Por Emilio Grande (h.).- Durante 17 años (2003-2019) estuvo vigente el programa “Chicos en movimiento” en tres radios locales, a cargo de Marta López de Ferrari, teniendo repercusión nacional.
En su visita a la cátedra “Periodismo radial” de la UCSE DAR, a cargo de quien firma esta crónica, contó que incluyó una estrategia transformadora para incentivar la lectura en las escuelas primarias, a través de la radio, el intercambio cultural y la solidaridad entre las comunidades.

Estuvo integrado por un equipo inclusivo, donde los niños fueron los verdaderos protagonistas, siendo locutores, entrevistadores y creadores de contenido con voz propia, teniendo tres características: locutores por un día (escuelas de Rafaela y la zona participaron con micros propios), taller de radio (formación en comunicación, expresión oral y trabajo en equipo) y staff inclusivo (integración real de niños con diferentes capacidades y contextos).
Fue un programa de radio infantil que se transformó en mucho más que entretenimiento: un recurso didáctico para docentes y un puente cultural entre escuelas de todo el país con dos ejes: contenidos educativos y de actualidad adaptados al mundo infantil, y juegos entre escuelas y para adultos en verano. Los valores fueron vida, familia, cuidado del medio ambiente y solidaridad.
Los micros del programa abordaron temas relevantes con aliados estratégicos de alcance nacional e internacional: Unicef (los derechos que necesitamos los niños), Fundación Marambio (la Antártida se quiere dar a conocer), Greenpeace (guardianes de los bosques con reconocimiento oficial) y un camino y una posta (costumbres, vivencias y paisajes de nuestro país).
En “locutores por un día”, cada escuela creó sus propios micros, contando su realidad y conectando con otras comunidades: abriendo ventanas (escuela 6.162 de Galisteo en contacto con escuelas rurales de 7 provincias), ¿qué hacemos en la escuela? (escuela “Ángela de la Casa”), al volante de la prevención (escuela “Don Tomás”) e hijos de la Tierra (flora y fauna regional con cuentos exclusivos de Mirna Paschetta).
“El trencito azul” fue una sección especial para jardines de infantes oficiales y privados, con micros creados por los propios niños: un lugar para crecer (Jardín Nucleado 152), entre todos podemos salvar la Tierra (Jardín “F. Froebel”) y basurita, ¿dónde? (Jardín 217 “Olga Cossettini”).
Campaña solidaria
En la campaña solidaria “Leer y compartir”, el objetivo fue crear bibliotecas y entregar útiles escolares a niños en situación de riesgo, fortaleciendo vínculos entre familias, alumnos y docentes: 9 provincias alcanzadas (Santa Fe, Misiones, Santiago del Estero, Chaco, Tucumán, Salta, Corrientes, Catamarca y Jujuy), 17 años de impacto (de 2003 a 2019, transformando vidas a través de la lectura) y 7 provincias conectadas (escuelas rurales vinculadas en red desde sus aulas).
Se realizaron viajes solidarios con el intercambio real: chicos del staff, familiares, docentes y grupos scout viajaron para entregar bibliotecas y vivir encuentros interculturales únicos con comunidades originarias, lo que generó beneficios con intercambio epistolar de cartas, juegos, mitos, canciones e historias entre escuelas; amistad duradera con vínculos entre alumnos, docentes y directivos de distintas regiones; y exposiciones con producciones de escuelas beneficiadas exhibidas en Rafaela.
Este programa trascendió las fronteras locales y fue reconocido como excelente recurso didáctico en congresos y medios del país: en 2006 Educatec (presentado en San Luis ante docentes de distintas provincias, organizado por la Fundación Evolución), congreso de directores (en Buenos Aires, directores de escuelas rurales de 7 provincias se conectaron en el escenario), cobertura mediática (diario Clarín, Canal 13, Canal América y otros medios nacionales replicaron sus contenidos) y red solidaria nacional (artistas y medios del país se sumaron gratuitamente a causas urgentes).
Llevaron adelante algunas ideas para pensar: la comunicación como herramienta de transformación, no solo de transmisión; desmonopolizar la palabra, dando voz, no ser la voz; la educación y la comunicación como norte: ciudadanos críticos, inclusivos, empáticos; y la ética del encuentro: comunicar exige involucrarse, comprometerse con el contexto social y transformar la queja en acción solidaria.
“Fue diferente a cualquier programa infantil que hubo en Rafaela, la zona y el país porque fueron protagonistas los chicos con los micros, hacían entrevistas, invitaban a los alumnos de las escuelas primarias, donde cada escuela hacía un programa de radio increíblemente hermoso por sus aprendizajes. Se distribuyó en distintas provincias del país y se cosechó muchos amigos con la campaña solidaria de leer y compartir”, recordó Marta Ferrari en el programa “Sábado 100” por radio El Espectador y Next TV.
Y agregó: “con el paso del tiempo creció la cantidad de anunciantes a un centenar en el programa de dos horas durante cinco días semanales, por lo que se decidió publicar una agenda solidaria impresa en La Opinión con textos producidos por los chicos”.
Después de siete años (en ese período estuvo la pandemia, sufrió un cáncer y fue operada, pero no tuvo que hacer quimioterapia), Marta volvió a hacer radio con su marido Oscar Ferrari a través de un micro quincenal en “Minuto Rafaela” sobre el futuro libro “Una vuelta más en el trencito de los tíos” contando distintas historias.
Este trencito (lo compraron luego de leer un aviso clasificado en diario La Opinión) funcionó 25 años (1984-2009), transportando a centenares de generaciones en los recorridos por los distintos barrios de Rafaela. Actualmente, se encuentra en la provincia del Chaco. El objetivo es “repatriarlo” para ser ubicado en algún lugar de la ciudad como la locomotora que está en el Parque de los Eucaliptus.








