Por Emilio Grande (h.).- Lamentablemente, la pobreza cortó la baja que mantenía desde hace más de un año y medio en la Argentina, y creció del 28,2% al 32,3% en el primer semestre del año, más de 4 puntos, según datos oficiales del INDEC. El Gobierno afirma que es un fenómeno temporal por la aceleración de la inflación y el freno en los ingresos desde fines del año pasado.
Actualmente, hay 15,4 millones de pobres en el país, si se proyecta a todo el territorio nacional la encuesta oficial. En un semestre, se sumaron a la pobreza unos dos millones de argentinos (a fines del año pasado eran 13,4 millones).
La indigencia también mostró un avance, de 6,3% a 7,5%. La pobreza infantil pasó de 41,3% a finales de 2025 a 44,5% ahora. Esto implica que hay alrededor de 4,1 millones de chicos pobres entre 0 y 14 años.
¿Cuáles fueron las regiones con más pobreza? Concordia llegó a 56,2%, o sea, 24 puntos más que el promedio nacional y el segundo peor registro de la ciudad desde 2016 (solo detrás del pico de 65,8% en 2024). Gran Resistencia fue el segundo caso más extremo, con 48,6%. En el AMBA, la pobreza en el conurbano triplica a la de la Ciudad. Los partidos del GBA llegaron a 36,9% de pobreza contra 11,1% en la Ciudad de Buenos Aires.
La información había sido anticipada por los especialistas privados como la consultora Ex Quanti, la Universidad Católica Argentina (UCA), el Cedlas y la Universidad Di Tella. Todos los expertos sumaban incrementos de la cantidad de pobres desde hace tres trimestres. Sin embargo, el número oficial superó con creces las estimaciones privadas.
En el Poder Ejecutivo habían admitido semanas atrás que tendrían una foto desfavorable de una suba de dos puntos. Indicaron que el avance de la pobreza llegó de la mano de la “inflación post ruido electoral”, que fue generada, por la “incertidumbre y presión sobre el dólar” que había “impactado sobre los precios con rezago”.
Recalcaron igualmente que la inflación deteriora los ingresos de los más pobres, “lo que refuerza la importancia de continuar con el programa económico y con el proceso desinflacionario atado al superávit fiscal”.
En el oficialismo señalaron que la desaceleración de la inflación logrará que en los próximos semestres la situación vuelva a revertirse. Sin embargo, en agosto, las canastas que demarcan la línea de pobreza se movieron por encima del IPC, un signo de que no será fácil retomar el camino de baja.
Se acumulan 13 meses de retracción del empleo privado asalariado registrado, según datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), pese a los 500.000 puestos informales y cuentapropistas que nacieron desde 2023, y estimaciones privadas indican que la fuerte recuperación de los ingresos de los ocupados comenzó a perder dinamismo, a pesar de que el índice salarios de julio mostró una recuperación para los salarios registrados.
En un contexto de recuperación de los ingresos y baja de la inflación, entre el primer trimestre de 2024 y el tercero de 2025, la pobreza se redujo drásticamente en la Argentina, saliendo de la pobreza unos 12,9 millones de personas. El Gobierno suele decir que sacó de la pobreza a 14 millones de argentinos. Pero si se tiene en cuenta el final del último gobierno peronista hasta la actualidad, la baja neta lograda por Casa Rosada roza los 2 millones de personas, según datos oficiales.
En la crisis institucional del 2001-2002, la pobreza había superado el 65,5% de la población a finales de 2002. Con el actual Gobierno, en enero de 2024 alcanzó el 57,4%, según las estimaciones del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (ODSA-UCA).
Más allá de las variaciones de los porcentajes que tienen íntima relación con las variables de la inflación y los ingresos formales e informales, la pobreza estructural de los últimos años ronda el 30% de la población argentina, en un contexto de casi 6 millones de argentinos que tiene deudas en el sistema financiero y 3 de cada 4 personas le cuesta llegar a fin de mes.








