Por Emilio Grande (h.).- En el marco de la gira europea, el músico rafaelino Sergio Grazioli cuenta su experiencia durante dos meses por seis países europeos, que incluyó a las ciudades hermanas de Fossano (Italia) y Carcabuey (España).
“Es la gira número 25 que hice por el exterior siempre con distintas propuestas y proyectos y esta se caracterizó porque en la primera parte me involucré como solista y luego con el Tango Folk Trío, durante el verano europeo. Recorrimos más de 30.000 km y actuamos en seis países más una noche en Portugal. Fue muy positiva por los espacios que se nos abrieron, la gente amiga que nos dio una mano en la organización de los eventos y nos recibió en su casa en muchos lugares, y siempre con mucho público, que es muy amante de la música argentina, particularmente del tango porque lo bailan y algunos ritmos folklóricos”, destacó en el programa “Sábado 100” por radio El Espectador y Next TV.
-En la ciudad de Fossano presentaste 14 temas propios, ¿cómo fue el recibimiento?
-Esta invitación surgió el año pasado cuando hicimos una visita al Piemonte junto al querido amigo y cantante Julián Ratti, a través del director de la Escuela de Música de Fossano Gianpiero Brignone y los amigos de la Asociación Melograno, que mantiene vivo los vínculos con Rafaela, con su presidente Ezio Dardanelli y la rafaelina Corina Peretti radicada en Fossano hace muchos años, proponiendo para el 2026 un evento musical con artistas de ambas ciudades, en el marco de los 30 años del gemellaggio (hermandad). En noviembre pasado envié un proyecto con la partitura de los 14 temas con un pequeño comentario de cada uno en italiano y una fotografía para que se proyectara cuando se interpretara el tema. Brignone hizo los arreglos para la orquesta de cuerdas que tiene violines, violas, violonchelos, contrabajo, piano, percusión; solamente tuvimos dos ensayos, le sugerí algunas modificaciones sobre los tiempos musicales y la verdad es como si hubiésemos tocado toda la vida porque me llenó de orgullo y de alegría. La mayoría son músicos profesionales y docentes o estudiantes avanzados de la Escuela de Música de Fossano. Cuando viajaba pensé que iba a estar un poco nervioso, pero no fue así; realmente, fue maravilloso.

-La gira continuó por Alemania con Tango Folk Trío integrado junto a Ricardo Silva de Buenos Aires y Ariel Micol de Paraná.
-Tuvimos una actuación en Mainz en la fiesta de la lavanda, tocando en un jardín rodeado de flores y público con 41 grados de temperatura, permanentemente hidratados por las amigas, la profesora Anne Marie Hoffmann y la doctora Eleonora Ploil, organizadoras de la presentación; la gente escuchó y bailó, y la pasamos muy bien. Luego fuimos a Ginebra (Suiza) en un hogar para abuelos porque uno de los médicos es amigo de nuestro bandoneonista Micol, donde estaba alojada su mamá, pasando una tarde maravillosa porque el cantante Silva bailó con algunas abuelas. Después bajamos a Francia para actuar en Montpellier invitados por el músico y luthier Pierre Michel Gimard. En Perpiñán nos alojamos en la casa de nuestra querida amiga de la música Maribel Bagnouls para actuar en dos pueblos cercanos invitados por el maestro Daniel Tosi en Saint-André y el profesor Ives Escape en Pézilla-la-Rivière. Llegamos a Carcabuey, que nos recibió maravillosamente bien, agradeciendo al alcalde Juan Miguel Sánchez Cabezuelo, a la concejal de cultura Lucía Sánchez y al rafaelino Julio Giovannini, quien hace 25 años está radicado en la ciudad hermana; también nos presentamos en el pueblo cercano Doña Mencía, donde cantó un tango José Manuel Pérez, integrante del gobierno municipal y es alumno de la rafaelina Valeria Mire, quien vive en Carcabuey, ante la sorpresa del público que bailó tangos y chacareras en la plaza. Continuamos por Badajoz para cumplir el compromiso de una milonga con el profesor argentino Antonio Carrasco. De allí nos fuimos a Grecia, actuando solamente en el Tango Atelier Atenas, dirigido por Margarita Plessa (griega) y Ariel Pérez (argentino, ex bailarín del Ballet Folklórico Nacional).

-¿Cuáles fueron los aprendizajes de tantos lugares?
-El respeto y afecto de la gente que nos atendió, es mutuo porque tiene que brindarse y también lo recibe. Sembrar en los lugares donde estuvimos, diciendo que éramos de Argentina y tiene las puertas abiertas para quienes quieran venir a visitarla y conocerla, como una especie de “embajadores” sin que nadie nos pague nada (risas). Lo hacemos porque es un compromiso como artistas y argentinos. Las posibilidades que quedan para un futuro no solamente para nosotros sino las generaciones que vienen detrás nuestro para que se animen a cruzar el charco, siempre que lleven una propuesta artística hecha con altura, trabajo y respeto tanto arriba como debajo del escenario. Llevamos nuestros hábitos y costumbres, por ejemplo, nos preguntaron que era el mate y también incorporamos conocimientos.
-¿Cómo fue el financiamiento?
-Cobramos un pequeño cachet en algunos lugares para financiar el gasto del pasaje y el viaje se autogestionó. De las 25 giras realizadas, el Estado en los tres niveles (municipal, provincial y nacional) jamás puso un peso, ni siquiera recibimos una nota con buenos deseos para el viaje y un agradecimiento por representar a la ciudad. Ya estamos acostumbrados a estas actitudes de determinados poderes políticos y no nos molesta, hacemos lo que amamos y queremos con absoluta libertad.








