilidad.
María Paz Caruso destacó que “escuchar a quienes sostienen estos clubes es clave para entender sus necesidades reales. No se trata solo de edificios, sino de personas, de vínculos y de historias que merecen ser cuidadas”.
Por su parte, Valeria Soltermam y Maximiliano Postovit coincidieron en la necesidad de que el Estado municipal tenga una mirada más cercana y activa, acompañando a estas organizaciones que, con mucho esfuerzo, siguen abiertas y al servicio de la comunidad.
“Cuando hay escucha y empatía es posible construir respuestas. Nosotros elegimos estar, acompañar y trabajar para que estos espacios sigan siendo un orgullo para la ciudad”, señalaron.
Los concejales se comprometieron a continuar trabajando junto a los clubes de abuelos para impulsar mejoras, fortalecer su funcionamiento y defender estos ámbitos de encuentro que permiten a los adultos mayores seguir desarrollando sus actividades recreativas y sociales.








