Por Emilio Grande (h.).- La bandera de la ciudad de Rafaela es un problema sin resolverse con el paso en el tiempo. Durante la sesión ordinaria del 1 de octubre, los concejales rechazaron mayoritariamente (7 votos negativos y 2 afirmativos de Juan Scavino y Lisandro Mársico) la creación de la bandera oficial con una dura derrota para el Ejecutivo.
Luego de un proceso entre el 7 de mayo y el 4 de agosto de 2026, el Ejecutivo envió el proyecto al cuerpo legislativo, siendo el diseño ganador Micaela Fernández del concurso convocado por decreto. La bandera rechazada presentaba una forma rectangular con una proporción de 1:1,6 (alto por ancho), con su campo dividido en dos franjas horizontales, superior celeste e inferior verde, ostentando en el centro un sol de 32 rayos integrado por un engranaje, espigas de trigo y la imagen de una fábrica. Era similar a la de Pilar (departamento Las Colonias), diseñada en 2016 por cuatro alumnas del Colegio Santa Marta.
Scavino justificó la defensa del proyecto y Maximiliano Postovit pidió al intendente Leonardo Viotti que retome el proceso porque hubo apuro de dos semanas para seleccionar la bandera.
Previamente, el 30 de septiembre ingresó una nota al Concejo de la Cámara de Diseñadores en Comunicación Visual del CCIRR firmada por su presidente Claudio Volta: “consideramos una falta grave que no se haya convocado a diseñadores profesionales para participar en la elaboración de las bases y condiciones, dado que se trata de un trabajo de diseño gráfico (…) Creemos necesario transparentar el proceso de selección, haciendo públicos los otros diseños presentados, detallando quiénes integraron el jurado y qué conocimientos o fundamentos técnicos respaldaron la elección de esas personas para votar en este proceso, publicar los votos y fundamentos de cada uno de sus miembros. La falta de transparencia en la elaboración de las bases y conformación del jurado ha generado dudas en la ciudadanía respecto de la legitimidad de la propuesta ganadora, por sus visibles similitudes con banderas de localidades cercanas”.

El 20 de octubre de 2014 el músico y docente Sergio Grazioli presentó un proyecto con el diseño al Concejo para crear la bandera de Rafaela, el cuerpo legislativo lo aprobó por unanimidad el 7 de mayo de 2015 mediante la ordenanza 4.726 y lo elevó al DEM para que organice la forma y determinar el diseño con la participación del Concejo. Fue promulgada por el intendente Luis Castellano, que establecía un concurso, pero no se concretó.
Grazioli rememoró que “el Ballet Arte Nativo, dirigido por Caren Cipolatti, necesitaba una insignia de la ciudad para participar en el desfile inaugural del Festival de Cosquín en enero de 2023 y me consultaron si podían confeccionar una con el modelo presentado en el Concejo. Le dije que sí, se abocaron a rediseñar la bandera que fue exhibida en la capital nacional del folklore”. Entregaron algunos ejemplares a instituciones de la ciudad, en las comunas de la región del Piemonte, entre ellas la “hermana” ciudad de Fossano, y la ciudad de Carcabuey, también hermanada con nuestra ciudad. “Lo que podría hacer Viotti es oficializar la que está porque no le costó un peso”, se ilusionó el músico rafaelino.
Al respecto, Cipolatti opinó que “el concurso me dio pena por el uso político porque esa ordenanza estaba dormida. Hay determinados símbolos que nacen de las necesidades del pueblo y quedan instaurados en la sociedad porque los adopta. Hace 10 años necesitábamos un símbolo identificatorio como ciudad para participar en Cosquín y Villa María. Me dolió que se minimice mi trabajo, lo escuché a Viotti, a quien le tengo aprecio, diciendo que la alumna de Sergio (Grazioli) porque es mucho el laburo cultural que yo hago y las veces que viajé para representar a la ciudad”.
Previo a los actos del 145 aniversario de Rafaela, José Lelli y su esposa confeccionaron la bandera diseñada por Grazioli. En el Cine Belgrano se la entregaron al alcalde de Carcabuey Juan Sánchez Cabezuelo, pero el funcionario Germán Bottero le dijo que no la agarrara porque no es la bandera de Rafaela. Mientras tanto, seguimos sin tener la bandera oficial que nos represente, como tienen otras ciudades.








