“Retomaré gradualmente mi actividad”, dijo el Papa, luego de su operación de cáncer de pulmón

Fue ovacionado por miles de fieles al reaparecer en la plaza San Pedro. Presidió la oración mariana del Ángelus, en la que agradeció el apoyo espiritual y los mensajes recibidos y habló del momento delicado que está transitando.

ROMA (Por Elisabetta Piqué).- Exactamente una semana después de haber conmocionado al mundo -y a la curia romana-, al anunciar con enorme calma y serenidad que tenía que removerse un nódulo en el pulmón “en estado inicial y bien localizado”, el papa León XIV volvió a aparecer este domingo de la misma ventana del tercer piso del Palacio Apostólico, con un muy buen semblante.

“Queridos hermanos y hermanas ¡Feliz domingo», arrancó a las doce en punto de Roma (las 7 de la Argentina), generando una ovación y aplausos de los más de 20.000 fieles, turistas y romanos presentes en la Plaza de San Pedro.

Operado el martes pasado de un cáncer de pulmón, el Papa no apareció para nada como un hombre al que le habían extirpado el lóbulo inferior del pulmón derecho. Ostentó una buena voz, como si nada hubiera pasado, pero al final sí aludió a su nueva situación de salud.

“Deseo agradecer a todos aquellos que en estos días rezaron por mí. He sentido realmente vuestro apoyo. ¡Gracias!“, dijo. ”Expreso especial reconocimiento a médicos, enfermeros y a todo el personal del Policlínico Gemelli», añadió. “Esta experiencia me ha hecho sentir de manera especial la cercanía con quienes atraviesan la enfermedad y una condición de dolencia”, admitió.

“Una vez superada esta fase delicada, como saben, ahora retomaré gradualmente mi actividad, con la ayuda de Dios y de sus oraciones. ¡Gracias de nuevo y que tengan un buen domingo!“, concluyó, firme al mando, como siempre parco, pero pragmático.

En una aparición muy breve, de menos de diez minutos, no habló de su futuro viaje a América latina -que el cirujano que lo operó dijo que estaba en condiciones de hacer-, pero envió un mensaje de calma, serenidad, de que todo, más allá de la nueva situación, está bajo control.

Su recuperación fue tan rápida, en efecto, que si bien el Vaticano había anticipado siete días de postoperatorio, al final fueron cuatro y fue dado de alta ayer, sábado. Salió antes porque los análisis de sangre y la radiografía de tórax realizados por la mañana habían dado bien. Aunque aún no están listos los resultados de los exámenes histológicos que dirán si después de la remoción de un cáncer de pulmón será necesario realizar algún tipo de tratamiento.

En la víspera el profesor Stefano Margaritora, quien lo operó el martes 13 por la tarde en el hospital Gemelli, también tranquilizó a todos. Entrevistado por Vatican News, el portal del Vaticano, al margen de definir a Robert Prevost “un paciente ideal”, muy tranquilo, simple y sonriente, que puso “cuerpo y alma” para recuperarse, tiró por la borda la incertidumbre total acumulada durante una semana sobre su próxima visita a América latina. “Diría que no hay motivos clínicos por los que no se pueda realizar este viaje”, dijo.

“Si lo tratamos como a una persona normal, después de este tipo de intervención considero que se necesitan un par de semanas para lograr una recuperación física verdaderamente completa. Por tanto, dado que ya ha transcurrido casi una semana, en definitiva, creo que el Papa podrá estar plenamente recuperado dentro de unos diez días más”, consideró.

“En cuanto a un viaje largo, con desplazamientos en avión, que tendrá lugar dentro de aproximadamente tres semanas, diría que no hay motivos clínicos por los que no se pueda realizar”, agregó.

Como es sabido, la gira prevé una primera escala más corta en Uruguay, luego Argentina, del 8 al 11 de noviembre y finalmente Perú, tierra de adopción de León -allí fue misionero agustino y obispo-, donde se quedará hasta 16. La maratón prevé un total de 14 vuelos, dos en helicóptero, tres países y abruptos cambios de altitud y de clima, sobre todo en Perú, donde viajará a Cusco -3500 metros de altura- y bajará el mismo día a Pullcalpa, en la selva amazónica.

Sin conocer exactamente la situación real de salud del Papa, varios médicos neumonólogos consultados en los últimos días por diversos medios del mundo, habían considerado desaconsejable e imprudente semejante trajín.

De hecho fuentes vaticanas dijeron a LA NACION que, de realizarse realmente el viaje -más allá de las palabras del profesor Margaritora aún reinan muchas dudas entre mucho altos prelados de la curia-, la agenda seguramente tendrá cambios y será menos intensas, “alivianada” y casi seguramente eliminará la etapa en Cusco.

En una aparición que pareció más corta que lo habitual y con las cámaras de todo el mundo enfocándolo para ver cómo estaba, el Papa como siempre comentó el Evangelio del día, en este caso de Mateo, que presenta una de las enseñanzas más famosas de Jesús: “¡Devuelvan al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios!“.

“En Jesús contemplamos a un Dios que no teme a la historia, sino que, por el contrario, viene a vivir en ella. Su Reino no elimina los cargos ni las responsabilidades humanas. Sin embargo, nos pide que vivamos sin concesiones, libres de malas ambiciones e intereses injustos, anteponiendo ante todo el Reino de Dios y su justicia”, explicó.

Y destacó el perfil de quien “devuelve al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”: “ser sinceros, sin temor ni hipocresía, libres para hacer el bien”, sentenció. “Oremos al Señor para que nos ayude a ser así. Y confiémonos a la intercesión de la Virgen María”, pidió.

En un domingo con tiempo muy variable -al principio cielo gris y llovizna, nubes y sol-, la reaparición del Papa generó alivio entre los miles de fieles presentes.

“Lo vi desde muy lejos, pero muy bien, me gustó todo lo que dijo, fue hermoso y la voz estuvo muy bien”, dijo a La Nación Dora, turista argentina enfundada en una bandera albiceleste que llevaba en sus manos un cartel para enviarle “Feliz cumpleaños” a Valentín, su nieto. “Vivo en Santa Rosa de Calamuchita, en provincia de Córdoba, así que también espero verlo allá cuando viaje”, añadió, entusiasmada.

Habló parecido Maruja Saucedo, turista mexicana: “Lo vimos muy bien, su voz especialmente se oyó muy fuerte, muy firme, muy decidida, bien, listo para seguir”, comentó, también manifestándose emocionada por haberlo visto por primera vez y haber recibido su bendición.

“Lo esperamos desde temprano a la mañana y cuando lo vimos fue una enorme alegría, el Papa está bien gracias a Dios”, dijo Anna, monja vietnamita que asistió junto a un grupo de hermanas, eufórica.

Como la Prefectura de la Casa Pontifica anuló la semana pasadas todas las audiencias hasta el martes 20, en principio el Papa podría volver a aparecer en la tradicional audiencia de los miércoles. Aunque tal cita no ha sido aún confirmada.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/

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