La casa está en orden

Se trata de un análisis sobre las designaciones de dos jueces para la cámara de apelaciones penal nacional.

Por Ricardo Miguel Fessia.- Fueron momentos de intensa emotividad, algunos ojos se humedecieron y luego llegaron los abrazos interminables, fraternos, calurosos, sentidos. Todo era una fiesta y estaban todos, nadie se quería perder la oportunidad y pugnaron por la foto. La gran familia judicial estaba con sus mejores galas y no eran solo de jueces y juezas con sus familiares, sino el entorno que a veces es tan importante como los de firman sentencias. Solo por nombrar, entre las primeras filas estaba Diego Roldán, el muy amigo de Sergio Massa que administra el restaurante Roldán, lugar concurrido por los ahora festejantes sobre la paqueta avenida Figueroa Alcorta.

Apenas jurar, Pablo Bertuzzi se acercó a Santiago Viola, viceministro de Justicia, para estrecharse es un interminable abrazo. Ambos son el centro del estrado que se presenta abarrotado. Todos aplauden; si perder su gesto adusto y casi distraído, el presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, también bate palmas.

Por suerte todo ha quedado registrado y los actores no disimularon su contento ni menos trataron de guarecer su rostro tras una columna o de algún corpulento caballero que siempre ocurre a estas convocatorias.

De no ser así, cualquiera con sobrados fundamentos, diría que este pendolista miente descaradamente o al menos inventa con tal prodigio que podría ser guionista de una amañada trama de algún escabroso círculo.

Los que mas o menos siguen estas cuestiones, ni en sueño podrían imaginar que Bertuzzi esté jurando en esta gestión siendo que junto a Bruglia procesaron el 16 de mayo de 2016 al mismísimo Viola que, fungiendo como abogado de Lázaro Báez, pretendió plantar una prueba por medio de testigos falsos que indicaba haber visto al juez Sebastián Casanello en la Quinta de Olivos.  

Pero con ello -la medida procesal- se realizó el objeto de la pena; si bien no hubo condena, el letrado reconoció su error y cambió de actitud. Luego su amigo Mahíques le tendió una mano y por ello blande el carácter de Secretario de justicia de la Nación desde el 17 de marzo de este año en otra jura no menos entrañable como la presente. Quedaban atrás esas sórdidas negociaciones con ampones de poco porte que, por unos pesos y otras promesas, están dispuestos a decir que vieron lo que jamás vieron y menos ocurrió.

Juan Bautista Mahíques, damos su nombre completo para no confundirlo con Carlos Alberto “Coco” Mahíques, que es su padre y es uno de los jueces de la poderosa Cámara de casación penal federal; ni con Ignacio Mahíques, su hermano y es fiscal en la justicia de la ciudad de Buenos Aires; ni con Esteban Mahíques, su otro hermano, que es Jefe del gabinete de asesores del Ministerio de Justicia. Como no sabemos si tiene hijos/as con mas de 18 años y que por lo tanto podrían estar designados en “algún lugar de la justicia”, queremos evitar confusiones. Decíamos que este joven mercedino, en poco tiempo ha demostrado una inmensa capacidad para lograr nombramiento en la justicia. Por si ello fuera poco, lo cuantitativo, más sorprende los nombres que logra consagrar, lo cualitativo.  

En este sentido hacemos una breve crónica del proceso concursal que terminó con la postulación de los nombrados.

Luego de la corrección de los exámenes escritos y evaluarse los antecedentes de todos los concursantes, -todo sin saber los evaluadores el nombre del calificado- habían quedado, Yadarola en el puesto 16° y Bertuzzi, en el 21°.

Superada la polémica entrevista personal, ascendieron de forma que la Comisión de Selección del Consejo de la Magistratura ubicó a Yadarola 9° y a Bertuzzi, 16°. No obstante, el empujón, estaban lejos de la posibilidad en entrar en alguna terna, ya que se requiere estar en los seis primeros.

Será el colega juez y consejero Diego Barroetaveña que analizó en particular las entrevistas -el segmento netamente subjetivo- recibidas y propuso una nueva calificación de forma que Yadarola pasó al quinto lugar y Bertuzzi al sexto. Apenas, pero pudieron entrar. Este consejero propuso una nueva lista al plenario del Consejo de la Magistratura que fueron aprobadas. Luego el presidente envía al Senado los candidatos que entiende mejor, sin justificar nada.

Estas cabriolas tan fabulosas no se podrían dar de aprobarse el proyecto presentado por los jueces de la Corte Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti. La entrevista no podría cambian de forma drástica el orden de las otras dos instancias evaluadoras. El propio Lorenzetti en una entrevista sostuvo que “hay que acotar el margen de discrecionalidad porque tenemos que tener parámetros objetivos”.

Pero si todo esto llama al asombro, es nada al lado de la aprobación que logró en el senado Pablo Yadarola, el otro juez federal que juró este jueves.

Recordemos, en apretada síntesis curricular, que ingresó al Poder Judicial en 1997 y para 2002 se mudó al edificio de Comodoro Py para aterrizar en el Juzgado Federal n° 12 a cargo de Sergio Torres -hoy juez de la Corte de la provincia de Buenos Aires-, donde aprendió todo muy rápido. Tanto en el 2008 se convierte en secretario del juzgado. Caminó siempre los pasillos del ex edificio de Vialidad Nacional y observó los pliegues de la relación entre la corporación judicial y la política tradicional. En 2015, previo concurso, asume como titular del Juzgado Nacional en lo Penal Económico N°2. Pero el estrellato llega en octubre de 2022 cuando se monta en el avión privado con destino a Bariloche donde los aguardaba un vehículo que utiliza el propio Lewis para sus traslados desde o hacia esa lujosa residencia junto al lago de aguas tan cristalina como tranquilas.

Nadie llevó caña ni señuelos ya que la tournée no era para esparcimiento, sino para acordar un lobby que pagaba algún grupo empresario.

Sorprende tanto que no encuentra explicación. Por lo menos algún esbozo de justificación de parte de los aguerridos tribunos del kirchnerismo. Vale recordar que Cristina Kirchner, apenas tres años atrás, directamente acusó a Yadarola de ser un magistrado del “lawfare” atendiendo que era de la partida hacia Lago Escondido.

En ese tour patagónico, casi una excursión de secundarios, hasta la estancia del magnate Lewis, participaron los jueces Julián Ercolini, Carlos A. Mahiques, Pablo Cayssials y Pablo Yadarola; el entonces jefe de los fiscales de la Ciudad y ahora Ministro de Justicia, Juan B Mahiques; Marcelo D’Alessandro -ministro de seguridad de la ciudad-; el empresario especialista en campañas digitales Tomás Reinke; y el ex jefe de legales de la AFI, Leo Bergroth.

La ex presidente y ahora detenida, afirmó que Yadarola confabuló para esconder las pruebas de ese viaje y hasta de haber fraguando pruebas que debían ingresa a una causa penal. En conclusión, dijo que era “una basura”.

Al ver la foto de José Mayans sentado en su banca con todos los “compañeros” senadores en su rededor bajando la orden de levantar la mano cuando se nombren a los Pablos -Bertuzzi y Yadarola-, no podemos olvidar el coraje y la bravura con la que la dra. Fernández acusaba. Tampoco podemos transportar, casi como si fuese con IA, ese gesto denunciante en un entorno donde solo esta ella, donde la habla a nadie, tal como la pone esta aprobación de jueces.

Seamos precisos; el pliego de Pablo Yadarola se aprobó por unanimidad de 66 votos afirmativos y se registró la ausencia de 6 senadores. Uno de ellos, el exministro de Justicia y actual senador Martín Soria, que se retiró del recinto para no votar a favor, pero tampoco para rechazarlo. Una retirada estratégica que habla de su poco valor y menor autonomía.

Un ampuloso José Mayans intentó justificar el apoyo diciendo que la sociedad “tiene esperanza de que este poder funcione”. Lo que no sabe el senador es que la sociedad espera que lo represente o al menos, los escuche.

Senadores que votaron por la designación fueron: Eduardo “Wado” de Pedro y Juliana Di Tullio -Buenos Aires-; Oscar Parrilli y Silvia Sapag -Neuquén-; Alicia Kirchner -Santa Cruz- Silvina García Larraburu y Ana Marks -Río Negro-; Marcelo Lewandowski -Santa Fe-; José Mayans y María Teresa González -Formosa-; Lucía Corpacci y Guillermo Andrada -Catamarca-; María Inés Pilatti Vergara -Chaco-; Carlos Linares -Chubut-; Carlos Mauricio «Camau» Espínola -Corrientes-; Carolina Moisés -Jujuy-; Daniel Bensusán y María Luz Alonso -La Pampa-; Florencia López y Jesús Fernando Rejal -La Rioja-; Sergio Leavy -Salta-; Sergio Uñac y María Celeste Giménez Navarro -San Juan-; Fernando Salino -San Luis-; Claudia Ledesma Abdala de Zamora, Gerardo Montenegro y José Emilio Neder -Santiago del Estero-; Cristina López -Tierra del Fuego-.

Este giro inesperado llevó a todo tipo de elucubraciones. Negaron un pacto desde el justicialismo y algún adelantado lo encuadró como una medida “más pragmática” atendiendo a lo que se viene: el juicio a Cristina y su hijo Máximo por el temita de Hotesur-Los Sauces.

Por lo menos encontramos tres argumentos, más allá de los fuegos de artificio que algún legislador lanzó como maniobra de distracción.

– La llegada de Yadarola significa el desplazamiento de Bruglia. Los nuevos jueces ocuparon las sillas de dos nombrados por Macri a causa de un traslado. Bruglia regresa la semana próxima al tribunal oral federal 4; Bertuzzi permanece en la Cámara Federal -ahora por traslado de Milei- pero el peronismo no lo votó.

Pero la verdad es que Yadarola iba a ser aprobado igual por el Senado porque el Gobierno ya tenía los votos, tal como los tuvo para avalar a Bertuzzi. Además, Bruglia era un juez transitorio; a Yadarola, en cambio, lo aprobó todo el Senado para siempre. Con esto se congracia con el propuesto.

– El mismo Juan Bautista Mahiques dejó la jefatura de la acusación en la ciudad para estar a préstamo en el ministerio en tiempo necesario para cerrar los arreglos que le permitan lograr los votos para ser el próximo Procurador general, que requiere de los dos tercios.

En este sentido lo primero fue asegurar en el Senado la extensión del mandato por cinco años a su padre Carlos A. Mahiques, también conocido como “Boxindanga”, como camarista de Casación con amplia mayoría -aunque sin el voto del PJ en su completitud-.

No es posible saber si el siguiente argumento es de Mahiques o de algún operador del peronismo, pero estos hombres afirmaron Yadarola no firmó ningún fallo contra nosotros, a diferencia de Bertuzzi, claro. Lo mismo podrán decir de Juan Bautista Mahíques; antes fue delegado de Macri en el Consejo de la Magistrara y luego procurador de la Ciudad: efectivamente nunca firmo un fallo.

Sabe que su pliego sólo para ser jefe de fiscales es complejo, hay que tener otros cargos para negociar y el presidente sostuvo que de momento no completará la Corte.

– El tercer argumento es la integración del TOF 5, lugar donde aguarda el expediente de Hotesur-Los Sauces. Hay que designar un juez y las audiencias todavía no tienen fecha de inicio. Pero hay una cuestión administrativa, el tribunal ya está designado con un subrogante. De forma que si se cubre la vacante, el nuevo juez no podría entender en la causa.

Entre los concursantes, el peronismo mira con simpatías a uno de ellos, pero está en la lista complementaria. Lo hace casi imposible, pero hay algún antecedente al que habría echado mano el propio Milei.

La efectividad del operador en el camino de una clara línea políticas es tan evidente como contundente. Esos flamígeros discursos plagados de acusaciones contra esos jueces fue nada más que fuegos de artificio y ahora parece que la casa está en orden.

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