Por Emilio Grande (h.).- Después de dos años de preparación con las obras realizadas en las ciudades de Rosario, Santa Fe y Rafaela, los Juegos Odesur se vivieron intensamente en la provincia de Santa Fe, dejando un legado y desafíos para el futuro para organizar eventos de similares características.
En Rafaela dejó un impacto económico de $68.136 millones. La inversión en infraestructura deportiva y obras complementarias, el movimiento turístico, el consumo de los visitantes y la actividad generada consolidaron un importante aporte al desarrollo de la ciudad, según el informe presentado por el Ejecutivo municipal.
Nuestra ciudad recibió a 350 deportistas de 14 países, además de más de 500 integrantes de delegaciones y de la organización, con ocho disciplinas deportivas, en el marco de una competencia internacional que movilizó distintos sectores de la economía local.
Uno de los principales resultados fue la inversión destinada a obras e infraestructura, que alcanzó los $65.000 millones: $50.000 millones a inversión pública con fondos provenientes del Estado provincial a través de un crédito internacional que debemos pagar los santafesinos; y $15.000 millones a inversión privada de la familia Lagrutta.
Se destinaron $30.000 millones a la construcción del velódromo cubierto, el microestadio multipropósito, la pista internacional de BMX Race y el Skate Park, y obras complementarias por $20.000 millones, que incluyeron trabajos de agua, cloacas, iluminación, desagües, pavimento y equipamiento urbano. La inversión privada de $15.000 millones a la Villa Suramericana con 80 unidades habitacionales y capacidad para alojar a 400 personas.
A lo largo de dos semanas, alrededor de 1.000 turistas se alojaron en la ciudad, con una estadía promedio de 4,5 noches. Se sumaron otras 1.300 personas de la región que llegaron a Rafaela.
El consumo de los visitantes alcanzó los $3.136 millones. El rubro gastronómico concentró $1.431 millones, el alojamiento representó $910 millones y otros consumos sumaron $795 millones. También estuvo el componente cultural a través del Fan Fest con miles de asistentes en los recitales de Turf, Cacho Deicas, Los Pericos, Los Tipitos y Coti.
El aporte municipal fue de $1.000 millones, aprobado en el Concejo Municipal, destinado a alimentación, alojamiento vinculado a la organización, logística urbana, accesos, seguridad, conectividad y servicios.
Sobre el destino del velódromo, el estadio, la pista de BMX Race y el Skate Park, Mauricio Basso (vocero de los Juegos en Rafaela) precisó que “hasta diciembre estará a cargo de la Provincia y después convenios con instituciones del tercer sector a través de una concesión, licitación o trabajo en conjunto”. Hugo Morel (director de los Juegos en Rafaela) agregó que “estamos trabajando con Provincia, tenemos un proyecto armado para llevar adelante los espacios, no es que pasan al Municipio; la posibilidad que sea público-privado es concreta para mantener los espacios”.
El ex concejal Ceferino Mondino (papá del velocista Tomás) cuestionó que “durante dos años la ausencia del Estado para los Juegos fue prácticamente 100%, el Municipio rafaelino jamás acompañó a los chicos en lo deportivo y en lo económico, ¿se va a apoyar a estos jóvenes talentosos? También la falta de una pista sintética en el Centro de Educación Física 53 (detrás del balneario municipal), dificultando para entrenar los días de lluvia”.
El bloque de Juntos Avancemos presentó un proyecto en el Concejo, proponiendo que el Ejecutivo convoque a una mesa de diálogo para el legado Odesur 2026, integrada por las instituciones y representantes que conformaron el Comité de Seguimiento de los Juegos.
Para destacar la continuidad de los Juegos como política de Estado. Fueron gestionados por Omar Perotti y Luis Castellano, y continuados por Maximiliano Pullaro y Leonardo Viotti. En obras de infraestructura el legado es enorme, especialmente al darle mayor vida urbanística al oeste de Rafaela. ¿Cómo agilizar los trámites de los emprendedores privados trabados por la burocracia estatal? El desafío es potenciar más actividades deportivas para que se utilicen los lugares construidos, sumado a cómo será el mantenimiento.








